Hace 55 años: 30 años para los cabecillas de El Porteñazo

La orden de Rómulo Betancourt, había sido: "Juicio rápido y pena máxima". En ese sentido, el día 12 de junio se dio inicio el juicio, para los militares y civiles que habían participado en El Portañazo. Para lo cual nos trasladaron al cuartel del "Batallón "Carabobo". Es decir, nos metieron en la boca del lobo, ya que la tropa de este cuartel nos había combatido en Puerto Cabello, donde habían sufrido significativas bajas. Las amenazas, los vejámenes e improperios no se dejaron esperar. Siguiendo los lineamientos de Caracas, el día 13 nos llevaron de regreso a Puerto Cabello, a las instalaciones del Destacamento 55 de las Fuerzas Armadas de Cooperación (FAC), donde se instaló el Consejo de Guerra Accidental. Fue allí donde comenzó, formalmente, el juicio contra los militares y civiles que habían participado en el alzamiento en la ciudad de Puerto Cabello. (Luego, volvimos a Valencia. Donde continúo las amenazas y las torturas psicológicas, contra nuestro grupo).

Los integrantes del Consejo de Guerra Accidental, fueron: General de Brigada Alberto Monserrat, quien lo presidió; era, a su vez, Inspector General del Ejército; Coronel Adolfo Rodríguez Torres, Relator, quien era a su vez, era Jefe de la Escuela de Formación de Oficiales de las FAC. Capitán de Navío, Diego Mérida Celis, Canciller, quien a su vez se desempeñaba como Jefe de la Cuarta Sección del Estado Mayor Naval. Y el Capitán Oscar Zamora Conde, ex jefe de la Digepol; Capitán (a) abogado Gaspar Perozo Silveira, Auditor, y el Tte. de Navío (a) abogado Julio Urbaneja, Fiscal.

Ese día se dictaron los autos de detención para los militares y civiles que habían participado en el movimiento cívico-militar, el 2 de junio en Puerto Cabello. He aquí el listado: Cap. Nav. Manuel Ponte Rodríguez, Cap Fgta. Pedro Medina Silva, Cap. Cta. Víctor Hugo Morales Monasterios, Cap. Cta. Miguel Henrique Ledezma, Cap. Cta. Luis Francisco Avilan Montiel, Tte. Fgta. José Florencio Ramos Meléndez, Tte. Fgta. Carlos Fermín Castillo, Tte. Fgta. Antonio Piccardo Roán, Tte. Fgta. Pastor Pausides González, Tte. Fgta. Wallis Medina Rojas, Alf. Nav. Andrés Leal Romero, Alf. Nav. Ottoniel Piccardo Román. Alf. Nav. Jaime Penso Nebrus, Alf .Nav. Rafael Sierra Acosta, Maestre de Primera Rafael Simón Camacaro Cuicas, Maestre de Primera Luis Armando Martínez, Maestre de Primera Jesús Poyert, Maestre de Primera (a) Luis Gregorio Guerrero Chávez, Maestre de Segunda Manuel Vallejo Córdova, Maestre de Segunda Luis Jiménez Ardían y Maestre de Segunda Teófilo Santaella.

Civiles: Juan Fernando Ravelo, Efraín Blanco, Máximo Santiago Maduro, Miguel Angel Reyes Romero, Pablo López, Raúl Cordero, Gerardo Tovar, Félix Gil Moreno, Oscar Eduardo Sánchez, Antonio Ramón García, Francisco Alberto Caricote Agreda, Antonio Guevara Jiménez, Carlos Richardi, Marcial José Blanco Graciani, Miguel Véliz Montero, Enrique A. Gauthier, Oswaldo Rojas La Roche, Dr. German Lairet, José Fabio Urbina, Gastón Alvaro Carvallo López de Ceballos, José López Trompiz, Dr. Manuel Quijada González, Julio Alberto Moras, Rafael Gutiérrez Rivero, Boris Domínguez Medina, Julio Valero Roa, Julio Domingo Blanco González, Oscar Carreño, Servando Garcés Fergursson, Juan de Mata Padrón Bolívar, Enrique Rivas Romero, José Reyes Puertas Cañizales y Andrés Eloy Blanco Graciani.

