Estado y Poder Popular XIV

Cuando el oportunista - arribista corona sus ambiciones

Pedagogía Política

A errores y omisiones se atribuye la estrepitosa derrota del gobierno y del PSUV en las elecciones parlamentarias del 6D-2015. Y se continúa con decisiones absurdas, como si de huir hacia adelante se tratara. ¿Ha quedado traumatizada la alta dirigencia gubernamental, que es la misma psuvista ante ese descalabro? Al no existir una orientación, un control del partido ante las decisiones de políticas públicas del gobierno, ya que tanto el Presidente, como los vicepresidentes y más altas autoridades de la organización son los mismos del gobierno, una evaluación crítica de la organización se hace muy cuesta arriba, es como escalar el Himalaya con la mayor de las ventiscas en marcha. Uno de esos errores trataremos de describirlo a continuación:

Hay personajillos que suelen pasar "agachaos" ante las más variadas instancias de la vida: sean éstas profesionales, políticas, mercantiles, éticas… Hoy es comentario obligado en los mentideros de la política nacional el nombramiento de los Magistrados al TSJ, hecho ante el cual, uno de estos personajes es un zuliano que acaba de ser designado a la Sala Constitucional del máximo Tribunal de la República, quien hasta mediado el año 1998 era miembro del partido socialcristiano Copei, y hoy activista del partido PSUV con cargo diplomático designado por el Presidente de la República. Este personaje, abogado, reconocido como sempiterno oportunista y arribista, cuya escalada inicia en el año que Chávez gana por primera vez la elección presidencial, no cumple ni uno solo de los requisitos que exige la Constitución de 1999 para ser Magistrado del Tribunal Supremo de Justicia, pero que ahora, por la gracia divina de los dioses supremos del gobierno y del partido, creyéndonos todavía ignorantes y pendejos, consagran a un Don Nadie a la más Alta Magistratura del Estado. Crasa irresponsabilidad.

Pero ya los venezolanos no somos los inocentones de hace cuarenta, treinta, veinte, quince años atrás. Dos millones de nosotros hemos sido alfabetizados, otros dos millones han pasado por las aulas de la educación secundaria y otros tantos en las universitarias, todo esto en los últimos quince años por obra y gracia del proceso revolucionario, de manera que ahora no tiene porqué ser tan fácil hacer cosas que atañen al Poder Supremo del Pueblo como si hacer bailar un trompo se tratase. Pues no, no es así de fácil, a menos que la soberbia, la arrogancia se haya apoderado de los más altos conductores de la política venezolana, y entonces ahí sí es verdad que nos jod….os. Hace pocas semanas el Maestro Luis Britto García nos daba una clase de historia donde enviaba el siguiente mensaje: "Termina la Segunda Guerra Mundial. En China combaten el Partido Comunista de Mao Tse Tung y el Kuo Ming Tang del generalísimo Chiang Kai Shek, apoyado por Estados Unidos y las potencias occidentales. El Kuo Ming Tang se hunde porque los acaparadores esconden los bienes, especulan, hacen fortunas en horas de la noche. Kung, hijo predilecto del generalísimo Chiang, ocupa con la tropa inmensos almacenes de acaparadores. Pero ay, los depósitos pertenecen a otro corrupto hijo del generalísimo, que no puede ser castigado. Esto facilita que los comunistas tomen el poder en 1949. Proteger malos hijos corruptos hace que buenos hijos honrados pierdan el poder".

Aquí en Maracaibo, quienes hemos sido miembros activos de la Universidad del Zulia durante más de cincuenta años y militantes de la revolución toda la vida, sabemos que este personaje: a) no es doctor en Ciencias Jurídicas y Políticas; b) nadie en el Zulia mete la mano por él como ciudadano de reconocida honorabilidad, todo lo contrario, es dudoso, muy dudoso, que en la sociedad zuliana se le reconozcan signos de honorabilidad; c) como jurista, no se conocen en Maracaibo, donde siempre tuvo su residencia hasta 1998, actos que le reconozcan como profesional de destacada trayectoria, hasta el punto de que el Diccionario General del Zulia, editado en 1998 y obligada referencia para todo evento biográfico y/o bibliográfico, no lo registra entre sus personajes, pese a que en el mismo figuran miles de zulianos de muy modesta actuación y trayectoria; d) haber sido profesor universitario en ciencia jurídica durante un mínimo de quince años y tener la categoría de profesor titular: ¡jamás! e) haber sido juez superior en la especialidad correspondiente a la Sala para la cual se postula –o se le designó- con un mínimo de quince años en el ejercicio de la carrera judicial: ¡No se les ocurra investigarlo! f) de reconocido prestigio en el ejercicio de sus funciones: ¡Investíguese por qué fue expulsado del Poder Judicial en el estado Zulia!

Por supuesto que no tiene obra escrita de ninguna naturaleza: su cerebro no da ni para emborronar una cuartilla para un panfleto.

¡Y claro, muy claro está, que en ninguno de los circuitos del Zulia ganaría una postulación para un cargo de elección popular: jamás ha pateado las calles de Maracaibo, mucho menos en el interior del estado, mientras su ostentación colide con la humildad que debe caracterizar a los miembros del PSUV! ¡Porque ese señor es miembro activo del PSUV!

El colmo sería tener esa piedra en el zapato de la revolución durante doce años, aunque mucho dudo que, si no se revoca su nombramiento, no sea expulsado del Tribunal Supremo de Justicia mucho antes de este término.

¿Para qué se necesita ese señor en el TSJ, para que avale vagabunderías y marramuncias? ¡Cuidado!

Hay mucho más trapo que revolotear sobre ese señor. Por ahora, no toquemos el asunto del Gran Hotel de Apuestas de Las Vegas y otros negocios non sanctos que se le conocen por estos predios.

Como él, varios tránsfugas más se cobijaron, primero subrepticiamente, para luego sacar las uñas, en el seno aun virgen del proceso bolivariano en 1998, donde han medrado a lo largo de estos diecisiete años hasta el punto de llegar a ser delfines de los grandes gurús de la Revolución. Algunos de ellos son verdaderos "pimentones".

Estas reflexiones las hago amparado y obligado por el último párrafo del Artículo 284 de la CRBV, que a la letra dice: "Los ciudadanos y ciudadanas podrán ejercer fundadamente objeciones a cualquiera de los postulados o postuladas ante el Comité de Postulaciones Judiciales, o ante la Asamblea Nacional". Entiendo que esta nota puede ser extemporánea, pero igualmente vaya esta alerta ante el Poder Popular, ante las Asambleas del Pueblo organizado, dado que la lista de los postulados no se dio a conocer oportuna y suficientemente a la colectividad.


 



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César Eulogio Prieto Oberto

Profesor. Economista. Miembro de Número de la Academia de Ciencias Económicas del Estado Zulia. Candidato a Dr. en Ciencia Política.

 cepo39@gmail.com

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