Las dos visiones de la Revolución Bolivariana

La profundización de la división ideológica en el seno de la Revolución

Nos dirigimos al Pueblo para manifestar nuestro rechazo a algunas afirmaciones y medidas que se han tomado desde el 12 de octubre, referente a los hechos provocados por el derrumbe de la estatua de Colón.

Nos resulta ignominioso la actitud asumida por varios funcionarios y personas afectas al proceso revolucionario de condenar como "vándalos", "bárbaros" y "desadaptados"a las personas que participaron en el derrumbe de la estatua de Colón.

Amerita más que una simple alarma la actitud y argumentación reaccionaria asumidas por estas personas. Suficiente se ha escrito sobre la LEGITIMIDAD del acto. Queremos concentrarnos en el argumento político que esbozan los detractores de la actividad del 12 de octubre.

"Con este tipo de acciones les damos argumentos a la oposición".

Esta es la eterna posición de la socialdemocracia (reformismo) en todos los procesos revolucionarios. Estos creen que se pueden disfrazar (o atenuar) las intenciones de una Revolución ante los ricos (disfrazar las transformaciones del orden político, económico y social en beneficio de la mayoría), manteniendo un lenguaje divorciado del discurso de izquierda, controlando (y hasta reprimiendo) los ejercicios de Poder del Pueblo (político, electoral, militar, etc.), tomando medidas "ejemplarizantes" con los "radicales", "anarquistas" y "extremistas". Las posiciones reformista tienen algo fundamental en común: su concepción del uso del Poder. Los revolucionarios creemos en que, en una Revolución, el ejercicio del Poder debe estar centralizado en el Pueblo, mientras, que los reformistas creen que el ejercicio del Poder debe, no solamente centralizarse sino limitarse exclusivamente a la burocracia, quien lo ejercerá caritativamente en función del Pueblo.

En una Revolución, si es verdadera, el Gobierno no es quien libera al Pueblo, el Pueblo es quien se libera a si mismo. El papel de un Gobierno Revolucionario es poner al servicio del Pueblo todas las herramientas que tenga para el desarrollo de la Revolución. En una Revolución, jamás el Gobierno y mucho menos el Estado es quien monopoliza las decisiones políticas y el uso de la violencia. Nos permitiremos recordar una frase de alguien incuestionable para muchos que hoy vemos del otro lado en esta polémica, haciendo las críticas: "La violencia es la partera de la historia" C. Marx. No decimos con esto que cada sector del Pueblo debe hacer lo que le venga en gana, no se malentienda. Decimos que el Poder debe radicar en el Pueblo organizado y conciente, y no precisamente a través del voto, que es el discurso de la democracia burguesa.

Ahora, lo importante de esto es que la derecha y el imperialismo jamás han sido engañados por la socialdemocracia. Estos están absolutamente claros que la profundización de la Revolución implica REDISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA, es decir que los pobres reciban más y los ricos menos (el Pueblo más y los monopolios transnacionales menos o nada). La primera mentira que se le ha dicho a la derecha, pensando que se lo van a creer es que la Revolución Bolivariana es para todos. Toda Revolución (si no es una caricatura) es para los trabajadores, jamás para el explotador.

Allende en Chile, por dar un ejemplo, cayó en la trampa cuando confrontó a los movimientos que manifestaban la necesidad de armar al Pueblo. Debemos recordar, que cuando se produce el primer golpe, con el alzamiento del regimiento de Tanques contra el Palacio de la Moneda, en Julio del 73, un millón de personas salen a las calles a darle su apoyo al Presidente Allende y este les dice que se vayan para sus casas que el resolvía el asunto. Lo resolvió negociando con la Democracia Cristiana Chilena la inamovilidad de los oficiales de las Fuerzas Armadas. Dos meses después estas mismas FFAA le dan un Golpe que acabó con el sueño Latinoamericano. Pero no es todo, el Partido Socialista culpó (y sigue culpando) al MIR de la caída de Allende pues este "les dio argumentos a la oposición". Necios reformistas que no creen en el Pueblo. El Golpe era con el MIR o sin él y la única forma de pararlo era como manifestaba el MIR a través de Miguel Enrique, armando al Pueblo y dejando en sus manos organizadas la defensa de la Revolución. Claro, esto pasa por creer que el Pueblo es capaz de ser el sujeto principal en una Revolución. El propio Allende reconoció en sus últimas horas y entre sus cercanos, que se había equivocado y que el MIR tenía razón. Por eso decide entregar su vida, empuñando un fusil, solo que ya era demasiado tarde.