"El miércoles 20 en la madrugada nos trasladaron nuevamente a Puerto Cabello para la Lectura de Cargos, sucediendo ese día hechos insólitos en la historia militar de Venezuela. Zerpa Tovar llevó al Cuartel a esbirros de la Digepol para que nos esposaran con las manos por la espalda y "cooperaran" en la custodia; pero no es sólo eso, sino que los tres días que duró el Acto, estuvimos esposados y durmiendo en el suelo. Claro que la responsabilidad no le incumbe solamente a Zerpa Tovar, sino también al Coronel Monch que lo permitió, mancillando la dignidad de la Institución Armada y el decoro del ciudadano. Por último, el Coronel Monch, autorizó la entrada de una banda armada de digepoles la sede del Tribunal con el pretexto de "colaborar" en la vigilancia de los combatientes civiles". (Tomado fielmente del libro El Porteñazo, de Víctor Hugo Morales).

Después de efectuarse la Lectura de Cargos, se permitió a algunos acusados militares, hablar en su propia defensa, a pesar de que cada militar contaba con su respectivo abogado para la defensa. El Capitán de Corbeta, Víctor Hugo Morales, en aras de su derecho, tomó la palabra, y dijo, entre otras cosas más: "La Junta de Gobierno que sucedió al déspota Pérez Jiménez formó, por su conducta, en el pueblo

Venezolano, la creencia de que los futuros gobiernos erradicarían la violencia y que cada ciudadano podría trabajar tranquilamente por el porvenir de sus hijos y en pro del engrandecimiento de la Patria. Con esa secreta ilusión y ese aliciente, las masas populares le dieron todo su apoyo a la Junta y esperaron de las elecciones que el candidato triunfante respondería a los anhelos sepultados durante 130 años, sufriendo la demagogia de políticos que han tenido como norma el engaño y de militares más cuidadosos de preocuparse por su posición personal, que de servir de sostén a la Constitución y de garantía para que no fuesen violados los derechos del pueblo".Más adelante, en su discurso, el Capitán Víctor Hugo Morales, enfatizó en que "Ganó el señor Betancourt las elecciones y el pueblo, una vez más, esperó con paciencia que no fueran simple demagogia electoral las promesas del gobernante de turo. Fueron vanas las ilusiones. La amargura de un nuevo engaño y una nueva traición, le imprime caracteres de drama a la realidad histórica de Venezuela. Ante tal acontecer, precisa la Patria de nuestra presencia en el escenario histórico; presencia y actitud que tienen fundamento en los hechos y consideraciones jurídicas que puntualizo así:

Nuestra Constitución en su artículo 51 dice textualmente: "Los venezolanos tienen el deber de honrar y defender la Patria y proteger los intereses de la Nación". Así mismo prevé nuestra Carta Fundamental en materia de inviolabilidad de la Constitución, en su artículo 250, que "esta Constitución no perderá vigencia si dejare de observarse por actos de fuerza lo fuere derogada por cualquier otro medio distinto del que ella misma dispone. En tal eventualidad, todo ciudadano, investido o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia".

Más adelante, el exponente, refiere que el gobierno actual ha pretendido convertir a los miembros de la Fuerzas Armadas en instrumento de asesinato de la virtud civil "Y en un cómplice vergonzante del caos económico que nos encontramos sumidos; la corrupción administrativa, la incapacidad, la burocracia, el sectarismo, han traído los perjuicios más graves a la economía nacional".

Y concluye su intervención con lo siguiente:

"Finalmente quiero rechazar y rebatir con la fuerza de la verdad, los hechos y calificaciones presentados por el Fiscal con referencia a la lucha armada librada en las calles de Puerto Cabello, así como también sus acusaciones contra nuestro honor y reputación de profesionales de las armas. No es posible eludir la responsabilidad que le incumbe al gobierno sobre los centenares de muertos y heridos en Puerto Cabello…".

La sentencia

Sobre este aspecto son oportunas las palabras del Capitán Víctor Hugo Morales, quien al referirse al hecho en sí, dijo: "Nunca se albergó en nosotros la creencia de que el Tribunal actuaría acatando las normas constitucionales y de justicia que se podrían esperar de un juicio imparcial, ya que sus componentes eran típicos representantes del aparato represivo del Estado y, como tales, fieles defensores de las políticas del régimen. Por eso no fue una sorpresa para nosotros que a los cuatro días de haber finalizado el Acto de Informes, ya tuvieran listas las sentencias para los cincuenta y siete procesados. El jueves 20 de junio en la mañana, fuimos llamados uno por uno para leernos la sentencia, firmamos en constancia de haber sido notificados y en el mismo acato apelamos de la misma".

