Este artículo está dirigido especialmente a aquellas personas que desconocen las razones de algunas decisiones tomadas por el hombre más grande que haya existido en la historia de América, libertador de seis naciones: Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia y Panamá (estos últimos conformaban Nueva Granada, antes de adquirir el nombre creado por Francisco de Miranda.- otro venezolano.- y adoptado por Bolívar como el proyecto de integración latinoamericana más visionario que se haya tenido en nuestro continente).
El fragmento más emblemático de este decreto es el siguiente:
"Españoles y canarios contad con la muerte aunque seáis indiferentes,si no obráis por la liberación de América. Americanos contad con la vida aunque seáis culpables…"
Simón Bolívar
El Decreto de Guerra a Muerte fue proclamado por Bolívar siendo una de las decisiones más rudas tomadas por el Libertador. Muchos de sus detractores aprovechan esta oportunidad para basarse en esta fase terrible de la historia para desprestigiar el pensamiento y la ideología bolivariana. No existe mejor momento, el más oportuno, para explicar el porqué de tan dura decisión. Si usted es de mente amplia, estoy segura comprenderá perfectamente sus motivos.
Situaciones que precedieron este decreto:
Durante la colonización e invasión de los españoles a nuestras tierras, es muy bien sabido, que los mismos eran implacables al momento de capturar a cualquier rebelde. Entre los asesinatos más destacados, según la historia, están:
- El Rey Miguel y otros reyes africanos y Caciques indígenas fueron asesinados cruelmente junto a sus niños y mujeres. Los españoles tenían la costumbre de torturar a quienes tuviesen la osadía de luchar por la libertad. Saqueaban sus casas, violaban a las niñas y mujeres. Las niñas vírgenes tenían mayor precio y eran vendidas y expuestas en la plaza. Los compradores podrían introducir sus dedos dentro de ellas para confirmar su virginidad. Las torturas eran públicas, generalmente en las Plazas. Luego de ejecutar a sus víctimas frente a todos, generalmente desmembraban sus cuerpos, y los colgaban por la ciudad para generar temor y apaciguar las luchas.
- Otro ejemplo significativo fue lo sucedido con la conspiración de Gual, España y Simón Rodríguez. En el año 1797 Rodríguez se ve obligado a huir y utilizar un seudónimo Samuel Robinson para ocultarse; en 1799 España fue capturado, ejecutado en la Plaza Mayor de Caracas.-actual Plaza Bolívar. Sus restos fueron esparcidos por la ciudad y su cabeza la dejaron colgada en la plaza a fin de generar pánico y terror en la población; y Gual fue envenenado por un negro esclavo enviado por uno de los jefes realistas leales a la corona española.
Ya por los años 1810, los exterminios de venezolanos por parte de los españoles eran demasiado feroces. Liderados por dos despiadados sanguinarios, defensores de la corona española como: Boves y Monteverde…
En una ocasión un fraile partidario de Monteverde exhortó a los soldados a no dejar vivo a nadie de siete años para arriba. Muchas personas fueron asesinadas vilmente, entre ellos niños, mujeres y ancianos. Cuando le informan a Bolívar del hecho, Bolívar comprendió que sus enemigos eran feroces y terriblemente sanguinarios, por lo que expresó con indignación:
.- Nuestro odio será implacable y la guerra ¡será a muerte!.
Posteriormente a este pronunciamiento, Bolívar proclama el 15 de Junio de 1813 el Decreto de Guerra a Muerte; este, fue la respuesta de Bolívar ante los numerosos crímenes perpetrados por Domingo de Monteverde, Francisco Cervériz, Antonio Zuazola, Pascual Martínez, Lorenzo Fernández de la Hoz, José Yánez, Francisco Rosete, entre otros jefes realistas.
El no perdón a los traidores se hizo presente en las tropas patriotas. La guerra fue declarada a todo aquél que se considerase contrario a la libertad de América. No podían existir neutrales en aquella época. O estabas con la corona española o estabas con la libertad. De cualquier manera la tropa contraria (real o patriota) arrasaría con todo lo que fuese ajeno a ella. Esta guerra a muerte se extendió por todo el territorio venezolano y por los territorios de Nueva Granada.
