Cesar Rengifo “El panfletario”, dueño de un “realismo socialista extrañochado”. Justicia para Efraín Guerra

UNO

A propósito de la brillante idea que se le ha ocurrido al presidente Nicolás Maduro de crear el movimiento infantil y juvenil de Teatro Cesar Rengifo debemos hacer con este gesto, no sólo justicia e historia con este extraordinario ciudadano y ser humano, quien en vida fue un hombre ejemplar y distinguido dramaturgo y artista plástico. Se sonrojaría el personaje si leyera los calificativos que sobre él expreso en este artículo. Lo conocí a él y a su esposa en pleno apogeo del Mayo Francés (1968) y el “pacifismo” del Doctor Caldera. En plena reforma universitaria andaba Cesar haciendo y hablando de Teatro. Entre los años 70 y 72, aterrizó en Mérida para inaugurar el hoy desaparecido “Teatro de Bolsillo Cesar Rengifo” del T.U.L.A (Teatro Universitario de la Universidad de los Andes) No confundir con el antiguo Auditorio de la ULA que hoy lleva el nombre de Teatro “Cesar Rengifo en el edificio del rectorado. En esos tiempo era Alfredo Tarre Murci, flamante presidente del I.N.C.I.BA -- el más importante Instituto Cultural del primer gobierno saudita de Rafael Caldera –. Andada este personaje echando lazos, bozales de arepa y reclutando a antiguos intelectuales y artistas, convertidos en tránsfugas, conversos y enchufados que le habían hecho mutis a la lucha armada y andaban muy ocupados en buscarse su carguito de agregado cultural en las embajadas para de esta forma hacerse pagar tantos años de “sacrificio”.

DOS

No he conocido en mi vida un hombre tan humilde y sencillo como Cesar Rengifo. Con su clásica vestimenta de Kaki se apareció el día de la inauguración de la sala que llevaría su nombre. Ildemaro Mujica, director del T.U.L.A. no los presentó. Me tocó hacer la escenografía y el afiche de “Severa Vigilancia”, obra de teatro escrita por Jean Genet con que iniciábamos la programación del pequeño teatro que llevaba su nombre. Eran tiempos de rebeldía y cuestionamiento. Asesinado el “Che” en Bolivia en el año 67 “había que tomar el cielo por asalto” y la “era estaba pariendo un corazón”. En esos años, Mérida era un polvorín de ideas y de actividades culturales. Festivales de Música, Cine y Teatro era el pan de cada día. Me tocó ir a un foro sobre teatro y vi y oí como los más “ilustres” dramaturgos despotricaban y cuestionaban las obras teatrales de Cesar Rengifo, calificándolas de patrioteras, panfletaria y estrañochadas dentro de un “realismo social decadente”. Allí también estaban los miembros de la Santísima Trinidad del Teatro, y aunque no dijeron nada, simplemente se hicieron los locos. Muchos de ellos a la llegada del comandante supremo se pasaron a la acera del frente, es decir se pasaron a la derecha. Otros simplemente se fueron de este mudo arrepentidos de haber tenido veleidades izquierdistas. Otros, los que aun siguen vivos, simplemente pasan su vejez sin que nadie los recuerde. Habría que leerles “La fiesta de los moribundos” *a ver si pasan “el vendaval amarillo”* o la peste amarilla que quiere destruir el país y el legado de Chávez desde Miami, Florida. Una vez más el gobierno revolucionario y socialista le hace un extraordinario reconocimiento a Cesar Rengifo.

TRES

Después de un largo periodo de ausencia de Aporrea vuelvo a escribir mis artículos de siempre. Aprovecho este mismo artículo para pedir justicia por El bailarín, coreógrafo y educador Efraín Guerra, asesinado vilmente en una playa de Puerto Cabello. Efraín fue un hombre de paz y talento. Después de haber sufrido un accidente en su talón de Aquiles, se dedicó a montar obras de danza y teatro en las escuelas del municipio donde vivía. Tenía un proyecto exactamente como lo planteó el presidente Maduro. Efraín Guerra era un refinado artista, admirador de Cesar Rengifo. Fue miembro fundador de los grupos Teatrales del T-POS y COREOARTE. Su madre chavista y revolucionaria a sus 70 años le exige justicia. Su caso esta en el CICPC de Caracas, aunque el hecho se cometió en el Estado Carabobo. (Telf. De la camarada Miriam Guerra es 0251:263 34 62 – 04169540413). El, o los asesinos de Efraín Guerra andan sueltos por allí. Ojala alguien que lea este artículo se lo haga saber a usted, señor presidente. Esperamos justicia.

* Obras de Cesar Rengifo



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Antonio Fernández Lunardi


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