Adios guarimba adios

Las actuales manifestaciones en Venezuela son una reminiscencia preocupante de los acontecimientos de abril de 2002, que desembocaron en un golpe de Estado contra el gobierno elegido democráticamente del GIGANTE HUGO CHAVEZ. Recordemos que, en 2002, protestas similares organizadas por la derecha venezolana causaron varias víctimas tanto entre los partidarios del gobierno como entre sus detractores.

No se puede tapar el sol con un dedo. Detrás de esos estudiantes que están lejos de representar a toda la masa estudiantil de Venezuela se oculta la oposición golpista y antidemocrática, apoyada política y financieramente por Estados Unidos, oposición que siempre se ha negado a aceptar la voluntad popular desde 1998.El objetivo es desestabilizar el país para justificar luego el uso de la fuerza contra Venezuela. Dado que la derecha venezolana ha sido incapaz, desde 1998, de tomar el poder por la vía DEMOCRATICA, está optando por la violencia. La democracia es mostrar respeto por la voluntad del pueblo. Sería fatal para la región, para los grandes progresos que Latinoamérica ha alcanzado en los últimos años en materia de integración, que permitiésemos que vientos extranjeros arrasen nuestros países y destruyan nuestra fraternidad.

En los actuales momentos los organizadores de las manifestaciones antigubernamentales han declarado que las protestas continuarían porque «el descontento popular» había alcanzado un punto culminante. Un empujoncito más y el régimen se iría a pique, Mi comandante presidente Nicolás Maduro y sus compañeros huirían a Cuba y Venezuela volvería a ser «una verdadera democracia». Los principales canales de televisión occidentales dieron amplia cobertura a las manifestaciones. Y después… silencio total. Los venezolanos se relajaron y celebraron su BELLO CARNAVAL..El papel protagónico de la guerra sicológica contra Venezuela lo desempeñan las agencias de inteligencia de Estados Unidos. Durante toda la presidencia de mi comandante Hugo Chávez, Washington desató una intencionada guerra mediática destinada a desacreditar la idea misma de que pudiese existir un socialismo del siglo 21.

Mi comandante inmortal Chávez nunca prometió un éxito rápido. Pero su bien pensada política social permitió lograr muchas cosas. Según los sondeos de opinión, los venezolanos están entre los pueblos más felices de América. Los progresos de la revolución bolivariana en materia de salud, de educación y construcción de viviendas a precios accesibles garantizaron a mi comandante Hugo Chávez el respaldo popular. Ese sólido frente interno le permitió enfrentar exitosamente las actividades subversivas de Estados Unidos, no sólo en Venezuela sino también en la arena internacional.

Un punto fundamental de esta guerra mediática fue la creación del canal de televisión TeleSur con la participación de países aliados de Latinoamérica y la subsiguiente creación de la estación radial RadioSur y de un estudio nacional de cine que produce largometrajes sobre temas patrióticos. Casi cada semana aparece en las pantallas un nuevo film atrayendo a través de todo el país tantos espectadores como las películas de acción de Hollywood. También se ruedan documentales que explican la política de Estados Unidos en Latinoamérica, incluyendo cómo se apoderó ese país del petróleo de otros y la eliminación de los políticos que no son del agrado de Washington.

Desde que falleció mi comandante Hugo Chávez ha podido verse un recrudecimiento de la propaganda de guerra contra su sucesor, mi comandante Nicolás Maduro. Washington decidió que ha llegado el momento de derrocar el régimen. Para ello ha movilizado todo su arsenal desestabilizador –desde los paramilitares colombianos que infiltra en Venezuela para perpetrar actos de terrorismo hasta el sabotaje económico y financiero y la utilización de las redes sociales en internet.

Haciendo uso de la palabra en la ONU, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela Elías Jaua declaró que los medios de prensa de la oposición venezolana –así como los medios extranjeros– están inmersos en una intensa campaña tendiente a derrocar al presidente Maduro. Jaua explicó posteriormente que se refería «a campañas bien preparadas que han sido puestas en práctica a través de influyentes redes de televisión». Observó que personalidades de Estados Unidos y artistas europeos «que apenas saben dónde está Venezuela» son utilizados para atacar el gobierno venezolano. Ejemplo de ello son varias declaraciones que se hicieron en plena ceremonia de entrega de los premios Oscar. Jaua se refería en particular a la cadena de televisión CNN, corrientemente utilizada por la CIA para propagar noticias falsas, que difunde constantemente todo tipo de comentarios negativos contra el gobierno de Venezuela y el presidente Nicolás Maduro. Así ha sucedido con la cobertura tendenciosa de las manifestaciones callejeras, descrita en CNN como pacíficas, a pesar de que los manifestantes bloquean las calles, incendian automóviles, agreden a los policías y arremeten contra las infraestructuras urbanas, como los transportes públicos.

Entre otros actos agresivos, los partidarios de la oposición utilizan barreras metálicas erizadas de clavos para interrumpir la circulación de los vehículos, ocasionando así numerosos accidentes. También instalan cuerdas de nylon a través de las vías con la intención expresa de atentar así contra las vidas de los «motorizados» –trabajadores que utilizan motocicletas para la entrega y distribución de bienes, medicamentos, correo, etc. Estos trabajadores motociclistas, generalmente favorables al gobierno bolivariano, son vistos por la oposición como una fuerza hostil. A pesar de lo anterior, la CNN guarda silencio sobre el comportamiento abiertamente agresivo y peligroso de los manifestantes de la oposición.

Los medios internacionales en general también guardan silencio sobre los esfuerzos del presidente Nicolás Maduro por establecer un diálogo sereno y abrir canales de comprensión mutua con la oposición y los círculos oligárquicos que organizan y financian una campaña ya prolongada de desobediencia civil. La tolerancia de las autoridades comienza incluso a verse entre la población como una debilidad.

El gobierno de mi comandante en jefe Nicolás Maduro hace todo lo posible por contrarrestar la propaganda hostil a través de la cual Washington trata de exacerbar la situación con la esperanza de obtener un pretexto para justificar la intervención directa en Venezuela. El gobierno venezolano ha enfrentado múltiples amenazas y advertencias de la administración estadounidense, que pretende que el gobierno libere a los individuos arrestados durante las manifestaciones callejeras.

El senador republicano John McCain emitió, por su parte, una declaración que suena a ultimátum: «Tenemos que estar dispuestos a utilizar la fuerza militar para entrar en Venezuela e instaurar allí la paz». El senador subrayó que esa operación debería incluir la participación de soldados de Colombia, Perú y Chile. Incluso dijo que varios líderes democráticos están enteramente dispuestos a asumir la responsabilidad de gobernar Venezuela, con el pleno consentimiento de Washington. McCain explicó incluso por qué Estados Unidos necesita «marionetas democráticas» en Venezuela. Porque se trata, primero que todo, de garantizar la entrega rápida de hidrocarburos a Norteamérica. El petróleo proveniente del norte de África y del Medio Oriente demora generalmente 45 días en llegar a Estados Unidos. El que viene de Venezuela llega en unas 70 horas. AMADOS Hermanos y Hermanas Bolivarianos o no, VENEZOLANOS TODOS, por esto es que pelea el IMPERIO, ¡ reflexionemos!.

El actual presidente de nuestra amada patria Bolivariana es mi comandante en jefe Nicolás Maduro que fue elegido en unas elecciones democráticas, reconocidas por las más eminentes instituciones internacionales, desde la Unión Europea hasta la Organización de Estados Americanos (OEA) y pasando por el Centro Carter. Conforme a la Constitución de Venezuela la mejor del MUNDO por su aplicación verdaderamente DEMOCRATICA, un referéndum revocatorio podría realizarse en 2016 y esa sería la única vía legítima para cambiar el gobierno, opinión que comparten la mayoría de los dirigentes de Latinoamérica y del PLANETA. Desde su llegada al poder, en abril de 2013, hubo dos procesos electorales y en ellos mi comandante Nicolás Maduro triunfó con total transparencia. Hablar de "absolutismo" en Venezuela, un país donde el 85% de los medios de prensa son privados y donde la oposición controla amplios sectores de la economía, no es realmente serio decir que no hay DEMOCRACIA.

¡HOY TENEMOS UNA PATRIA LIBRE Y SOBERANA!

¡QUE VIVA POR TODA LA ETERNIDAD EL SOCIALISMO BOLIVARIANO Y CHAVISTA!

¡ADIOS GUARIMBA ADIOS!



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Yrne Gil Mata

Físico. Dr. en Educación. Miembro de la Milicia Bolivariana.

 yrnegil@gmail.com

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