Socialismo delegativo

La experiencia revolucionaria de estos últimos años en Venezuela, expresa que sin voluntad política, convicción ideológica para tratar la economía social, juzgamos los hechos ocurridos hasta ahora algo indiferentes sean estos buenos o malos, y como no siempre estamos obligados a dar a conocer nuestra opinión fuera del ámbito familiar o social más cercano e intimo, pronto, estos hechos pasan al olvido y nuestra mente termina clasificando al proceso como bueno y malo amén de que lo que predomine sea fasto o nefasto.

La comunicación escrita en forma de opinión a través de Internet en páginas como Aporrea, Desacato, informa nuestra opinión al instante sobre lo que ocurre, si pronto desaparece no es importante, si es algo importante se las recuerda, si las noticias y las opiniones son trascendentales son perdurables porque tienen fuerza suficiente para integrar una memoria colectiva, es decir, pasan a la historia; autentico registro de los hechos socialmente y políticamente trascendentes, porque, cada ciudadana y ciudadano guarda en su recuerdo lo que le es particularmente significativo.

Significativo será para los adultos mayores ser considerados en una jubilación como significativo será  para las familias más pobres que sus hijos sean atendidos por el estado venezolano como sus hijos, son hechos trascendentales; la ley de control de precios y arriendo no tiene el mismo peso hasta ver que funcionen, las otras leyes como están comprometidas con la campaña electoral, es un hecho que se concretaran, su eficacia ahondara los recuerdos positivos que fortalecen los fines políticos de un socialismo delegativo.

Socialismo delegativo será la personalidad dentro de una identidad colectiva, nueva cultura que procurara dejar de lado lo negativo de la cultura política, a menos que, de ellos exista motivos de superación para enrumbar el partido, y el directorio del Buro cierna la demagogia para integrarse al autentico esfuerzo de la masa por establecer un sistema social diferente para cambiar al Estado de la IV y la V por el socialismo.

Se dice que un tal rey Luis XIV de Francia, pronuncio “EL Estado soy yo” la historia lo define como un  tirano que por años no convocaba a las cortes, pero, con las revoluciones norteamericana y francesa ocurridas en el siglo XVIII, se empezó a delinear el estado “moderno” tomando de los griegos lo que existía de democracia, definiendo “la separación e independencia de los poderes”.

Uno, colectivo y supremo que fiscaliza y legisla, otro que juzga mediante leyes constituidas y un poder ejecutivo encargado de administrar el estado, así, algunos países de América Latina, desde sus inicios se definieron como federalistas y centralistas, claro, dependiendo de su extensión territorial, pero, todos respetaron los cabildos, antigua organización colonial que, gracias a ellas se crearon los movimientos independentistas o revolucionarios hasta hoy.

Con el transcurrir del tiempo los gobiernos prostituyeron la democracia, esa prostitución dividió la democracia en representativa, delegativa, porque, democracia es participación; los principios democráticos en nuestros países han pasado por todo por el Corsi e Ricorsi de la historia descrito por Vico. Algunos países han caído en dictaduras civiles y militares, fascismo, en donde no se respeta nada de los conceptos de democracia, libertad, autonomía y soberanía.

Desde los tiempos de Aristóteles, la independencia de poderes en política es pura literatura, no hay independencia de poderes, sería un suicidio para el gobierno de turno esa independencia, algo parecido al cuento de la descentralización y centralización administrativa, o la una o la otra, no existe tal cosa más que en los conceptos para loa académicos, porque, las dos están ligadas para poder administrar un país satisfaciendo necesidades ciudadanas en las que hay que vulnerar libertades de unos para mejorar los principios democráticos colectivos de la que habla el socialismo para poder integrar una memoria colectiva buscando otra cultura socio- política.

Cuando se empiece a escribir la historia de este proceso algo revolucionario iniciado por el camarada Chávez, de una u otra manera se tocara los ensayos del escritor  y politólogo argentino Guillermo O`Donnell, quien dice que “la política Latinoamericana sufre una nueva especie de democracia delegativa (DD) A diferencia de la democracia representativa que funciona a través de instituciones que se dividen el poder, la democracia delegativa utiliza las elecciones para que una sola persona tome las decisiones, muchas veces actuando al margen de directrices legales para satisfacer al pueblo”. 

rcpuma061@yahoo.com
 
 
 
 
 
 
 
 


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Raul Crespo


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