Distingamos la ganancia absoluta de la relativa. Ingeniería no es Economía

La Administración Pública viene considerando que con el ajuste de la tasa de ganancia se evita ganancias absolutas exageradas; craso error que denota confusión en algunos asuntos económicos en teoría o en su praxis, es decir científica ni técnicamente, ya que, si bien lo económico subsume lo técnico, no es válida la proposición en contrario[1].

Recordemos que con el Presidente Chávez los temas económicos cayeron en manos de un excelente y muy capacitado personal ingenieril que, desafortunadamente, de Economía marxista[2] han demostrado saber muy poco y, lo peor, creer que lo económico es reductible a números, a fórmulas estereotipadas con mediciones de rendimientos que igual regirían para máquinas y mano de obra.

Por supuesto, una tasa baja, muy baja, obtenida por un gran capital puede perfectamente resultar mejor para el empresario que una tasa alta, muy alta, obtenida por un pequeño capital-caso de los detallistas que pasan a ser los grandes hambreadores de sus indefensas y pequeñas clientelas vecinales.

Aclaremos que las tasas relativas sólo han servido para medir la evolución o comportamiento histórico o geográfico de un mismo patrimonio o capital, por ejemplo, de un año a otro, de un país a otro, de una región a otra, pero siempre se trataría de una ganancia relativa a un capital de volumen común. En cambio, la ganancia absoluta es la medida del crecimiento de cualquier capital, independientemente de la relación que guarde el monto de esta ganancia con la inversión correspondiente al ejercicio auditado.

De perogrullo, todo capital, grande, mediano o pequeño tiende acrecer bajo condiciones privadas porque el "encanto" del capitalismo es aportar un capital y recuperarlo en el menor tiempo posible con un incremento, grande, mediano o pequeño, pero mayor porque de otra manera dejaría de ser un sistema de explotación; los empresarios abandonarían sus funciones para el rubro o para el mercado que no les resulte "rentable" o menos rentable que otro, y hacia este emigrarían.

Los detallistas actuales, por ejemplo, no sólo se enriquecen de la noche a la mañana por operar con una tasa relativa de 30%, legalita, sino que vienen comprando con precios inflados y a estos les aplican la misma tasa legal prevista.

Desde luego, recientemente se aprobó, aunque con tardanza extrema, una regulación de la ganancia absoluta cuando restringieron el cabalgamiento de esa tasa de 30%, pero tales regulaciones no pueden regir para este detallista ya que su capital es pequeño. Sólo cabe aplicarles tasas impositivas crecientes y pecharlos por igual según sus ganancia absolutas, o facilitar la multiplicación de detallistas competidores, de ser posible, en cada esquina de los detallistas establecidos.

15/12/2015 07:36:43 a.m


[1] La Teoría Económica burguesa entiende por aspecto económico la resolución de problemas técnicos cuando surgen dificultades o indeterminaciones, o sea, cuando la rigidez en la complementariedad de los factores o fuerzas productivas involucradas se rompa y no pueda aplicarse que 2 + 2 sean = 4. Esta falsa ciencia, más tecnicista que económica, o sea, simplemente tecnológica o economicista, identifica la mano de obra como si esta fuera una máquina simplemente menos productiva que las máquinas. ya hemos señalado que Solano Peña Guzmán-Ingeniero-da valores 1 e infinito, respectivamente, a la mano de obra y al capital muerto (máquinas).

[2] Las Escuelas de Economía de las Universidades burguesas vetan la Economía Marxista a la que simplemente sacan de sus pensa, y no lo hacen por convencimiento propio de sus rectores y profesores nacionales, sino porque tales pensa son preelaborados en las mismas y connotadas universidades de los países capitalistas e imperialistas.



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Manuel C. Martínez


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