William Ospina y ¿Qué tal si Maduro hubiese llamado a revocatorio?

Ayer mismo, tuve una larga conversación con un gran amigo sobre Orlando Araujo; había comenzado a releer su excelente libro "Compañero de Viaje y otros relatos", de Editorial Monte Ávila. Y hablamos del autor y su obra y excelente calidad narrativa. No falto en la conversación el margariteño Renato Rodríguez y llegamos a William Ospina, ese mago de la narrativa hijo de Colombia. Y abundaron comentarios de esa lluvia de flechas que casi cubre todos los espacios, momentos y los borbotones de muertos por el fuego, espada y lanza de los conquistadores, de lo que se narra en "Ursúa". Y mi amigo me habló del "País de la Canela", libro que, por haberlo perdido, salí en su búsqueda esta mañana a "Librería del Sur", de esta calurosa Barcelona.

Esta tarde, mi amigo me ha llamado para informarme acerca de la carta que William Ospina ha enviado al presidente Maduro, en donde además de decirle que "En sus 18 años, la revolución bolivariana tiene más logros que mostrar a favor de la gente humilde de Venezuela que en cien años de gobiernos liberales". Luego agregó el brillante narrador colombiano, "A la sombra de la revolución bolivariana ha cambiado el panorama político de América Latina. El primer paso ha sido audaz y hoy podemos decir con certeza que se ha cumplido".

Luego agrega que el poder desgasta y, agregamos nosotros, como el propio Maduro dijo una vez, "el poder pudre". Termina Osuna pidiéndole al presidente una serie de medidas que se pueden conocer a través de ese documento que es público y notorio. Como llamar a elecciones previstas en la legalidad, "amnistías y hasta eliminación de inhabilitaciones".

Por esa carta, de un personaje de tanta significación en nuestro espacio latinoamericano y en la literatura de nuestra lengua, hemos optado por reponer un artículo nuestro, publicado el 17 de abril de 2016, al cual, por razones de espacio hemos hecho recortes.

¿Qué tal si Maduro llama a revocatorio?

Ayer escuché decir a alguien, más o menos, que la estrategia de los enemigos del gobierno era achicharrarlo. Eso, a uno no le sorprende, porque estamos convencidos, lo hemos escrito, que las fuerzas imperiales y sus aliados más cercanos, los embebidos de sus íntimas y totales aspiraciones, no se quedan ni recrean sólo en salir de Maduro. Su objeto es borrar de la mente colectiva todo lo que ha significado el chavismo, y ese propósito pasa por reducir a cenizas al Psuv y dispersar todas las fuerzas que Chávez, con su magia, logró unificar. Aquel torrente antiimperialista y unificador de los latinoamericanos, aquella "espada de Bolívar que camina" por nuestro continente deben perecer. Para esa meta no les sirve un referendo revocatorio que saque ahora a Maduro del gobierno y mantenga las fuerzas del cambio relativamente intactas. Eso no niega que ciertos sectores de la oposición, por distintos motivos, que ahora no vamos a ventilar, hablen de esa posibilidad destructiva y hasta desarrollen tareas con ese fin.

Macri, en la Argentina, no ocultó sus planes. En el curso de su campaña dijo lo que ahora está haciendo. Es decir, advirtió a los electores lo que sería su política y pese eso, la popularidad del ahora residente en la Casa Rosada, ha caído casi estrepitosamente. Su mensaje , sin ambages, advirtió sobre la reducción del gasto, nómina de trabajadores en el sector público, aumento de los precios en los servicios, una nueva política de precios que significa eliminar todo aquello no sea del agrado de los productores y favorezca la acumulación, etc….y, al llegar al gobierno, comenzó a cumplir lo prometido. Si su popularidad o respaldo electoral ha disminuido, quizás se deba a que una buena parte del universo no captó lo que aquel discurso significaba y pesó más en su decisión las incomodidades que sufría cuando gobernaba Cristina Fernández. Por supuesto, no es ajeno a todo eso, la avalancha de los medios de comunicación masivos, en mayor medida privados, desatados a demonizar las políticas de la ex presidenta.

