Viejos abusos mediáticos [1]

Llama poderosamente la atención y preocupa penosamente ver cómo algunos medios de comunicación configuran sus páginas de sucesos trágicos, por lo general protagonizados por la gente humilde, con todo ese género de fotos ilustrativas que la moderna tecnología del color les permite, para exhibirla en cuadros dantescos, en escenas sanguinolentas, con basura y escenarios nauseabundos full color, a cambio de lo cual, suponemos, dichos pobres protagonistas no reciben ninguna paga.

En cambio, por las sugestivas y pornográficas fotos de hasta los más mediocres modelos y modelas, suponemos también, estos medios desembolsan gruesas sumas de dólares al contado.

Y, de "pasapalos", los mismos entes policiales, ingenua y "hasta inconscientemente", vienen colaborando en estas desventajosas, abusivas y leoninas prácticas de mercadeo. Es la propia policía la que a veces ofrece de sus propios archivos las más humillantes fotos de víctimas procedentes de barrios y zonas marginales.

De resultas, estamos en presencia de un viejo abuso mediático plasmado en un amarillismo gratuito al lado de un oneroso farandulismo.

Los usuales y marginales protagonistas de sucesos trágicos deberían ser recompensados tan costosamente como lo es el personal artístico reseñado, que mucho factura para sí y para sus representantes. Esto resulta cuesta arriba, si a ver vamos porque sólo los abogados de origen proletario podrían sumir ese tipo de defensa, pero, desgraciadamente, estos sueñan y mueren esperando el cliente rico que los saque de la pobreza; una aspiración muy romántica, propia de la misma CULTURA BURGUESA que envuelve burgueses y proletarios porque ¿en qué cabeza que pise tierra firme, insular o peninsular, puede caber la idea de que un abogado pobre pueda ser llamado por la alta burguesía para confiarle sus defensas patrimoniales, para que les ventile sus querellas entre ricos y entre estos y los pendejos trabajadores, salvo que autohaga trizas su honrilla, se engolosine y se haga un traidor a su clase, aunque rico pendejo al servicio incondicional del creador de esa misma pobreza.

15/11/2015 9:39:29


[1] Tomado y mejorado de: Manuel C. Martínez M., Sadelas publicadas en Internet (Geocities)



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Manuel C. Martínez


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