Mi defensa de Nicmer Evans, en función del pensamiento critico

En Venezuela hoy más que nunca el pensamiento crítico es un verdadero reto. No se trata solo de poder encontrar las vías o maneras a través de las cuales pueda expresarse libremente lo que se piensa y no correr el riesgo con ello de ser vetado, amenazado, despedido del trabajo o incluso perseguido por el SEBIN, sino que además hay que jugársela ante consagraciones oficiales como por ejemplo la existencia de un "Premio Libertador al pensamiento Crítico".

En concreto podríamos decir que el pensamiento crítico es una herramienta cuestionadora de todo lo hegemónico y sus inmensas variantes como mecanismos de dominación. Dicho de otra manera, el pensamiento crítico está orgánicamente ligado con la vida, preocupaciones cotidianas e intereses de los explotados del mundo. Sería ridículo esperar que un obrero no critique a su patrón que le humilla, o que un campesino no critique al terrateniente que se ha apropiado de la mayoría de las tierras.

Concebir un proceso de cambios sociales y políticos sin critica es un sinsentido por donde quiera se le mire. La crítica misma nos dice que en la medida que los procesos (en este caso, contra la lógica del capital) no avanzan y se estancan, se van asimilando a todo lo viejo. Es decir la involución es inevitable. En todo esto las direcciones políticas tienen una responsabilidad enorme. Tanto para avanzar, como para retroceder.

Las direcciones políticas por mucha legitimación que tengan, y más si es una dirección revolucionaria, jamás deben apostar por controlar la diversidad o el pensamiento. Todo lo contrario, debe alentar porque afloren y discurra toda esa variedad que en última instancia refleja una riqueza enorme. Para canalizar todo ese caudal, la democracia y el libre debate lograran encontrar el método acertado de orientación, organización y definición de las políticas.

La dirección PSUV-Gobierno, se reclaman revolucionarios a todo dar, así como también pregonan defender los intereses del pueblo, pero a la vez insisten en decir que la situación por la que está atravesando Venezuela se debe a la llamada "Guerra económica". Ésta explicación fue un intento que tuvo patas muy cortas, ya que desde hace muchísimo la gran mayoría de la gente, además de no creerla, les satura. Más aun viendo las pompas y lujos que derrochan los autollamados "Hijos de Chávez".

En la medida que la crisis se agudiza, el PSUV-Gobierno, con la complicidad de una izquierda acrítica-silente-complaciente y algo más, agrupada en el Gran Polo Patriótico (GPP), afincan su carácter autoritario, enfilando sus armas contra quienes no se han callado, no solamente criticando, sino también proponiendo. En ese sentido vemos como viene arreciando la arremetida, las descalificaciones, las señalizaciones y hasta amenazas de muerte contra Nicmer Evans.

La impunidad o el cinismo ha llegado a tales niveles, que personajes escondidos detrás de cuentas twitter sin identificación, amenazan y son retwitteados desde cuentas asociadas a programas de televisión como "con el mazo dando" o "zurda konducta". Lo que queda demostrado que es una línea desde lo más alto de las esferas políticas al ver a señores como Ernesto Villegas o Roberto Hernández Montoya, replicando supuestas informaciones extraídas por un Hacker de los correos y o redes sociales del compañero Nicmer.

Nicmer Evans es militante de la organización Marea Socialista, que ha develado el desfalco a la nación, que ha develado como las cúpulas PSUV-MUD se mueven sobre la base de diseñar un pacto, que ha acompañado acciones hacia todos los poderes públicos con consignación de documentos para que a la vez se investiguen hechos de presunta corrupción, que en su momento dijo que Merentes como presidente del Banco Central de Venezuela iba a contravía de Chávez, que ha dicho que para enfrentar la terrible crisis es con más democracia cada vez, etc., etc., y la respuesta que ha recibido Marea Socialista ha sido la proscripción, persecución, despidos de los trabajos de sus integrantes y amenazas y más amenazas.

Entonces ese es el punto, de eso se trata. El ataque y las amenazas contra Nicmer Evans son realmente contra el pensamiento crítico, contra todo lo que piense distinto a las cúpulas, porque quieren que nos quedemos callados, que no digamos nada, que no denunciemos, que nos quedemos sometidos en nuestras casas así no tengamos nada de comer mientras ellos resuelven como ponerse de acuerdo en su pacto de elites. Ellos, me refiero al gobierno y a la MUD.

Maduro afirma que puede nivelarse al terrible Erdogan de Turquia y Diosdado Cabello muestra orgullosamente un garrote en su programa de televisión. En esos dos ejemplos se condensa como piensan y actúan en lo más alto del gobierno que presidente el primero. Pero a la vez tienen un gran problema, porque en Marea Socialista, En Nicmer Evans, en las plataformas por la auditoria publica, por la defensa de la constitución, del chavismo crítico y el pueblo en lucha, por la nulidad del decreto del arco minero, y en muchísimas más organizaciones criticas de izquierda e individualidades, se condensa lo que a ellos tanto les incomoda: ¡No les tenemos miedo!

Y nuestras propuestas siempre serán por y para la gente. De ahí que nuestro llamado reiterativo es a construir un nuevo referente político, esa es una tarea fundamental que exige el momento histórico por el que estamos atravesando. Es un gran desafío, pero el deterioro inmenso al que nos han sometido los cogollos políticos, no ha tocado ni un ápice nuestras firmes convicciones.



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Gustavo Martínez Rubio


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