El dialogo sordo de un miliciano

Si en algún momento de mi vida he estado más perdido que Adán el día de las madres; es precisamente este, en el cual estoy redactando este escrito por él no tan explicito titulo que se me ocurrió ponerle. Mi comandante dice, mi comandante ordena y hasta los momentos mi comandante ha cumplido con el otorgamiento de recursos para atender en la medida de las posibilidades, la declaración de emergencia que se ha presentado en el país; y eso para nadie es un secreto, tanto así, que hasta los mismos escuálidos lloran por no tener la teta de esos recursos.

Antes de comenzar la elaboración de este escrito, necesario es que deje muy bien asentado lo siguiente. Según nuestra legislación legal vigente específicamente el código civil venezolano contempla en su artículo numero 2, que el desconocimiento de la ley no escusa de su aplicación; pero al mismo tiempo nuestra constitución de la República Bolivariana de Venezuela, nos insta en su artículo numero 61 a que hagamos uso de nuestros valores morales y ético cuando nos dice que: “Toda persona tiene derecho a la libertad de conciencia y a manifestarla, salvo que su práctica afecte su personalidad o constituya delito. La objeción de conciencia no puede invocarse para eludir el cumplimiento de la ley o impedir a otros su cumplimiento o el ejercicio de sus derechos”

Partiendo de esas premisas, luego entonces puedo referir lo siguiente:

Algunos cuantos integrantes ACTIVOS y EFECTIVOS de La Milicia Bolivariana desde el pasado mes de noviembre y atendiendo el llamado realizado por nuestro camarada y comandante en jefe presidente HUGO RAFAEL Chávez FRIAS, han venido prestando de forma constante y permanente un servicio de resguardo y custodia a unos espacios recuperados y sub utilizado en distintos puntos del país y buena parte de ellos están ubicados en la capital de la república, y la mayoría de los que estamos prestando ese servicio, lo hacemos de purito corazón y con la verdadera y autentica conciencia de voluntariedad que requiere nuestro proceso y eso es una realidad.

Pero muy a nuestro pesar y mucho más aun muy lastimoso para nuestro proceso político de cambios profundos, existe aristas, que no nos permiten permanecer en silencio, mientras figuras no muy santas desvían acciones y actividades no cónsonas con la realidad de los sacrificios de muchos.

Es decir, camarada presidente (y tomando como base para este comentario las palabras muy celebres de Napoleón Bonaparte “Los ejércitos caminan sobre sus estómagos”) a los milicianos que están prestando colaboración espontanea y voluntaria, en algunos espacios, no se le está prestando la debida atención y colaboración en cuanto a tenerle la moral en alto, porque en lugar de hacer lo esfuerzo por darle un mejor trato a esos hombres y mujeres, pareciera que existen quienes pretenden tener la moral de los soldados por el suelo y una de la estrategias que utilizan y es la que más está causando estragos; es la de no recibir un alimento acorde con el momento de apremio que está viviendo la patria.

Se; como así se que lo será, que este comentario tendrá sus detractores y a lo mejor alguno que otros partidarios, pero si de verdad se pretenden tener una milicia a tono para los tiempos por venir, es mejor que se revisen algunos cuadros, porque, no es posible que se violente tan tajantemente los preceptos legales vigentes que debemos proteger y que estamos en la obligación por mandato constitucional hacer cumplir, como lo expresa en su contexto el articulo numero 21 eiusdem

“…Todas las personas son iguales ante la ley; en consecuencia:

1. No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el credo, la condición social o aquellas que, en general, tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad, de los derechos y libertades de toda persona.
2. La ley garantizará las condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad ante la ley sea real y efectiva; adoptará medidas positivas a favor de personas o grupos que puedan ser discriminados, marginados o vulnerables; protegerá especialmente a aquellas personas que por alguna de las condiciones antes especificadas, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan…”

De ahí a estar callado es preferible que disponga usted del silencio

cabacote@gmail.com

CHAVEZ, es el camino

CHAVEZ es la razón

Sin Chávez no habrá ¡Patria! ni Revolución



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Jesus Chua Espinoza


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