Las rentas tienen diferentes fuentes

La suma de salarios + ganancias + renta de la tierra + intereses bancarios no proceden de una misma fuente[1]. Pasemos a explicarnos:

Los salarios son el valor del reintegro que hacen los trabajadores del sistema capitalistas al patrono de turno para cancelarle en especie el crédito oneroso en dinero que este le concede cada semana, quincena, según el contrato laboral.

Las rentas por concepto de ganancias fabriles y comerciales y de la renta de la tierra tienen como fuente común el valor extraordinario que aquellos asalariados crean después de creado el valor del salario en cuestión durante una porción de la jornada. Este trabajo excedente apropiado en especie por el patrono por concepto de canon de arrendamiento transitorio del aparataje productivo se conoce como plusvalía la cual contiene también la carga de intereses por el salario recibido.

Efectivamente, los asalariados se hallan gravados con intereses sobre el salario y un determinado canon de arrendamiento que cada patrono fabril les impone tácitamente por poner a su disposición para que aplique su fuerza de trabajo a todo el aparataje fabril del cual ese patrono es dueño.

Esta forma de arrendamiento es de origen medieval y nos recuerda al villano y a los cotters que fueron quienes ya para fines del siglo XIII pusieron la mano de obra que necesitaban las pioneras empresas industriales.

La diferencia que hoy se acusa en la fábrica es que el asalariado no dispone para sí de las parcelas o parques industriales modernos donde crear sus propias mercancías, y que antes, sólo como ingresos extras, le trabajaba o arrendaba a los señores manoriales en las mejores parcelas del manor conocidas como demesne [2].

El fabricante moderno que aparece en los tiempos del Medioevo Tardío cortó por lo sano y expropió 100% de toda propiedad a los campesinos y del compromiso expreso de ser arrendatario; los convirtió en proletarios libres de toda pertenencia de medios de producción y se vieron obligados a trabajar en arriendo disimulado pero con la administración y reparto del producto a la entera voluntad del capitalista.

 

29/3/2017 10:07:06 a.m.

[1] Carlos Marx, El Capital, Libro Sdo.

[2] Véase Harry Elmer Barnes, Historia de la Economía del Mundo Occidental, passim.

 

 



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Manuel C. Martínez


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