Pensar de otro modo

Alain Touraine, publicó en octubre del 2007 "Penser autrement" (Pensar de otro modo), cuya versión traducida del francés al español, titulada "La Mirada Social", fue editada en el año 2009, libro sobre el cual tuvimos una larga y fructífera conversación con su autor, en enero del 2008. Diálogo que reafirmó una inquietud que desde los años noventa de la centuria pasada, venía horadando nuestro pensamiento.

En una conferencia que dictamos en la Universidad Nacional de Asunción, Paraguay, en febrero del 2001, sobre la Integración Latinoamericana, ante una interrogante de un asistente, señalamos las razones que explicaban la obsolescencia y posterior caída del socialismo soviético. Afirmamos, asimismo, que el sistema capitalista, como sistema mundo, no lograba resolver sus contradicciones internas, las cuales determinaban la profundización y extensión de su crisis. Dijimos, en esa oportunidad, que la crisis del capitalismo, tal y como lo conocemos, podía ser terminal. Afirmaciones estas, que nos motivaron a continuar con nuestras reflexiones acerca de cómo construir un mundo mejor. Sobre todo, en momentos en que los sueños que nos acompañan desde la adolescencia, de construir una sociedad socialista, se nos hacían distantes y el pensamiento neoliberal, mostraba su mayor esplendor.

Marcos Roitman en su libro "Pensar América Latina" (2008), nos recuerda que el pensamiento social crítico se había transfigurado: André Gunder Frank, después de ser el teórico del desarrollo del subdesarrollo, se hizo un mea culpa y terminó hablando del desarrollo posible; Regis Debray, después que nos entusiasmo con la idea de la revolución dentro de la revolución, terminó condenando la lucha armada; Jaques Lambert, después de dualizar las sociedades latinoamericanas terminó transformándolas en feudales; Alain Touraine, después de haber sido teórico dependentista en Brasil y Chile, terminó diciendo que "el dependentismo había sido el insumo más nefasto de las ideologías de las diferentes luchas armadas"; Manuel Castell, después de ser un marxista militante, al ser contratado por la Universidad de Berkeley, terminó negando el análisis de las clases sociales.

El pensamiento social había entrado en una suerte de abulia. Se renunció a seguir pensando y se renegaba de lo pensado. Los brasileños Fernando Henrique Cardoso y Helio Jaguaribe, los chilenos Ricardo Lagos y José Miguel Insulsa, de críticos profundos, de cuestionadores iracundos del neoliberalismo, se pasaron a él sin el menor estupor. La onda se hizo expansiva, parecía indetenible. Jorge Castañeda, el de La Utopía Desarmada, de leninista puro se paso al neoliberalismo, sin ruborizarse; Teodoro Petkoff, el de Checoeslovaquia el socialismo como problema y ¿Socialismo para Venezuela?, el más rabioso de los izquierdistas venezolanos, para quien todo el mundo era de derecha, terminó siendo Ministro de Planificación del segundo gobierno de Rafael Caldera. La Agenda Venezuela, fue la tesis con la que se doctoró de converso.

A pesar de estos hechos, no perdimos la esperanza. Los años de experiencia diplomática, abrieron camino para nuevas reflexiones; sobre todo, los de la Misión ante la OEA. Vivir la crisis del capitalismo en sus propias entrañas, en el centro del imperio, nos terminó de convencer que pensarla era una tarea urgente. Pensarla desde una perspectiva heterodoxa. Esto es, desde una visión radicalmente distinta a las concepciones que hasta ahora han "explicado" el mundo; porque, cuando uno revisa las variables que determinan la crisis financiera y económica que estalló en el año 2007, en los Estados Unidos y afectó al resto del mundo, constata que fue la enorme expansión del capital financiero, lo que la explica; constata, asimismo, que en ella está presente una lucha de clases. Por lo que, dicha crisis nos debe llevar a imaginar la edificación de un nuevo sistema socio económico, radicalmente distinto a los modelos de desarrollo y de acumulación y reproducción del capital conocidos hasta ahora, en donde impere la justicia social y el respeto del medio ambiente. De eso se trata, de pensar distinto, de impulsar un nuevo estilo de reflexionar y de discutir, de imaginar lo nuevo y construir una nueva teoría que nos permita reinventar la democracia como poder plural, como modo de vida. A ello llamamos: Pensar de otro modo.

Profesor ULA

npinedaprada@gmail.com



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Nelson Pineda Prada


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