Bolívar hizo varios intentos en derogar el decreto pero, este, realmente concluyó fue en 1820, con el Tratado de Regularización de la Guerra. Durante el periodo de la Guerra a Muerte, Bolívar se vio obligado a ordenar el fusilamiento de Manuel Piar en 1817, quien fue acusado de traición, y condenado mediante un juicio realizado por el Consejo de Guerra; Como presidente del consejo, estaba el Almirante Luis Brión, su acusador fue Carlos Soublette; Piar fue declarado culpable por el Consejo. Teniendo, según varios patriotas, indicios de su traición, se le señalaba de los delitos de insubordinación, deserción, sedición y conspiración. A Simón Bolívar le tocó, con profunda tristeza, confirmar la sentencia. Tales delitos, eran castigados con la pena de muerte.
A pesar de que muchos detractores de Bolívar lo acusan injustamente de inhumano, debo decirles algo: aquellos tiempos, eran tiempos de guerra, no era cualquier guerra. Era una guerra contra la Corona de España, tan cruel y sanguinaria. No había manera de diálogo o estrategias diplomáticas. El hecho de que Bolívar haya superado tantas batallas y logrado tantas victorias lo hace aún más grande y más humano. Sin la proclama del Decreto de Guerra a Muerte hubiese sido imposible para las tropas patriotas lograr recuperar la República.
Para Finalizar, dos cosas:
Tan mal se sentía Bolívar por la Muerte de Piar, que para el momento de su muerte fue a encerrarse en su habitación. Él, no estuvo presente durante el fusilamiento. Más tarde declaró: "Es necesario reconocerlo, sin las victorias de Piar en 1817 no tuviéramos República"…. "Ayer ha sido un día de dolor para mi corazón. El General Piar fue ejecutado por sus crímenes de lesa patria, conspiración y deserción"…
En 1816, sintió la tentación de levantar el decreto y expresó: "La guerra a muerte que nos han hecho nuestros enemigos cesará por nuestra parte: perdonaremos a los que se rindan, aunque sean españoles. Ningún español sufrirá la muerte fuera del campo de batalla". Solo que las condiciones no estaban dadas y fue hasta 1820 que acabó el decreto.
Y por último, en medio de tantas estrategias militares y de guerra de la cual Bolívar poseía una capacidad increíble. Posterior a ese periodo, no quiso repetir esa historia. Luego de las múltiples traiciones ocasionadas por Santander, quien incluso lo intentó asesinar. Manuela Sáenz le insistió en distintas oportunidades que debía mandar a ejecutar a Santander (y podía hacerlo). A Bolívar le deprimían las traiciones de sus compatriotas, pero mayor era su dolor al condenarles a muerte; y aunque sabía que Manuela tenía razón, hizo caso omiso, con respecto a Santander, no quería que pasara lo mismo que con Piar, ante las quejas de su amada que no comprendía su debilidad; Bolívar eligió el perdón. Aquellos tiempos eran de guerra, no había espacio para el perdón. Más tarde, los sucesos que acontecieron le darían la razón a Manuela…pero ya no había tiempo para correcciones, y el proyecto de Integración Latinoamericana soñado por muchos sería traicionado por dos hombres sumamente ambiciosos: Páez y Santander. Obligando a Bolívar al exilio, la persecución, la depresión y posteriormente a la muerte en soledad. Y Bolívar comprendió tarde que, en tiempos de guerra… ¡ No hay tiempo para la debilidad!…
Aunque suene contradictorio, incluso en los momentos más feroces de la guerra, Bolívar siempre mostró su lado humano. No era ese hombre de cuna blanca como lo etiquetan sus detractores, o un burgués como lo señalan los comunistas más sesgados. Bolívar, era un hombre de pueblo; pero sobre todo, Bolívar fue: el hombre más humano y más sensible que haya parido nuestra Madre Patria….
Y no queda más oportuno que decir, hoy: Bolívar en estos momentos, necesitamos más que nunca proclamar tu Decreto de Guerra a Muerte:
Un Decreto de Guerra a Muerte para la Violencia
Un Decreto de Guerra a Muerte para el Oportunismo
Un Decreto de Guerra a Muerte para la Insensibilidad
Y en especial, necesitamos…
¡Un Decreto de Guerra a Muerte para la Corrupción!
La corrupción es la Tiranía de Hoy…
¡Vacilar es Perdernos!
—-
Belkis A, Merchán G.
@soynadia_