Si pudiera vivir de nuevo, estudiaría para Docente en Historia de Venezuela

Una exhaustiva investigación historiográfica y universal nos revelaría sin lugar a dudas que la Historia de Venezuela es la más rica, "epopéyica" y apasionada entre todos los pueblos del mundo. Este es un rasgo político que no hemos divulgado ni sentido aún en su inmensa envergadura humana y ecuménica.

Las epopeyas homéricas y las de tantos otros “héroes” que nos han vendido los comerciantes y políticos de los países imperiales y dominantes que hemos conocido han traducido crímenes y megagenocidios como triunfos patrióticos.

No hay una sola historia de ningún otro país que pueda citar a alguno de sus héroes como hombre salido a llevar libertades, sino a invadir y posesionarse de territorios y riquezas ajenas[1].

En el caso venezolano, nuestros enemigos colonialistas, vencidos por Simón Bolívar y sus soldados de todo el territorio nacional de marras, eran los mismos de todo el Imperio Español en América  central, norcentral y  suramericano. Sacarlos de América fue una fuerte necesidad política felizmente alcanzada *.

Económicamente, Venezuela  no ha usado sus recursos naturales para oprimir a sus clientes, ni su ejército para sacar ventajas políticas,  sino todo lo contrario: los gobiernos  desde J. A. Páez hasta Rafael Caldera se limitaron a vender barata esta patria, a dejar que otros países nos gobernaran, expropiaran y humillaran.

Hemos sido dominados por segunda vez luego de habernos liberado del Imperio Español. Y en el resto de la América liberada por Bolívar, por Sucre, y por otros libertadores suramericanos  ha ocurrido otro tanto.

El sistema capitalista, que nos invadió a partir de Páez, es imperialista por naturaleza propia porque todo capital es apátrida en cuanto que el dinero que usa un empresario como elemento y mercancía principal no conoce fronteras. El sistema de crédito  convierte a sus prestatarios en víctimas que finalmente terminan  arruinados. Es el cuadro que presenciamos actualmente representado por una Grecia hipotecada, una España en ruinas, y como estuvieron Argentina y Nicaragua; como lo estuvo la Cuba prefideliana.

Cuando se lee la Historia de Venezuela, es decir, cuando leemos las aventuras libertarias de los próceres venezolanos y nos paseamos por esas 5 colonias   de España, y nos detenemos en Boyacá, en Pichincha, en Bolivia, en Ayacucho, en la Victoria, en San Mateo, en Mucuritas, en Taguanes, en Las Queseras del Medio, en Carabobo, etc., entonces sentimos como nuestra cada una de esas hazañas, y en la medida que vamos abarcando todas esas conquistas libertadoras también vamos sintiendo ese calor que nuestros soldados han dado en llamar “llamarada interior” patriótica. Es  la euforia que termina llenándonos de sublimes emociones.

Dudamos mucho que los alumnos de Primaria y Bachillerato de países como Italia, Grecia, Holanda, Inglaterra, y España, Francia o Portugal puedan sentir orgullo patrio por los crímenes masivos que sus antepasados cometieron siglos o milenios atrás.

12/03/2015 04:15:00 p.m.

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* Nos ceñimos aquí a la Historia colonial, lo que no le resta méritos a nuestra  heroica resistencia indígena y precolonial.



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Manuel C. Martínez


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