En el Medio Oriente: ¿Hay nazis malos y nazis buenos, es decir, nazis nuestros?

Nos llegan reportajes de la guerra en el Medio Oriente cada vez más horrorosos, describiendo el terror cometido por parte de la invasión militar israelí, que a su vez es apoyada por el Pentágono y la OTAN, y describiendo la venganza árabe en un acto de auto-defensa desesperado. En lo siguiente trataremos de iluminar brevemente el por qué de la indiferencia del mundo entero y en especial de las Naciones Unidas, que son la marioneta estadounidense, como si simplemente estuviesen viendo un programa de la ‘Real TV’.

De la misma manera, ¿cómo podemos explicar la mente destructiva de la ‘oposición’ en Venezuela o en Cuba?

¿Por qué un ser humano es capaz de sumarse a un GESTAPO, una CIA, a organizaciones paramilitares, escuadrones de la muerte y celdas de tortura para brutalmente aterrorizar y asesinar millones de personas inocentes?

Peor aún, en la noche, después de un día de ‘trabajo’, ¿cómo puede un monstruo de esos besar cariñosamente a su esposa y a sus hijos?

¿Cómo rezarían por la noche Bush, Cheney, Rice o Rumsfeld? ¿O será que el terror y el horror es su destino divino? ¡Que mundo capitalista tan perverso!

¿Cómo es posible que un pueblo que ha experimentado el horror del holocausto nazi, ahora se comporta como si fueran nazis ellos mismos, masacrando a sus vecinos árabes?

Inter alia, históricamente, ¿cómo podríamos explicar el vandalismo y salvajismo horroroso de la clase dominante, cometido por el colonialismo, el imperialismo, en Sodoma y Gomorra, Hiroshima y Nagasaki, Palestina y Líbano, Vietnam y Fallujah?

La naturaleza humana, la ‘corona de la creación’, el homo homini lupus, el noble salvaje sólo forman parte del gran engaño ideológico, de una óptica en blanco y negro, de estupideces lógico-formales como ‘bueno’ y ‘malo’. El mero hecho de que un cocodrilo africano ‘terrorista’ caza una cebra ‘inocente’, o que halcones republicanos o águilas nobles devoran a los pollitos ‘democráticos’, no significa que todo esto afecta en lo más mínimo la médula destructiva alienada de la ‘plaga’ del mundo (Simón Bolívar), es decir, de la división del trabajo globalizada, del mercado mundial corporativo, imperialista, draculiano y draconiano.

Hace años atrás, en la revista newsweek, y hoy por hoy a través de todo el Internet se puede leer: “Todos estamos un poco locos”.

El asunto es, que casi toda la especie humana, incluyendo el planeta donde vivimos, está enferma física y mentalmente. Si continua está megalomanía corporativa, entonces pronto nos volveremos todos locos de remate, nos convertiremos en zombis clonados, con chips implantados y controlados. Sin saberlo, millones de nosotros ya padecemos de psicopatologías, enfermedades psicosomáticas, disonancia cognitiva, disociación psicótica, enajenación colectiva, osificación corporal y alienación total.

Si esto no fuera así, entonces ¿cómo se explica la ceguera en cuanto a la realidad mundial por parte de la ‘oposición’ venezolana o la actitud de los ‘gusanos’ cubanos en Miami?

¿Cómo es posible que 100 millones de norteamericanos no ven el venidero holocausto globofascista en su propia patria?

¿Por qué no logran captar lo que pasó realmente el 11 de septiembre, en vez de seguir creyendo en las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein y apoyando las guerras imperialistas de Israel y los EE.UU. en el Oriente Medio y Lejano?

Lo mismo pasó en la Alemania nazi.

Millones no vieron, no escucharon, no olían ni percibían nada: o todos ya eran zombis arios lavados del cerebro, víctimas de la guerra psicológica y de la guerra de información, de la maquinaria propagandística de Hitler, Goebbels y Goering, o de verdad ya no podían percibir nada, es decir, perdieron su sentido común, todos sus sentidos, se volvieron totalmente alienados y enfermos mentales. De hecho, incluso en este caso específico, sus mentes deben haber sido controlados totalmente, porque en primer lugar vemos con nuestras mentes y después con los ojos.

Actualmente encontramos paralelas macabras en todos los países metropolitanos, especialmente como resultado de la inyección ‘terrorista’ y ‘lobotomía’ temerosa referente a Chávez, el ‘monstruo’, que viene por los niños de las pobres ‘masas solitarias’.

Lo que pasa en realidad en el Medio Oriente es, que Israel abre violentamente corredores para el Tío Sam, para los oleoductos, los gasoductos y los acueductos de las diferentes multinacionales, y por esto aterroriza a la Asia entera. Esto llegó hasta la amenaza de una nación de mil millones de habitantes con bombas atómicas, que es la India, ahora un país vasallo de los Yanquis, obligándola de prohibir la transmisión de todo canal de televisión árabe en el país entero.

Israel puede darse el lujo de hacerlo, porque los EE.UU. la han armado hasta los dientes con armas de destrucción masiva de las más modernas. De verdad, el Hermano Mayor de Orwell ya ha conquistado gran parte de la conciencia humana en este planeta.

Y nosotros todavía nos preocupamos por el ‘anti-semitismo’ y si fueron 2, 6 o 10 millones de judíos, que perecieron en los campos de concentración del Nazismo alemán.

El venidero holocausto será innumerable y no quedará nadie para levantar cuentas.

