Comunicado a los Trabajadores

Más allá de las reivindicaciones

Podemos decir que, en la historia de Venezuela, la masa trabajadora ha sido el motor central que ha generado los movimientos de calles en protestas, cuando ha sentido que se han vulnerado sus derechos fundamentales, y estos no son otros que las reivindicaciones salariales, el incumplimiento de algunas condiciones contractuales, mas adelante: deudas de vacaciones vencidas, prestaciones sociales pasadas a pasivos laborales con el tiempo y el olvido; todo ello a razón del atropello y desentendimiento del gobierno en turno.

Ciertamente, toda esta masa obrera, toda esta Venezuela necesita que se le cumplan sin retardo estos derechos de sobrevivencia, pues el trabajador requiere de ese poder adquisitivo para cubrir las urgencias de vida de su familia. Esto, aún en un proceso de transición hacia el socialismo, es de vital importancia y por supuesto requiere del compromiso de lucha de los comunistas  venezolanos para lograr su cumplimiento, evitando así que, menos compatriotas se alojen en la miseria o pobreza.

Los anuncios del actual gobierno en esta materia, motivado a una serie de movilizaciones y requerimientos de sectores obreristas; son aplaudibles y por supuesto merecen el empuje de las instituciones del estado y de todos los sectores políticos, económicos y culturales, para que no queden como voces en el viento. Inclusive estos sectores que aun son dominados por corrientes derechistas, pues también  los beneficios toca a ellos como trabajadores, lo que les resultaría anti-natural fijar posiciones de repudio ante medidas que resguardan sus intereses.

Hasta aquí, todo iría muy bien, pero; sin caer en la profundización de las benevolencias de estos anunciados y sin la necesidad de colocarlos en contra parte sobre una balanza en comparación con las medidas que se hayan tomado en gobiernos de la cuarta república, que en honor a la verdad, vaya que si el peso no se inclinaría a favor del Gobierno del Presidente Hugo Chávez; algunos (comunistas) aseguramos, que no es lo fundamental, es decir.

Si partimos del descubrimiento científico de Marx y Engels, donde el sistema económico  ha sido el  eje transformador de todo modo de existencia humana y donde la explotación de la fuerza del trabajador, comprobado mediante el materialismo histórico, genera una plusvalía para quien posea los medios de producción, y otra plusvalía (menor) de “consumo”  al trabajador. Aceptando que para revertir este proceso de explotación es necesario abolir todo sistema mercantilista, donde la fuerza del trabajo no se emplee a cambio de un valor económico, es decir a cambio de ese instrumento esclavizador llamado dinero; resulta entonces acertado que los comunistas estemos anunciando que las reivindicaciones salariales y todo los beneficios económicos que se pueden lograr, son importantes por ahora, pero que no son fundamentales, pues debemos ir más allá, la verdadera lucha esta en libertarnos de ese instrumento esclavizador que mencionábamos.

Los trabajadores deben enfocarse en entender que ellos son la clase obrera, la clase proletaria, que es una condición social natural y que deben tomar para así, como el hecho de que aceptamos nuestro genero de hombre o mujer, de ese mismo modo deben aceptar que son la clase obrera y que existe otra clase muy opuesta que es la burguesía (clase que pretende dominar, explotar a la obrera); en ese sentido estar conscientes que existe una guerra entre estas dos clases, lo que se conoce como lucha de clases en los comunicados Marxistas.

En esta guerra del oprimido contra la inhumana burguesía, la clase obrera debe volcar todos sus esfuerzos para imponer un nuevo orden de vida, un nuevo orden social donde exista la igualdad, la justicia, la equidad, la libertad entre todos los hombres; la mayor suma de felicidad posible, la distribución de la riquezas para que no existan venezolano alguno en la pobreza. Es te nuevo orden de vida es el Socialismo y solo se alcanzara, cuando la clase obrera obtenga violentamente el poder. Pero este poder no es solamente conquistando sindicatos, centrales de trabajadores, una que otra fabrica por autogestión obrera o la promulgación de leyes paliativas y peyorativas condicionadas y controladas por el Estado; este poder debe ser absoluto en la gestión y control de todos los medios de producción, en el control productivo, administrativo, políticos y socioculturales, con incidencia en todos los ámbitos para la transformación integral del sistema socioeconómico sobre la base de la propiedad social, construyendo una nueva sociedad donde el gobierno lo ejerza el pueblo mediante una dictadura de la clase obrera. Para ser más preciso: “los trabajadores dirigirían el plan global de la economía, tomarían las decisiones generales sobre inversión y los planes de crecimiento para satisfacer las necesidades de la población”.

Esto es posible con medidas transformadoras violentas, radicales, pues las meras revisiones, reformas y parlamentarismo atrasarían y continuaríamos en el letargo dominante de la burguesía. Las primeras medidas deben ser la abolición de toda la propiedad privada y del Estado de los medios de producción, la toma de estos medios de producción por la clase obrera, y a la par de esto deben aprobarse leyes que amparen estas acciones en el presente - futuro (como la ley de los consejos socialistas de trabajadores y trabajadoras)

Por supuesto no se debe esperar, es por ello que los comunistas debemos ir a todos los sectores comprometidos para crear juntos, conciencia a través del debate de las ideas. Los sindicatos y toda organización obrera, no deben ser herramientas de explotación, no pueden seguir siendo mecanismos burocratizados cobradores de vacuna como vulgares mafiosos. Anteponer el interés colectivo debe ser el interés individual de quienes son voceros en estas organizaciones, elevando su nivel organizativo y superando las divisiones en el movimiento obrero y sindical. De ese modo los trabajadores tendría la fuerza transformadora y protagónica como clase obrera, como clase proletaria pues su familia y toda esa masa desempleada se unirían en esa misma clase para alcanzar los objetivos narrados, transformándose en la vanguardia de la revolución social  en un tiempo inmediato y parir con dolor  un nuevo orden social, una nueva forma de vida en común, en Socialismo.

“La violencia no es el arma de los sin razón, es la única del explotado”

Ejs_66@hotmail.com



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Erwin Sánchez


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