Bravo por la LOTTT y por la flamante Ley de Inamovilidad a mediano plazo.

Dentro del asalariado, un cómplice patronal sin paga adicional. El Ejército Nacional Bolivariano debe estar ojo avizor.

Salvedad hecha del esquirolato, los asalariados y los trabajadores en general suelen ser usados no sólo para la extracción de plusvalía, que ya sería bastante, sino también para que y sin remuneración extra alguna defiendan inconscientemente el patronato o el centro de trabajo al cual se sienten adheridos.

Esa dependencia y protección gratuita que suele brindar el trabajador capitalista a su patrono perdura fuera de la empresa y aun después de terminada su relación con ese patrono que le haya tocado proteger o defender contra las "amenazas" de los "comunistas", hoy gratamente conocidos como chavistas.

La figura del sindicalista jamás ha sido aceptada, suerte de asalariado rebelde no apto en principio para ser sometido indignamente como sería lo "normal", a juicio del patrono, razón, tal vez, por la que este tipo de trabajador termina vendido al patrono ya que él es el primero en vislumbrar que quien esté mal con su patrono no lleva gane alguno en esa relación ni en esta sociedad. Es la historia cumplida, no estamos especulando nada.

De manera que los conatos liberalizantes de las amarras capitalistas hallan una fuerte barrera en los propios beneficiarios potenciales de algún logro socialista, por notorio que este resulte.

Obsérvese que los soldados prechavistas de acá y del mundo burgués han sido reclutados mayormente de la clase trabajadora*, y esta ha sido obligada a prestarle servicios a todos esos patronos en bloque bajo la perversa engañifa de que las guerras entre países-léase entre capitalistas-sería para que defiendan "su" patria[1]-aunque carezcan de casa propia y hasta de un hueco pelado en el cementerio. Sólo en estos casos, la burguesía iza esta bandera que tanto pisotean cuando les conviene hacer valer lo único que les importa cómo es su despatriado dinero comercial.

30/12/2015 07:30:51 a.m.

​---

* Durante el presente proceso bolivariano social, el soldado se alista voluntariamente. Este soldado, muy probablemente, ya no se dejará engatusar más ni servirá de "cachifo" castrense, salvo que-mosca con esto-sea precomprado por la derecha antes de ingresar al Ejército Bolivariano, y más preocupante aún, los "niñitos de papá" jamás se alistaron, pero ahora quizás comiencen a hacerlo, si la revolución no se consolida antes. ​

[1] Los hermosísimos himnos nacionales-reconozcámoslo-han tenido esa perversa procedencia histórica. En estos casos, los encantos de la música también han sido manipulados clasistamente



Esta nota ha sido leída aproximadamente 1315 veces.



Manuel C. Martínez


Visite el perfil de Manuel C. Martínez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: