Mario Silva no es ningún inocente

EL QUE NO LA DEBE NO LA TEME

Muchas cosas han dejado de decirse en relación al archifamoso audio donde “presuntamente” Mario Silva dice unas cuantas cosas que -de acuerdo al tono de su voz- parecen quemarle por dentro de tanto tener que tragárselas para que no anden por ahí diciendo que es un divisionista y un “comunista radical puro”. El punto no es si el camarada es “inocente” (¿de qué?) o “culpable”. Porque sí es culpable de ser un revolucionario incorruptible, indoblegable, al que no se le agua el ojo para darle en el frasco a los contra revolucionarios de toda calaña (Lo de darles en el frasco es porque los fascistas no tienen madre). Y eso no le gusta a la derecha, en todas sus modalidades.

El debate se ha centrado en si el “audio” es o no es legítimo, o si clonaron la voz de Mario Silva hasta hacerla parecer tan verídica que él mismo estaría preguntándose cuándo carajo dijo todo eso que no se acuerda. Algunos de los personeros públicos allí mencionados ¡Oh, decepción! Dicen que no hay que investigar nada.
¡Claro que hay que investigar! Todos queremos que quede claro cuánto se cortó y pegó, cuánto se simuló y cuánto se utilizó para darle otro contexto, como lo del “informe”, que para mi quedó clarito que se trataba de uno entregado a Chávez en vida, que de eso se hablaba en el contexto.

Pero el hecho de que se haya utilizado frases descontextualizadas, acomodadas, se haya pinchado una conversación amistosa aquí en Venezuela -no telefónica, insisto- y se haya producido un tubazo periodístico para pescar en río revuelto, no implica ni mucho menos, que muchas de las denuncias presentes en el “audio” no sean verídicas, ni hayan estado runruneando por ahí hace años, o no existan muchos hechos de los cuales hemos sido testigos impotentes, cuyas piezas cuadran ahora como un rompecabezas.
Hay que demostrar el montaje y todos debemos conocer los resultados de la investigación.

VERDUGO NO PIDE CLEMENCIA

Mario se limitó a decir que no tiene que disculparse con nadie. Y así es. Verdugo no pide clemencia. Mario ha estado dándole palo a la derecha desde hace tanto tiempo, que las ganas de silenciarlo, asesinarlo, desmoralizarlo, ¡Aplastarlo! Deben estar acumuladas dentro de toda la hez que medra en esta situación de crisis del capitalismo, al cual se han asomado irreverentemente muchos átomos de socialismo destinados por los hechos a ser desvirtuados sistemáticamente.
Lo que me dolió profundamente en el centro del voto que le di, fue el silencio de Nicolás Maduro, que no lo nombra, que le monta al camarada Nolia en su espacio sin hacer ningún comentario. Chávez habría salido en su defensa como un león, asumiendo las consecuencias de lo que fuera, porque la lealtad fue una de las mayores virtudes de nuestro Comandante, pésele a quien le pese.

LO QUE DIGO Y LO QUE CALLO

Estuve a punto de publicar un artículo basado en percepción extrasensorial, pero he acertado tanto en estos tiempos que me asusta. Así que espero a que sea Mario Silva mismo quien diga lo que tiene que decir, sobre el fondo, las causas y las circunstancias en que tal vez, quizás, ejerció su proverbial sinceridad de guayanés. Me reservo esto para después que el protagonista hable.

LA LUCHA DE CLASES AFUERA Y ADENTRO O LA UNIDAD CON QUIÉN

Aquí no está planteada la solidaridad automática con nadie porque y que sea un pilar del chavismo, porque fuera pariente por afinidad o lo que sea... Lo que está planteado es la defensa sin duda alguna del espíritu revolucionario del proceso que vivimos, en el cual desgraciadamente ha muerto demasiada gente nuestra cuyo asesinato ha quedado impune. Lo que está planteado es si habrá o no habrá socialismo, si se concilia con el enemigo mientras se aplasta a los camaradas más radicales, como si fuera malo ser sincero, crítico, leal, claro como el agua, como han sido los camaradas Mario Silva, Antonio Aponte y Vladimir Acosta, por nombrar los más conocidos y recientemente defenestrados de los medios públicos.
Lo que está planteado es si el poder lo va a seguir teniendo la burguesía, la externa y la interna, como hasta ahora, o si por fin se va a dar la transición al socialismo, esa por la cual asesinaron a nuestro Comandante Chávez, esa por la cual han dejado su sangre embarrada en las piedras tantos camaradas en el último medio siglo, sobre todo en la última década, y cuyos culpables están por ahí reuniéndose con el Presidente por quien yo voté, cuya imagen me comienza a producir cierta inevitable tristeza.

CUENTA CONMIGO, MARIO

No quería escribir sobre este tema hasta que el lunes volviera La Hojilla y escuchara lo que Mario dirá; o si no le permitieran volver, implicaría que la mordaza no es sólo contra Aponte y Acosta, sino una política generalizada contra los revolucionarios. Pero sentí la necesidad de mostrar la LEALTAD REVOLUCIONARIA, que hoy día está en peligro de extinción. Afortunadamente a mi no me acusarán de asociarme con Mario para aplastar a Diosdado Cabello, porque no estoy en las altas esferas del poder, no soy “intelectual” (no tengo doctorados ni apellidos anglosajones) y para los políticos encumbrados, ni siquiera existo. Claro, y no soy una explotadora dueña de los medios de producción de esos que esconden los alimentos y consiguen que les den más aumentos de precios.
Pero aquí se está peleando una revolución, la más importante de este siglo, y no debemos quedarnos callados.

Aunque no sé trabajar con twitter, YO TAMBIÉN SOY TROPA.


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Andrea Coa


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