Para qué desenterrar lo que Chavez sepultó

No sabemos si es que necesitamos un taller especial para entender las políticas que a veces pone en boga nuestro gobierno, sin darnos oportunidad a decir ni pío. Simplemente he decidido y se acabó, o es que nuestros gobernantes necesitan rectificar algunas políticas, que de buena fe han ejecutado, pero que han dado resultados adversos.

Por ejemplo nos sorprendió ingratamente la medida que revive una mala herencia de la IV República, como son los peajes y otras atribuciones entregadas a los gobiernos regionales. Esto precisamente lo enterró el presidente Hugo Rafael Chávez Frías, en su primer período de gobierno por considerar que era una mala y peligrosa herencia de la IV República, que únicamente había generado corrupción y descontento por doquier.
Frescos están todavía los reclamos de los transportistas cuando señalaban que las pocas ganancias que obtenían del ejercicio de su trabajo, como conductores se quedaban en el pago de peaje, que estaban obligados a realizar a la salida y entrada de cada municipio, lo cual de paso no era retribuido en el buen servicio vial, por cuanto la vialidad estaba insoportable en la mayoría de los estados, el prometido servicio de grúa y patrullaje tampoco, tampoco funcionaba como tal.

Esto no eran cuentos de camino, esto lo constató el propio líder, en un viaje por tierra a territorio oriental, entre Monagas y Anzóategui. Al domingo siguiente, como era costumbre de nuestro Comandante, que no era escaparate de nadie, en un Aló Presidente, denunció la irregularidad y de inmediato ordenó cerrar esas alcabalas de la corrupción y del descontento nacional, no solo por el injustificado pago, sino por lo engorroso que resultaba para la circulación vehicular.

Esta medida, que presumimos obedece a la situación económica generada por la guerra del petroleo, con el respeto que merecen quienes tomaron esa decisión, creemos que va a traer más problemas que beneficios y sobre todo en este año electoral, cuando vamos a renovar la Asamblea Nacional y cuando es cuestión de vida o muerte aumentar la mayoría parlamentaria. Le estamos poniendo en bandeja de plata a la derecha golpista, un filón para su fácil explotación, en contra de la revolución y a favor de la avalancha fascista que amenaza al legado del Comandante Eterno Hugo Rafael Chávez Frías.

Recién nos reponíamos de la bofetada que recibimos, cuando a pocos meses de la ausencia del Comandante observamos en las cámaras de TV, celebrando con bombos y platillos la irrupción en Miraflores de la canalla, (Propietarios de medios de difusión y el “sector productivo”,(Fedecámaras, Consecomercio, Fedeagro y banqueros) sanguijuela, para nosotros los revolucionarios de a píe, a una reunión con el Ejecutivo Nacional, para concertar las estrategias para la felicidad del pueblo, cuando recibimos otro baño de agua fría.

En esa oportunidad, recordamos como salieron en cámara, prometiendo que la programación mediática iba a ser revisada y que la violencia, narco y demás antivalores iban a desaparecer, a partir de ese momento. Por su parte los grupos que manejan la cadena alimentaria encabezados por POLAR, también se rasgaron las vestiduras y prometieron que al siguiente día los anaqueles en los supermercados iban a estar llenos. Todos contentos, porque salieron son los bolsillos ful de dólares. ¿El resultado? Al poco tiempo el profesor Jorge Giordani, vocero del alto gobierno denunciaba, que los empresarios de maletín le había estafado al país 25 mil millones de dólares, entregados para importaciones de alimentos, materia prima, repuestos automotores y otros, pero que fueron a parar al mercado paralelo, para presionar y disparar la inflación y, financiar las guarimbas que dejaron como saldo 43 patriotas asesinados miles de heridos y decenas de lisiados. Poco después la entonces presidenta del Banco Central, Edmee Betancourt, corrigió la cifra y dijo que sobrepasaba los 30 mil millones de dólares.

Hasta ahora solo sabemos, que ni Giordani, ni Betancourt, están en sus cargos, porque de los responsables nada se sabe, seguimos esperando que publiquen la lista de personas jurídicas o naturales que se beneficiaron con esa cuantiosa estafa, que nos horadó las reservas internacionales.

Ha sido un error, sumamente costoso, no solo desde el punto de vista económico, sino por el costo político, ético y moral para el movimiento revolucionario. La oposición ha tomado como bandera este episodio y nos vende en el exterior, como el gobierno más corrupto de la historia.

Con todo esto continuamos alabando a ese sector sanguijuela y entregándole dólares y llamándolos a trabajar por el socialismo.

El presidente Chávez, eliminó una serie de ministerios, porque a su juicio, once despachos de esa naturaleza constituían una maraña, que entorpecía la buena marcha del Estado. Ahora tenemos más ministerios y vice ministerios y vicepresidencias que ciudadanos.

Para colmo, ahora nos venden nuevamente los peajes y puentes como panacea. Solo falta que nos revivan el proyecto de Ley que autoriza a los gobiernos regionales a disponer como dueños y señores de minas, ríos, lagos, mares, etc.

Camaradas, desde nuestra humilde pero sustentada opinión, creemos que es urgente darle un giro completo a la economía, corregir errores y volver al rumbo del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías. No basta con gritar que somos hijos hijos de Chávez, necesario es seguir su ejemplo, con humildad, buscar la senda correcta, que nos conduzca no a vencer en las venideras elecciones, sino a vencer y convencer, mostrando a nuestros compatriotas el camino recto, sin puentes ni peajes hacía el socialismo, por el cual entregó su vida, nuestro Comandante Eterno. Si esa es la intención, entonces tenemos que gritar, para que desenterrar lo que Chávez sepultó.


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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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