¡Temo Por Mis Hijos!, ¿y tú? ¿Temes por los tuyos?

Esta insoportable crisis económica que vivimos junto con la desbordada violencia que la acompaña nos hunden cada vez más en la desesperanza, en ese pantano movedizo de angustia, de zozobra y ante el cual confieso con impotencia que no se me ocurre otra cosa que hacer que no sea actuar en modo RESISTENCIA, por eso cada día, juntos buscamos la manera de superar días sin agua potable, sin luz o la terrible escasez de comida; tratando de mantener la calma siendo optimista, evitando caer en el conformismo para así crear espacios dentro de cada uno de mis muchachos que les permita germinar en ellos la esperanza, eso si con la responsabilidad de ejercitarla en cada pequeño logro, obteniendo fortalezas que los ayuden a sobrevivir y mantenerse a flote de este lodazal. Sin embargo, aunque suene contradictorio, a pesar que este "RESISTIR" cultivando en mis hijos esperanzas reales me consuela no aleja tanto miedo por su futuro, por la vida de mis hijos; ¡temo por mis hijos! y por todos los demás niños y digo esto sencillamente porque…

"cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños…

y cuando el niño grita, no sabemos

Si lo nuestro es el grito o es el niño,

Y si le sangran y se queja,

Por el momento no sabríamos

Si el ¡ay! Es suyo o si la sangre es nuestra"

Al parecer en el PSUV, partido gobernante, esa empatía solidaria, orgullosa, preocupada narrada por el gran Andrés Eloy Blanco en su poema Los Hijos infinitos, no le funciona, al parecer está disociada como su percepción de seguridad y su manera de abordar la delincuencia. Las cifras aportadas por UNICEF revelan al homicidio como la primera causa de muerte en Venezuela para niños entre 10 y 19 años llevándonos a ocupar los primeros lugares de la región en violencia infantil; dicha situación ya abría generado en cualquier país consciente de su futuro una convocatoria plural multidisciplinaria de expertos para diseñar un programa con metas a corto y mediano plazo sin transformarlo en bandera partidista electoral ni mucho menos en una "mesa de diálogo" de egos, absortos en soberbia y con tendencias al chantaje, a la perorata llena de vacíos.

A mi hijo de cuatro años lo atracaron a punta de pistola frente a un colegio en Cua para quitarle los zapatos y su bolso de súper héroes, y a pesar de que todos los medios reseñaron el hecho nadie tomo acciones ni la alcaldesa invisible Adyaniz Noguera salió anunciar un plan para el resguardo de las instituciones educativas y eso que más de seis (6) han sido desvalijadas en lo que va del año escolar en el municipio que ella rige pero a solo días de haber sufrido semejante susto todos los venezolanos leemos con el corazón desbordado de impotencia y rabia sobre la dantesca noticia del secuestro de un niño de tan solo dos (2) años quien fue sustraído de un maternal.

Gracias a Dios se logro el rescate y el niño no recibió lesiones físicas evidentes, pero sufrió heridas no visibles al padecer el miedo, el estrés y dolor psicológico de estar apartado de sus padres por personas desconocidas y que seguramente superaran con unidad familiar, amor y la orientación de algún especialista de ser necesario. Sin embargo mas allá de la investigación y el rescate táctico policial ejecutado, al parecer el no hubo acompañamiento alguno, solo quedo el silencio, el silencio inhumano de instituciones alejadas del pueblo como el ministerio del interior y justicia quien con su mutismo evidencian la incapacidad e ineficiencia para desarrollar políticas estructurales de protección y resguardo de la seguridad de nuestros niños en las escuelas; el IDENA, la Defensoría del Pueblo o la Defensa Pública son parte de este coro ensordecedor de mudos impopulares e insensibles quienes tampoco se pronunciaron ante estos hechos ni ante la creciente ola de abuso sexual, macabros maltratos y abandonos de niños, ni los escalofriantes hallazgos de cuerpos sin vida de infantes en la vía publica o basureros.

Leemos el titular noticioso de como malandros asesinan a bebe de (1) un año de nacido de un disparo al meterse a robar en una casa en el estado Zulia y dispararle dos veces en el rostro al padre de este, luego leemos que un niño de(8) ocho años fue degollado junto a su madre y hermana en el estado Aragua a pocos kilómetros del secuestro antes relatado. El gobierno entierra estos sucesos con llamados a dialogo, a la paz y nunca hace mención a estos casos; su pasividad es tal que se ve claramente que no hace nada para combatir este baño de sangre que amenaza a nuestros hijos y las instituciones que de el dependen mantienen la misma linea llena de frialdad centrada simplemente en la campaña por mantener "Su Negocio" porque esto ni es poder ni es gobierno.

Temo por mis hijos ante tanta insensibilidad institucional, ante su descarado y violento silencio que los agrede por su falta de respuestas oportunas, y cuando digo temo por mis hijos, es que temo por todos los hijos de manera inevitable porque,

"Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño

Que acompaña a la ciega

Y las meninas y la misma enana

Y el príncipe de Francia y su princesa

Y el que tiene san Antonio en los brazos y el que tiene la coromoto en las pernas.

Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,

Todo llanto nos crispa, venga de donde venga.

Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro y el corazón afuera."

Temo por mis hijos, cuando salen al colegio o cuando regresan, Temo por mis hijos y por los tuyos que comparten el hambre, Que comparten el sol, mientras con chucherías sueñan.

Temo por mis hijos, por su futuro incierto en escuelas sin maestros.

Temo por tus niños y por los míos, por los del vecino; y los de la calle, los de nadie, esos que se traga la miseria que nos rodea, y los problemas que nos abruman; temo por los niños olvidados en el internado, detrás de esa cerca de bloque y concreto que instituciones indolentes paralizadas por la ineficiencia se empeñan en llamar hogares.

Temo por mis hijos ante las amenazas de funcionarios de este gobierno híper sensible a la denuncia, a la crítica y por lo cual hemos sido víctima en varias ocasiones, de allanamientos, montajes de expedientes por terrorismo cibernético sin sustentación tratando así que deje de señalar y denunciar sus chanchullos y decadencia moral.

Por mucho temor que tengamos ¡Resistamos!, sigamos denunciando, por ellos, por tus hijos, por nuestros hijos; tratemos de cuidarlos, de ir formándoles un criterio amplio basados en principios sólidos familiares pero con conciencia política sin que esa conciencia sea un obstáculo para su niñez; explicándoles nuestras circunstancias con la esperanza cierta que nuestras decisiones del hoy, del mañana deben ser orientadas en la justicia o en procura de ella para corregir este desastre y evitar como sociedad que jamás vuelva a repetirse una situación igual o parecida.

Cuando se tienen dos hijos

Se siente todo el miedo del planeta,

Todo el miedo a los hombres luminosos

Que quieren asesinar la luz y arriar las velas

Y ensangrentar las pelotas de goma

Y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.

Sepamos que es hora de reaccionar, No esperemos que vengan a quitarnos a nuestros hijos como nos han quitado la libertad, el agua, la luz, la comida y todo lo demás…

"Hay un Límite donde la tolerancia deja de ser una virtud"



Esta nota ha sido leída aproximadamente 2494 veces.



Pablo Jiménez Guaricuco


Visite el perfil de Pablo Jiménez Guaricuco para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: