Memoria Selectiva. ¿Nos conviene?

No es casualidad que a veces podamos recordar un suceso del pasado, pero no podamos hacer lo mismo con otros acontecimientos. La memoria es selectiva porque podemos mantener en ella ciertos recuerdos, mientras que olvidamos por completo otros. Memoria selectiva para recordar lo bueno.

Se preguntarán por qué traigo a colación este tema. En el momento político histórico actual debemos activar la memoria para recordar el marco histórico que nos trajo aquí y ha hecho posible nuestra revolución.

Si no recordamos como pueblo el oprobio vivido en la IV República, seremos presa fácil y estaremos sujetos a la manipulación por quienes desde siempre usaron al pueblo para mantenerse en el poder político a través del voto, para luego darle la espalda y, lo que es peor aún, someterlo a torturas y desapariciones forzosas y, en el mejor de los casos, llevarlos a arrastrar una vida llena de miseria económica, donde solo se podía soñar y nada más con una vida mejor y quizá más justa, pero solo soñarlo.

Transcurridos dieciocho años de Revolución Bolivariana es necesario hacer un balance justo de la misma, sin mezquindad, con objetividad. ¿Quién pudiera negar que se ha logrado tanto en materia social en tan poco tiempo, comparativamente hablando respecto de la IV República? Desconocerlo sería de miserables.

En el aspecto económico hemos tenido excelentes resultados desde los inicios de nuestra revolución. Producto de la caída del ingreso petrolero se ha visto afectada la inversión social y otros aspectos de la economía, sin menoscabo de las reivindicaciones conquistadas, pese a la guerra económica inhumana y asquerosa a la cual nos tienen sometidos el capital nacional y transnacional, que bajo sus intereses bastardos insisten en debilitar el apoyo popular del que goza la revolución.

Camaradas, ¿Que se han cometido errores? Sí. ¿Que no la tenemos fácil? Sí. ¿Que se ha buscado rectificar los errores? También es cierto, aunque tal vez no con la celeridad que quisiéramos, sin que ello deje daños colaterales.

Aunado a los errores cometidos tenemos en contra la persistencia del estado burgués, que impide el avance de la revolución. En nuestro gobierno no son todos los que están ni están todos los que son. Me refiero al compromiso y a las personas que deberían estar ocupando ciertos cargos, con el desprendimiento que demanda el momento, basado en la ética, probidad y consagración a los ideales revolucionarios. Comprometidos con la obra y el legado de nuestro Comandante.

De nosotros los revolucionarios depende identificar y señalar sin miedo alguno a los que creemos que están dañando la imagen y el avance de nuestra revolución. Pero no podemos ser mezquinos y no reconocer que muchos camaradas están trabajando incansablemente en el gobierno en defensa del proceso, pese a todas las adversidades que afronta.

Nuestro proceso, desde el inicio, ha estado lleno de muchas traiciones, intereses, infiltrados y aun así se mantiene en pie, resistiendo. No contribuyamos al juego perverso de la oposición, quedándonos estancados en las fallas y errores que se han cometido. La variable corrupción mucho daño ha hecho, es cierto.

Quizás no hemos podido enfrentarla con la contundencia necesaria, tarea pendiente por resolver para la subsistencia misma de la revolución. Pero no sería justo afirmar que no se ha combatido. Aún falta mucho en esta materia, lo sabemos.

Para quienes seguimos de manera comprometida, resistiendo y echando el resto para mantener nuestra revolución, les recuerdo que las responsabilidades son personalísimas, por aquello de que no pueden pagar justos por pecadores, es decir, responsabilizar a todo un gobierno por las culpas de algunos.

Algún día pagarán ante la justicia aquellos que por hechos de corrupción traicionaron nuestros sueños y esfuerzos. La historia por su lado se encargará de ubicarlos en su propio estercolero. Por lo pronto recordemos de dónde venimos, para no cometer los mismos errores del pasado. Recordemos también cuánto hemos avanzado para superar los tiempos de indignidad del pasado a los que el pueblo fue sometido.

De nosotros y nuestra conciencia depende no reescribir la historia oprobiosa. Como revolucionarios e hijos de Chávez que somos, tenemos un compromiso de hacer irreversible el proceso de cambios que junto a él comenzamos los que apostamos por una sociedad más justa y de iguales. Como verdaderos revolucionarios resistamos los embates del enemigo. Demostremos que nos crecemos ante la adversidad. Que estamos a la altura del compromiso que se nos presenta y que esto no sea una consigna. Nadie dijo que la lucha iba a ser fácil.

Afrontemos juntos este reto histórico de seguir haciendo nuestra revolución, que camina sobre sus propios pies, dando un paso a la vez, pues los obstáculos en el camino no son pocos, y el camino es largo; pero solo el amor y la convicción revolucionaria nos dará la fuerza necesaria para seguir resistiendo y avanzando, haciendo frente al enemigo que por demás se hace cada vez más fuerte con el apoyo extranjero, nutrido por los apátridas.

Llegó el momento de entender que unidos somos más, que somos necesarios todas y todos, respetando las diferencias políticas a lo interno del proceso, camaradas; de lo contrario, quedaremos atomizados, disminuidos, disgregados, como era la izquierda en nuestro país antes de Chávez. Cabe preguntarse: ¿Quién gana con todo esto? La respuesta es obvia. Demostremos la madurez política, pues es la hora, y busquemos los puntos de encuentro en el desencuentro, que no debería ser.

Todo esfuerzo que se haga para el fortalecimiento de las filas revolucionarias en torno al proceso, será poco. Que nadie dude que la revolución está llamada para lo grande, carajo, para lo bello, para lo hermoso para lo justo. Hemos tenido el privilegio de haber comenzado a hacerla junto a Chávez, se dice fácil pero en el futuro se escribirá y formaremos parte de esa historia. Esperemos ésta sea exitosa al final cuando sea contada.

Sabíamos que hacer una revolución, con todo lo que ello conlleva, tomaría tiempo, bajas, deserciones, traiciones, desánimo en algunos casos. Lo interesante es que este tipo de procesos se purgan a sí mismos. Solo quedaremos hasta el final los que abriremos el camino para que las generaciones futuras nunca más tengan que vivir lo que a nosotros nos tocó en la IV República y que ellos sí tengan la sociedad más justa en que todo ser humano merece vivir. De nosotros depende.

Solo pido al cierre de este escrito, respeto entre camaradas. Pienso que no hay posiciones insalvables. Lo pido con una profunda angustia. Unidos somos más que las diferencias. Éstas se dirimen en el camino.

Con profundo respeto a todo el que me lee, un abrazo revolucionario, y sigamos juntos haciendo la Revolución Bolivariana y profundamente chavista. ¡Chávez vivirá mientras el pueblo luche! Yo decidí seguir luchando. ¿Y tú? No olvidemos nunca que nuestra Revolución Bolivariana es hija de nuestro marco histórico. ¡Hasta la victoria siempre!

Zulika King

Coordinadora del Movimiento de Batalla Social Punta de Lanza

Sábado, 11 de febrero de 2017



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Zulika King

Coordinadora General del Movimiento de Batalla Social Punta de Lanza. Presidenta de la Fundación Punta de Lanza. Coproductora del Programa Radial "Trinchera del Poder Popular".

 zulikaking@yahoo.com      @ZulikaKing

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