El pueblo venezolano vivió una experiencia importante que pudiera hasta llevarle a uno decir, de manera figurada, que se instaló en sus genes. El Caracazo, aquel fenómeno como telúrico, fue la respuesta a un paquetazo neoliberal, aplicado cuando el pueblo esperaba que con CAP, volviese "la Venezuela saudita", "la gran Venezuela", después de dos períodos de crisis y dificultades, de devaluaciones drásticas. La vuelta de CAP, su mensaje esperanzador, el sueño del regreso del "ta´ barato dame dos", se hizo sobre una montaña de votos de aproximadamente el 65 por ciento de los votantes. "La Aclamación" se llamó aquel acto donde el de Rubio volvió a Miraflores. No obstante, pocos meses después, se produjo aquel acontecimiento espontáneo, sin dirección alguna, que sorprendió a tirios y troyanos y en días acabó con la popularidad de Pérez y hasta con su viejo partido.

Lo acontecido en Chile, cuando Allende, las prácticas en el asunto económico que en mucho se parecen a las que ahora aquí se aplican, aunadas a otros problemas que tampoco vamos a tocar por razones de espacio, condujeron al golpe de Estado. La represión y todo el horror del pinochetismo, llevaron a reducir al mínimo lo que significó el presidente mártir y su proyecto de socialismo democrático. Tanto que hoy, hasta su propia hija, Isabel Allende, del mismo nombre de la escritora de "La Casa de los Espíritus", forma parte de quienes desde Chile, dentro del Partido Socialista, el de Don Chicho, lanzan dardos contra el gobierno venezolano.

Lo que uno ve y experimenta en la calle, como la inflación crece desmesuradamente y todo el mundo ignora lo que el gobierno dispone "para proteger al consumidor", que más bien parece surtir efectos contrarios, unos motores que "prenden" en el lenguaje oficial pero en lo inmediato se "ahogan" y no producen efecto alguno, conduce a pensar que la estrategia de "achicharrar al chavismo", achicharrando al pueblo consumidor, se encamina al éxito.

De acuerdo como funciona la economía toda, incluso en el marco del capitalismo mundial, sometida a una severa recesión, lo que incide en los precios del petróleo, la estrategia trazada por el gobierno de Maduro de romper lanzas contra el rentismo, lo que es bueno, sólo que se percibió como con demasiado retardo, las bondades que esperamos son a plazo muy largo, sobre todo si tomamos en cuenta los apremios de la gente toda, los retos de la política, como la próxima, muy próxima, elección de gobernadores.

Para evitar que la derecha nacional e internacional "achicharre al chavismo", hace falta remontar hasta casi drásticamente las tendencias de la economía que, según los voceros del gobierno, su palabra vaya por delante, las determina la acción opositora política, empresarial y capitalista. Las cifras que uno conoce, además de lo que sucede a diario en la calle con los precios, las predicciones de quienes manejan la distribución de mercancías, no sirven para uno alentarse.

La oposición no tiene a mano otro recetario que el que Macri aplica ahora en Argentina y aquí desencadenó el Caracazo.

¿Qué debe hacer el gobierno o el chavismo todo? ¿Esperar que esos motores prendan, cuyos efectos, como el mismo gobierno admite, serían a mediano o largo plazo? ¿Hasta dónde llega la capacidad de aguante del venezolano, cuando lo que llamamos clase media está fundida y debe hacer malabares para medio comer?

Ahora someto a la discusión la idea que sea el gobierno quien tome la iniciativa de llamar a referendo sobre la figura presidencial. Lo hago porque creo que en el más alto nivel de la derecha venezolana, la estrategia es el achicharramiento y eso todavía espera. Si Maduro gana ese referendo, opción que esperan muchos de ambos lados, se fortalece y abren nuevas posibilidades. Si lo pierde, en todo caso será respaldado por una fuerte votación que acompañaría a las vanguardias a nuevas y venideras luchas. Además, sería para el presidente una salida honrosa y respetable. Si se teme perder, debe pensarse que las próximas elecciones de gobernadores pudieran complicarle más el cuadro al actual gobierno. En todo caso, si el gobierno se pronuncia por cualquier opción, es su derecho constitucional.

Nuestra humilde aspiración es que esto se discuta y quienes discrepen nos den razones para rectificar, si eso fuese posible y necesario. No hacen faltan insultos que nada aclaran.

Lo prioritario, para quien esto escribe, es que no se dé aquí, el lamentable cuadro chileno.

Termino recordando al lector que esto fue escrito y publicado hace un año. Para despejar dudas se pueden usar estos links:

http://deeligiodamas.blogspot.com/2016/04/que-tal-si-maduro-llama-revocatorio.html

https://www.aporrea.org/actualidad/a226410.html



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Eligio Damas

Militante de la izquierda de toda la vida. Nunca ha sido candidato a nada y menos ser llevado a tribunal alguno. Libre para opinar, sin tapaojos ni ataduras. Maestro de escuela de los de abajo.

 damas.eligio@gmail.com

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