Los trabajadores y las posibilidades de reconsiderar posiciones existencialistas

Las veces que se cree que algo anda bien y de pronto surgen situaciones que lo cambia todo. Lleva a reflexionar sobre las activaciones de variables internas y externas, primero impactan bajo ciertas condiciones que están dormidas y la segunda, en condiciones que parece que estás dormido. Basta que se presente un hecho que las activen y se presentan, como energía acumulada, con ansias de mostrar lo que son capaces de hacer. A medida que se incrementa la profundidad conceptual, como nuevos estados, con diferentes correlaciones y con nuevas significaciones; generando nuevos hechos. Al no conocer las consecuencias y al transitar por nuevas experiencias; se originan muchas situaciones. Y en muchos de esos casos, se reacciona cuando se superan los límites de bordes.

Para hacer un somero análisis de las revoluciones socialistas, hay que considerar los hechos que ocurren y generan efervescencias políticas; cuando se presentan posiciones contrarias. No obstante, se generan otros, con el completo desconocimiento del origen y de los conocimientos que las impregnan. Esto lleva a pensar, sobre la necesidad de existencia del Plan de la Patria, que está en desarrollo, con cierta ejecución y control; con la finalidad de conseguir los resultados que se esperan. Un plan que está en la etapa de ejecución, no obstante, da una idea de la dirección que se requiere, para lograr los objetivos. Y en caso que existan desviaciones, es menester desarrollar proyectos tácticos, para recuperar el camino.

El Universo mediante un proceso evolutivo y continuo, originan cambios, para generar un ciclo de vida; que puede ser repetitivo. En un Universo, donde los expertos, expresan: que todo es contradictorios y se rigen por la Ley de Contrarios. Mientras que las revoluciones socialista, los cambios se originan producto de un liderazgo emocional, que al principio capitaliza las necesidades de una multitud, acumulada por procesos de desigualdad económica, política y social. Las aglutinan y le dan direccionalidad, para lograr un resultado, que permita acceder al poder. Luego, mediante un liderazgo racional, genera un plan; que previamente requiere un manual de procedimiento «La Carta Magna» y organizar los recursos, mediante un plan inicial, para el arranque. Para luego, un plan definitivo que permita lograr los resultados esperados.

El Ser Humano con ciertas acciones logran desviaciones, que originan nuevas condiciones de equilibrios y variaciones en el ciclo de vida. Sin embargo, los cambios revolucionarios socialista, tienen que hacerse a nivel conceptual, para corregir desviaciones a nivel de objeto físico, que permita horizontalizar los beneficios, prevaleciendo el concepto de colectivo. Los cambios se originan por medio de las estructuraciones conceptuales; absoluta, general y específico. Absoluta, que no requieren cambios y se consideran como ideológicos, impactados por las creencias religiosas, de la existencia de un Ser Superior.

Los cambios generales, son producto de la profundización conceptual. Donde las Sabidurías, actúan como conceptos con carácter ideológico. Mientras que los específicos, son productos de las prácticas, que con el tiempo se transforman en Sabidurías. Lo cual se puede inferir, que todo lo que haga el Ser Humano con Sabidurías, está impregnado de eficiencia. Sin embargo, las prácticas mal ejecutadas, generan desviaciones. Que en algunos casos, con nuevas aplicaciones y en otros casos, como errores con alto costos; productos de las prácticas de pecados capitales.

La Ley de Contrarios, es válida en las contradicciones que se originan en los fenómenos naturales; con connotación científica. Por ejemplo, una tierra apta para la siembra de frijol y no es apta para la siembra de plátano y se persiste en sembrar plátano; es una contradicción. Sin embargo, un carro que lo maneje una persona normal y se persiste en que lo maneje un ciego, no es una contradicción. Porque el desarrollo tecnológico, lo hace posible.

En el Socialismo de otrora, los marxistas aplicaron erróneamente como fenómeno natural, la lucha de contrarios, entre la clase trabajadores y la clase dominante; en posición contradictoria y existencialista. Por lo tanto, el Socialismo del Siglo XXI, tiene que considerar nuevas posibilidades reales sensibles de los trabajadores en base al trabajo, profundización conceptual y educación.

Palabras Claves: Evolución, revolución socialista y contradicción.

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 847 veces.



Basilio Lezama


Visite el perfil de Basilio Lezama para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes: