Está en juego el futuro de la revolución

Amarras ideológicas de todo tipo, sectarismo y falta de voluntad política para entrar en la radicalización del proceso impide a ciertos poderes, sectores políticos y sociales condenar más allá de la crítica toda la mediocridad llamada burocratismo que evita la agilidad en los tramites públicos y políticos, es toda una aberración convivir con estos males, pero, es peor aceptarlas porque el pueblo supone no tienen solución.

Basta preguntar a unas 5 personas diariamente para darse cuenta que perdieron o están perdiendo la confianza en el socialismo sin haber pasado de la revolución. Los chavistas, muchos en esa línea se mantienen sordos y mudos frente a la ineficacia para resolver los problemas que nos llegan al cuello.

Expulsar a funcionarios de la embajada de EEUU, solicitar poderes especiales para combatir la corrupción y la guerra económica, el incremento del sueldo a las FFAA, no es lo más importante como medidas para salir del atolladero en el que nos encontramos, lo más importante y definitivo para el pueblo y para Maduro es, empezar a construir infraestructuras de producción, entrar sin demora en la seguridad alimentaria y radicalizar el proceso especialmente con la oposición y la propiedad privada.

Nos falta planificación a más de la guerra económica que es un hecho y eso se nota en nuestra economía, estamos abriendo un hueco para tapar otro con esos 5000 millones de dólares entregados por China, a cambio de la plataforma Junín en la faja del Orinoco, grandes vetas de minería y una impresionante compra de línea blanca a los chinos son entre otros algunos de los requisitos para renovar el fondo conjunto.

¿Podemos cerrar la embajada de los EEUU? De poder se puede pero no es conveniente por los 900.000 BPD que le vendemos a ese país, tenemos que frenarlos con resoluciones que estipulen la expulsión de funcionarios desestabilizadores, pero, me pregunto ¿tenemos que actuar de la misma manera con la oposición, con Capriles? Este fulano lanza por donde vaya desafíos constantes al gobierno, el tipo busca desestabilizar al gobierno de Maduro desde hace rato y anda campante por ahí.

Tenemos problemas con el acaparamiento, el desabastecimiento, sabemos dónde se encuentra el origen de la guerra económica contra Venezuela y nosotros continuamos lamentándonos. El burocratismo frena las importaciones, la corrupción envía droga con ayuda de la DEA, CIA, los radares detectan aviones sospechosos cruzando nuestro país y solo amenazamos con derribarlos, amenazamos y amenazamos.

Basta de torpezas camaradas y señores (as) del gobierno, nos estamos yendo al carajo y el presidente Chávez no se merece esta situación, hay una indiferencia revolucionaria que asusta.

Mientras, seguimos hablando de soberanía sin tener la voluntad de auto obligarse ni auto determinarnos, desde la masa peor la clase media, para una transición revolucionaria moderna, prospera, derivada de un conocimiento importante por los cambios sociales y políticos que ha experimentado el pueblo, capaz de combatir lo negativo que también crece inseguridad, consumo de drogas, sectarismo, especulación, corrupción, ineficacia ¿Dónde quedaron las contralorías sociales?

Soberanía es la supremacía que nace de la voluntad popular que tiene un Estado para conducirse dentro de las leyes y de una Constitución para decidir internamente. ¿Dónde quedaron la solidaridad, la camaradería, la amistad, el amor, la belleza de la creatividad, la pasión, lealtad, que debería imponerse en una revolución? ¿Para qué coño sirve el ministerio de la cultura?

A nivel internacional la soberanía es independencia que parte de la calidad política, jurídica que nos permita con otros Estados actuar en igualdad de condiciones por la libre determinación para escoger nuestra forma de gobierno y vincularnos con nuestra revolución e intereses con el mundo.

Esta independencia y supremacía tiene una relación directa con la voluntad política para radicalizar el proceso a pesar de los acuerdos, convenios y tratados internacionales que modelan y condicionan la soberanía de un Estado, sin que sometan al gobierno, es el punto clave en una revolución porque una revolución es la potestad defensiva que puede desdoblarse en la conservación de la soberanía, en la defensa de la integridad y en la independencia del estado.

Después de la muerte de Chávez, se nota se percibe otra Venezuela chavista, al chavismo de Maduro le falta madurar.


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Raul Crespo


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