¿Desclasada yo?....Que vá!!!

Me gusta hacer remembranza a mis primeros doce años de vida, hasta esa edad me crie en un barrio llamado Altos de San Miguel en la populosa Parroquia de La Vega, recuerdo que la cruz del final del cerro quedaba a solo tres casa de la mía, casa edificada por mi padre que cualquier arquitecto podría envidiar… era grande en comparación con las casas tipo “rancho” que la rodeaban, tenía que ser muy grande porque acobijaba a catorce hermanos: nueve hembras y cinco varones. Soy la penúltima de ese gentío…

En ese cerro nació mi pasión por la justicia, por la igualdad, por la equidad…cuando se caían las casas los vecinos y vecinas víctimas del infortunio se acobijaban en mi casa, allí mi mamá preparaba grandes espagüetadas y los hombres del vecindario se unían en una “cayapa” para volver a construir los ranchos porque no existía política gubernamental que se encargara de los afectados por las lluvias…..

Esa Cayapa, ese compartir, esa solidaridad, ese amor al prójimo, no tiene otro nombre que “Socialismo”.

Pero también recuerdo que a mi hermana Josefina le daba mucha pena decir a sus amistades y a su novio que vivía en un cerro, igual pasaba con mis primas que vivían una casa más abajo, se quedaban en la plaza y les decían a los novios que vivían a una cuadra y que no los llevaban a sus casas porque sus padres eran muy “bravos”...Pero más allá de lo descrito, se sentían superiores. Mi padre se enfermó en la FNC por darnos alimentación, educación y ropa. Ser bachiller para esa época era como ser universitario y era un privilegio que no todos los del cerro podían tener.

Mis hermanas decían que ellas no eran “pobres” zape gato…se consideraban de “Clase Media”, porque nuestra casa era la más sólida de todo el cerro, además mi mamá viajaba a la Isla de Margarita y nos traía ropa de “marcas”. Todo lo anterior daba estatus….

Lastimosamente muchos desclasados y desclasadas de ayer siguen reencarnándose en los cerros y barrios de nuestras ciudades, estos prenombrados compran en Mercal “guillados”, entran a los Barrio Adentro “escondidos”, se benefician de las Misiones en “secreto”…y por nada, pero por nada del mundo se rayan votando por la Revolución.

Esos desclasados y desclasadas los arropa el consumismo, invierten hasta lo que no tienen en gastos suntuosos, envidian al capitalista, sueñan con imitarlos si la vida les diera el poder de ser jefes y aunque se benefician de “Mi Casa Bien Equipada” no se rayarían nunca formando parte de la Revolución, a ellos que no los confundan con los “sin dientes”, “los pata en el suelo”, porque ellos tienen una casa sólida, un carro y con mucho sacrificio sus hijos e hijas estudian en colegios privados.

Para los desclasados y desclasadas un carro, una casa, votar por la derecha, envidiar al capitalismo y una educación privada para sus hijos e hijas basta y sobra para no considerarse “pobres”…esos indicadores son suficientes para que se les considere parte de la “Clase Media”.

Desclasada yo????...Yo lo que soy es “Asalariada” y a mucha honra!!!!


(*) Lic.en Trabajo Social

besta67@hotmail.com



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Bestalia Ibarra

Licenciada en Trabajo Social, Cantante, Servidora Pública y leal al legado de nuestro Comandante eterno Hugo Chávez

 Besta67@hotmail.com

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