Reforma constitucional (II)

Pero no solamente el problema de la elección presidencial debe ser tocado por la necesaria reforma de la Constitución. Ya hemos señalado que sus errores y omisiones deben ser igualmente considerados y que debe ser aprobada en referéndum popular, para garantizar su blindaje ante las maniobras golpistas de la oposición antipatria que lamentablemente sufrimos. El pueblo aprobó la Constitución vigente; si ésta va a sufrir reformas importantes, como en efecto será, debe ser el pueblo también quien la reforme. Esto debe decidirse rápidamente, para evitar que la oposición comience a ejercer presiones desde ya, sin ninguna necesidad. La revolución no puede perder la iniciativa; ellos, los opositores, siempre deben estar a la defensiva y no nosotros.

Un aspecto que debe ser discutido es el del referéndum revocatorio, en todos los casos y no sólo en el del Presidente de la República. El proceso establecido constitucionalmente tiene una falla importante: Elimina el secreto del voto, el cual es un derecho vital en todo proceso democrático. Al exigir la Constitución la recolección de firmas, para la convocatoria del referéndum, está obligando nada más y nada menos a que los electores se pronuncien incluso antes de las votaciones correspondientes. Esto significa que los futuros votantes están diciendo que quieren votar contra la permanencia en el gobierno de un gobernante en particular, lo que descubre desde ese momento su voto, con las consecuencias perversas que todos conocemos porque las vivimos.

Si se quiere mantener los referendos revocatorios hay que modificar el procedimiento de su convocatoria y eliminar la exigencia de que los electores deban solicitarlo, mediante su firma e identificación plena. Si se quiere mantener que sean los electores quienes los convoquen, se tendría que ir a una doble convocatoria, para que en forma secreta, en un referéndum consultivo, la gente se pronuncie por la realización del referéndum revocatorio. Esto luce un tanto absurdo, pues quienes deciden convocar el referéndum revocatorio se van a pronunciar también por la destitución del mandatario. Entonces, lo que debería hacerse es instituir la figura del referéndum revocatorio un poco antes de la mitad del período gubernamental de que se trate, lo que significa que siempre existiría un referéndum revocatorio para los electos, o dejar esta decisión a una mayoría calificada de la Asamblea Nacional, de los consejos legislativos o de los consejos municipales, de acuerdo a la jerarquía de los funcionarios correspondientes.
Sinceramente pienso que esta modificación es totalmente pertinente, muy importante y urgente, sería un avance de nuestra democracia y corregiría un lamentable error, que le ahorraría al país una serie de situaciones inconvenientes y libraría a los electores de presiones inconstitucionales de la oposición y del Gobierno.


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Luis Fuenmayor Toro

Médico-Cirujano, Ph. D., Ex-rector y Profesor Titular de la UCV, Investigador en Neuroquímica, Neurofisiología, Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología. Luchador político.

 lft3003@yahoo.com      @LFuenmayorToro

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