Condenados a 30 años de presidio:

Capitán de Navío Manuel Ponte Rodríguez, Capitán de Fragata Pedro Medina Silva y el Capitán de Corbeta Víctor Hugo Morales Monasterios.

Condenados a 25 años de presidió:

Capitán de Corbeta Miguel Enrique Ledezma. Capitán de corbeta Luis Francisco Beltrán Montiel, Teniente de Fragata Florencio Ramos Meléndez, Teniente de Fragata Carlos Fermín Castillo, Teniente de Fragata Wallis Medina Rojas, Teniente de Fragata Pausides González, Teniente de Fragata Antonio Piccardo Román, Alférez de Navío Otoniel Piccardo Román, Alférez de Navío Alberto Leal Romero, Alférez de Navío Jaime Penso Nebrus, Alférez de Navío Rafael Sierra Acosta.

Condenados a 22 años de presidio:

Maestre de Primera Rafael Simón Camacaro Cuicas, Maestre de Primera Luis Armando Martínez, Maestre de Primera Manuel de Jesús Poyert, Maestre de Primera (a) Luis Gregorio Guerrero Chávez, Maestre de Segunda Manuel Vallejo Córdoba, Maestre de Segunda Teófilo Santaella y Maestre de Segunda César Jiménez Adrián.

Condenados a 16 años, 8 meses de presidio:

Dr. Germán Lairet, Dr. Manuel Quijada, Gastón Carvallo, Oscar Carreño, Julio Domingo Blanco, Oscar Eduardo Sánchez, Servando Garcés y Boris Domínguez.

Condenados a 12 años y 6 meses de presidio:

Efraín Blanco, Máximo Maduro, Pablo José López, Raúl Cordero, Gerardo Tovar, Félix Octavio Gil Moreno, Antonio Ramón García, Francisco Alberto Caricote, Antonio Guevara Jiménez, Marcial Blanco Graziani, Miguel Veliz Montero, Enrique Antonio Gautier, Oswaldo Rojas, José Fabio Urbina, Miguel Ángel Reyes, José Francisco López, Julio Alberto Mora, Rafael Gutiérrez Rivero, Julio Valero Roa, Juan de Mato Padrón Bolívar, Oscar Elías Rivas Romero y José Reyes Puertas Cañizales.

Procesos Extraordinarios

Se ordenó abrir procesos por separados contra seis (6) Alféreces de Navío:

Finol Mora Casanova, Humberto Ganaín Oviedo, Luis Manuel Yánez, Carlos Mendoza Ojeda, Cirilo Rafael Marcano Mata y Freddy Figueroa Bastardo.

El juicio para estos militares se realizó en Puerto Cabello en el mes de agosto de 1962. Siendo absueltos los primeros cinco alféreces de Navío, mientras que Figueroa Bastardo fue condenado a 25 años de presidio.

Lista de defensores:

Nos asistieron un total de veintitrés defensores: Doctores: Carlos Delgado Chapellín, Aquiles Monagas, Alberto Ricardo Uzcátegui, Roberto González Luque, Orlando Gravina, Santiago Betancourt Infante, Humberto Cuenca, José Matute Blanco, Diego Silva Ortiz, Raúl Domínguez, Luis Alfredo Ríos Velázquez, Enrique Cherubini, Carlos Felipe Alvizu, Rafael Pérez Perdomo, Manuel González Pérez, Bernardo R. Jiménez, José Francisco Tovar, Aquiles González Quiñones, Rodolfo Berrío González, Nicolás Meneses García, Manuel Manrique S., los defensores de oficio: Capitán de Corbeta Alberto Jo´se Egui Pellín y doctor José Ramón Eluri Yúnez.

(Nota: el listado de los sentenciados, civiles militares, como los defensores, fue un aporte del libro de Víctor Hugo Morales: "El Porteñazo".

(Próxima entrega: Del Cuartel San Carlos a la isla del Burro).

Puerto Cabello, 17 de mayo de 2017



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Teófilo Santaella

Periodista, egresado de la UCV. Militar en situación de retiro. Ex prisionero de la Isla del Burro, en la década de los 60.

 teofilo_santaella@yahoo.com

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