El cuento chimbo de la abstención histórica

El argumento de la “abstención histórica” es un cuento chimbo. Es justificación de ingenuos que tratan de eludir la realidad y trascendencia del hecho. A estas alturas de la Revolución Bolivariana la alta abstención no tiene justificación porque ello sería aceptar que aquí en siete años no ha pasado nada que impacte a las mayorías; y por otra parte, que las elecciones en la Quinta República cumplen el mismo destino que cumplían en la Cuarta.

Los argumentos en pro o en contra de la abstención y de sus resultados me los conozco porque durante cuarenta años fui abstencionista militante. Quien toma el camino de la abstención niega el instrumento electoral como medio de lucha social. La abstención es eminentemente subversiva. Es elegir la insurrección como vía para la toma del poder, por cuanto la vía pacífica (electoral) está vetada mientras la Fuerza Armada se identifique con el sistema imperante. La alta abstención ¿qué denota? ¿Respaldo a la Revolución?

Durante los cuarenta años de gobiernos adeco/copeyanos al servicio de la oligarquía y como lacayos del Imperio, la Fuerza Armada era el gendarme necesario para salvaguardar esos intereses y enfrentar cualquier aspiración, protesta o reclamo popular (el caracazo). La única forma posible de los movimientos populares y la Revolución Mundial para la toma del poder, ha sido la violencia y la lucha armada en los países del Tercer Mundo, como guerras de liberación nacional contra el colonialismo y la dominación imperialista. De manera que, cuando la oposición y su vocero más relevante, la jerarquía católica, llaman a la abstención, es porque renuncian a la lucha pacífica y toman la vía de la insurrección y la violencia. En la Cuarta República había justificación para la abstención. Pero, en la Quinta República, donde el pacto cívico / militar reúne pueblo y Fuerza Armada en la solución de los problemas y el mejoramiento colectivo ¿tiene justificación abstenerse? ¿Acaso las mayorías nacionales van a tomar la vía insurrecional para derrocar la Revolución Bolivariana? Si no es para esto, entonces ¿para que sirve la abstención?

El ser revolucionario no es por cuotas ni a ratos. Es a tiempo completo. Si las masas populares no han aprendido algo tan elemental, es porque existe una gran falla en los partidos del “Polo Patriótico” y en las organizaciones populares: sindicatos, cooperativas, gremios que respaldan la Revolución Bolivariana. Si se han legalizado 70.000 cooperativas --cada una con un promedio de diez asociados- ésta forma de organización cuya misión fundamental es la educación y la democracia, ha debido llevar a las mesas de votación, al menos, un millón de electores que, unido a los dos millones de inscritos en el MVR, el partido político más grande de América Latina, ya eran una garantía para derrotar la abstención.¿Dónde estaban el 7 de agosto al menos estos tres millones de electores y cuál es su conciencia revolucionaria? Finalmente cabe preguntar ¿La Revolución Bolivariana es emotividad efímera o actitud militante? Ahí hay mucha tela para cortar.


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León Moraria

Nativo de Bailadores, Mérida, Venezuela (1936). Ha participado en la lucha social en sus diversas formas: Pionero en la transformación agrícola del Valle de Bailadores y en el rechazo a la explotación minera. Participó en la Guerrilla de La Azulita. Fundó y mantuvo durante trece años el periódico gremialista Rescate. Como secretario ejecutivo de FECCAVEN, organizó la movilización nacional de caficultores que culminó en el estallido social conocido como el ?caracazo?. Periodista de opinión en la prensa regional y nacional. Autor entre otros libros: Estatuas de la infamia, El Fantasma del Valle, Camonina, Creencia y Barbarie, EL TRIANGULO NEGRO, La Revolución Villorra, los poemarios Chao Tierra y Golongías. Librepensador y materialista de formación marxista.

 leonmoraria@gmail.com

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