En nombre de mis ancestros y de nuestro holocausto, que desafía cualquier reparación, de los millones y millones de esclavos transatlánticos que tuvieron que morir, vamos a decir la Verdad aquí también: los que murieron en Auschwitz o Dachau eran simples trabajadores capitalistas, judíos, africanos, marxistas, intelectuales radicales y gitanos. Allí no se encontró ningún magnate capitalista judío de la industria pesada. Las pobres víctimas de los nazis, al igual que hoy los palestinos, no tenían una verdadera patria o una patria judía; sólo tenían su fuerza de trabajo física para vender. Eran esclavos asalariados alienados del imperialismo mundial, que en crisis y en depresión, al igual que hoy, muestra su verdadera mueca, el Nazismo y el fascismo.

El asunto es que cualquier estado o imperio capitalista, cuando se ve amenazado, siempre recurre al terrorismo y a la generación de un holocausto en varios niveles. La política exterior estadounidense generó numerosos holocaustos a lo largo de la historia, empezando por Hiroshima y Nagasaki hasta la masacre de Djakarta de 1 millón de ‘comunistas’. Y ¿qué está pasando ahora en Afganistán, Irak y pronto en Irán? ¿No son esto genocidios, crímenes de guerra y holocaustos?

¿Será que también tenemos un doble estándar en cuanto a los actos de terror? ¿Tenemos nazis malos y nazis buenos, es decir, nazis nuestros?

Hay una inmensa diferencia de clase entre los miembros de las diferentes clases sociales discriminadas, por ejemplo intelectuales judíos como lo son Ernst Bloch, Walter Benjamin o Theodor W. Adorno, que huyeron a los EE.UU., y aquellos de la clase dominante, que disfrutaron y siguen disfrutando una vida opulenta en Manhattan, Long Island, mientras hoy en el Medio Oriente la ‘carne de cañón’ judía muere en nombre del ‘derecho a la auto-defensa’ (Bush).

A causa del lavado de cerebros ideológico, esos pobres esclavos asalariados nunca sabrán, por qué y para qué son utilizados y abusados brutalmente. En este contexto, el control mental religioso y la alienación religiosa en ambos lados, tanto Árabes como Israelíes, juegan un rol central en la actual Conquista estadounidense.

En un artículo de vheadline.com del 5 de noviembre de 2005, titulado Venezuela entre Jesucristo y Carlos Marx, hemos discutido extensamente el problema de la alienación religiosa a nivel global, que es un resultado directo de milenios de explotación económica, dominación política, discriminación social, genocidio militar y holocausto mental humanos, cometidos por las diferentes clases dominantes y generados por un proceso de trabajo asesino, llamado ‘historia’.
http://www.vheadline.com/readnews.asp?id=46734

Pregunté: “¿Cómo podríamos erradicar a esta alienación que nos fue impregnada a través de cinco siglos?”
Mi respuesta: “Tendremos que crear las condiciones emancipatorias, crear un mundo que no necesita a esta gigantesca aureola sagrada, esta virtualidad fantástica, este valle de lágrimas humanas, este corazón de un mundo sin corazón, esos suspiros de millones de personas oprimidas. La inmensidad de la diseminación religiosa y de la alienación indica precisamente el alto grado de la explotación capitalista y de la dominación y el racismo imperialista. Claro, no hay ideología religiosa oficial alguna, que podría ayudarnos a borrar estas nubes académicas oscuras que alimentan todo tipo de contrarrevolucionarios y peligrosos traidores, que sabotean la ‘profundización’ de la revolución dentro de la revolución.”

Lo anterior no sólo vale para la emancipación latinoamericana sino también para la resistencia árabe contra clases dominantes teocráticas, que en nombre de la religión convierten a pueblos pobres en bombas humanas, en los intereses de clase de los monopolios de petróleo.

La desalienación son la práxis y la teoría revolucionaria, es la emancipación creativa. El punto de partida está en la esencia de la alienación universal misma, en el proceso global de trabajo, en la historia misma.

Tenemos que volvernos conscientes de la realidad del trabajo, de lo que produce, de lo que destruye, de lo que define la gran parte de nuestras vidas terrenales. El experto en este asunto es Carlos Marx y cualquiera que como víctima del control mental no estudió el marxismo o la economía política, por ahora y con mucha probabilidad no tendrá la más mínima idea de lo que está realmente pasando a escala global, es decir, de lo que es la globalización y por qué la actual guerra en el Medio Oriente.

En conclusión, la alienación, al igual que el capitalismo mismo, no fue hecha por Dios. Es un mal producido históricamente por el hombre, que no se arraiga ni en la naturaleza ni en la naturaleza humana. Por lo tanto es el hombre, que puede deshacer la alienación y el capitalismo.

La máxima expresión de la Revolución Bolivariana en Venezuela es la ‘Misión Conciencia’. Significa desalienación, auto-creación, la formación de emancipadores, de hombres y mujeres que caminan rectos, con dignidad y valor humano, en vez de producir gusanos y zombis, que eternamente se arrodillan y caen ante los pies apestosos de mammon, besando la porquería y la sangre de sus botas militares o esperando ansiosamente que su Papa vendrá pronto, para que éste nos robe a besos nuestro suelo, junto con todos nuestras reservas y recursos humanos y naturales.

Como dije en el comentario mencionado anteriormente:

“La transformación del trabajo humano en una múltiple actividad humana creativa es la meta final del socialismo científico a escala global. Sólo cuando se logra el Socialismo Mundial y se destruye por completo al Capitalismo Mundial, la alienación desaparecerá de nuestra galaxia.”

admin@franzlee.org


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Franz J. T. Lee


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