Si vamos a radicalizar la Revolución, he aquí unas propuestas salidas del pueblo revolucionario

"Para amanecer no hacen falta gallinas, sino cantar de gallos…"

Alí Primera

Hay un viejo adagio popular que dice: "Para grandes males, grandes soluciones".

El camarada Presidente Nicolás Maduro, en reciente alocución, dijo que va a radicalizar la Revolución; pues estamos de acuerdo en eso, y así como yo, muchos camaradas que apoyamos la Revolución, y al Gobierno como factor importante en el desarrollo del proceso histórico que vivimos. En este sentido, y fieles a nuestra formación ideológica, hemos sido críticos, en la oportunidad que consideramos pertinente serlo, y en la forma que consideramos apropiada, de modo de no caer en la descalificación propia de quien no sabe diferenciar entre crítica y ataque; y criticamos luego de un estudio y análisis del punto a criticar, para luego proponer el método de rectificación que consideramos necesario. Sobre esta base, explanaré algunas propuestas recogidas de la sabiduría popular revolucionaria, con las que, por supuesto, comulgo.

En el marco de la natural lucha de clases que se desarrolla en el país, la vanguardia capitalista se ha mimetizado y han sabido aprovechar nuestra inclinación hacia la inclusión, para fortalecer su brazo económico y lo han utilizado en nuestra contra. Es así como nosotros hemos respetado a la banca privada, quienes han aumentado sus ganancias durante nuestra revolución, de manera exponencial, y han sido, en todo momento, el soporte económico nacional de la desestabilización política; como ya debe haberse dado cuenta nuestro gobierno, lo cual podemos deducirlo de la acción tomada de sacar a la banca privada como operadores cambiarios en el tema de los cupos de viajeros.

No hemos dejado de alimentar con dólares subsidiados a la banca privada conspiradora; y si entendemos eso, será fácil darse cuenta, que la banca privada es un eslabón importante en el mercado negro de divisas. Son los que tienen los dólares que les da el Estado como intermediarios, se apropian de esos dólares y parte de ellos los venden en el mercado negro y multiplican sus ganancias en bolívares, para luego apropiarse del mercado inmobiliario.

Si queremos radicalizar, vale decir, atacar de raíz el mal, entonces estaticemos toda la banca nacional y agarremos de una vez por todas el control de las finanzas del país en beneficio de todo el pueblo venezolano. Ya tenemos experiencia en el manejo de la banca y podemos poner al servicio del desarrollo del país las exuberantes ganancias de la banca privada.

Resolver el problema del contrabando de extracción es complejo, porque pasa por acabar con el monstro de mil cabezas, que es el dólar paralelo. Sin embargo, la primera medida que proponemos (estatizar la banca), ayudará bastante a ello pero no es suficiente. Bueno, mientras resolvemos los intríngulis de este fenómeno perverso para nuestra economía, proponemos cerrar la frontera colombo-venezolana. Estamos en una verdadera situación de emergencia: con ingresos mermados, bloqueos comerciales, saboteo interno en la venta y distribución de alimentos y otros productos necesarios, ataque sicológico a la población para neurotizarla; en fin, es un escenario que nos obliga a tomar medidas defensivas-drásticas. La frontera colombo-venezolana se ha convertido en un grifo a través del cual perdemos entre alimentos y combustible, miles de millones de dólares, incluso, en el intercambio comercial legal entre ambos países, es pírrico nuestro beneficio en comparación con el beneficio colombiano.

La respuesta es sencilla: se cierra la frontera para que no pasen ni personas, ni vehículos. Venezolano o colombiano que desee cruzar la frontera que lo haga por avión.

De ser posible, que se coloquen cámaras monitoreadas desde Caracas.

Podemos utilizar también, el Satélite Miranda que es un satélite de observación y su objetivo es tomar imágenes digitales de alta resolución del territorio; de manera que podamos monitorear posibles trochas.

Esta es una medida que va a afectar a un grupo de personas. Toda medida favorece a algunos y perjudica a otros; lo importante es que la medida que se tome beneficie por mucho a las personas que se vean afectadas, y la gran mayoría de los venezolanos vemos con estupor y hasta con impotencia, como se desangra económicamente el país por la frontera colombo-venezolana.

Esta medida, tendría que ser temporal, pero en lo inmediato nos daría saldo positivo en lo político y en lo económico. En lo político, porque la mayoría de los venezolanos podremos entender y apoyar la necesidad de la medida; y en lo económico, porque cerraríamos ese llave rota de alimentos y combustibles que se fugan vía contrabando al hermano país y no genera miles de millones de dólares en pérdidas.

Finalmente, para combatir la inflación especulativa, nos sumamos a la propuesta de Tony Boza, en el sentido de incorporar al Poder Popular a la supervisión y control de los precios del mercado interno; para lo cual, las comunidades organizadas, incluso el ciudadano que no pertenezca a alguna organización deben tener acceso información suficiente acerca de las empresas que producen, importan y distribuyen productos en Venezuela, saber quiénes recibieron dólares de Cencoex, conocer de una fuente confiable y permanente los precios de los productos regulados, y de ser posible, de los no regulados también, con la finalidad de que el pueblo tenga herramientas para enfrentar la especulación que cercena su capacidad de consumo y en consecuencia, su calidad de vida. Esta acción supone un fortalecimiento de la Superintendencia Precios Justos y aplicar planes por cuadrantes, como los planes de seguridad, para apoyar las acciones del Poder Popular. Hay que tomar en cuenta que muchos comerciantes alegan que compran a precios elevados a los distribuidores los productos que expenden, por lo que se les imposibilita vender a menores precios. En este sentido, de comprobarse esta situación, se debe ir contra el distribuidor o el productor, si fuera el caso.

La incorporación del Poder Popular en las acciones del gobierno, debe ser una Política de Estado: Es hora de dejar de manejarnos con el chip de la Democracia Representativa y esgrimir de una vez por todas, esa herramienta revolucionaria y transformadora como lo es la aplicación de la Democracia Participativa y Protagónica. ¡Hagamos pues revolución!



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Juan Carlos Valdez


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