La derecha jamás se ha descarnado como lo hacemos los revolucionarios con el asunto de la violencia. Si no veamos que pasó el 12 de abril y que hizo esa "clase media" que tanto le interesa ganar a los reformistas. La derecha está clarita en que nosotros no representamos sus intereses, y nosotros nos desvelamos por caerles bien reprimiendo a los únicos aliados, el Pueblo.

Este hecho nos recuerda la toma de la Sala de Secciones del Consejo Universitario de la UCV en el 2001, cuando la mayoría del Gobierno catalogó de vándalos a los que participaron allí. Aún hoy están expulsados sin que nadie, (ni siquiera el CNU que tiene la potestad) meta la mano por ellos. ¿Será éste el destino de los apresados, el olvido y la cárcel?. Lamentablemente Alí Primera está aún vigente con la frase "La Policía siempre es eficiente cuando se trata de los pobres". ¿Con que moral detienen a los que tumbaron la estatua si no han detenido a prácticamente nadie por la guerra de baja intensidad declarada que nos tiene la derecha?. ¿Con que moral nos piden que votemos por ustedes si se ponen del lado de los ricos solo para congraciarse con ellos?. La burguesía va a criticar con cualquier cosa que suceda y si no sucede inventan. Olvídense de una vez por todas de la gobernabilidad del país a través de la "reconciliación nacional", de un "estado de bienestar colectivo". No sean ingenuos, no se pueden conciliar los intereses de los explotadores con los de los explotados. Solo se detendrá la guerra de baja intensidad con la justa represión de los revolucionarios. "Contra la violencia de los ricos, la violencia de los pobres", dice una vieja consigna.

Sin embargo, y esto es lo imperdonable, sus posiciones vacilantes si confunden a nuestro Pueblo, crean divisiones (ya que un sector defiende las transformaciones y el otro las concesiones) y lo llevan hacia un matadero con el discurso de la reconciliación de los pobres con los ricos, mientras la burguesía sigue golpeando y conspirando. Ya que el Presidente citó a Trostki, también lo haremos nosotros, "No existe la opinión pública, existe la opinión de clase". Y los medios de comunicación comerciales son clasistas y jamás hablarán bien del Pueblo, hasta que el mismo Pueblo los tome y pase a su control, así sin medias tintas. De lo contrario es seguir jugando a la desmoralización del Pueblo (como hoy nos encontramos muchos por este suceso) a cambio de una lealtad que jamás obtendrán de la burguesía.

Ahora, ¿Tenía el Gobierno que reprimir a los manifestantes y comenzar una persecución contra ellos?. No. Tenía que respaldar el acto, considerando que el propio Presidente ha contribuido con la toma de conciencia de nuestro Pueblo. También vemos a nuestro Ministro de Educación abriendo fuego contra los retenidos cuando ha sido incapaz de realizar los cambios más elementales en la historia de Venezuela y universal. Por decencia no debería opinar. Que creían, que el Pueblo es solo para llenar marchas y para votar. Un Pueblo despierto es mucho más que marchas y votaciones. Para colmo, el Ministro Andrés Izarra manifiesta que será repuesta la estatua. Desde ya vaticinamos que esta será el centro de una controversia que el Pueblo le cobrará, tarde o temprano a los que le han dado la espalda. No olvidaremos esta postura. Entre las traiciones del Comando Ayacucho, los candidatos a dedo y este hecho, se ha abierto una zanja irreversible entre dos posiciones ideológicas a lo interno del Proceso.

¿Porqué no cuestionan la violencia que desató el Pueblo los días 12 y 13 de abril para retornar a la democracia?. Allí ninguno de ustedes dirigió al Pueblo, ni midió las consecuencias de esta violencia en la "opinión pública". ¿Esa violencia si es legítima porque no fue contra "el patrimonio Cultural"?.

Y con respecto al documento presentado por Mario Silva que minimiza los alcances del hecho de tumbar la estatua de Colón, Sr. Mario, una Revolución no es, si no desarrolla una Revolución Cultural, que muchas veces trae mayor violencia que la propia toma del Poder. Sin esta, no es sustentable la Revolución. Colón vive en el imaginario colectivo de nuestros Pueblos y es la primera frontera que oculta el origen de grandes acumulaciones de capital, y que HOY se materializa en monopolios transnacionales. Por ende, para empezar a cuestionar las grandes acumulaciones que existen y hacen inviable el sistema capitalista, es vital cambiar la Historia y así el Pueblo irá tomando conciencia del papel histórico que ha tenido el imperialismo. El derrumbe de la estatua de Colón, como dijo una Sra. en una asamblea del barrio, "sirve para saber quienes son los revolucionarios y quienes no". Y decimos nosotros, quienes creen en la ruptura con la explotación y quienes en la conciliación de clases.

Utopía



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Sergio Sánchez (Utopía)

Soñador, ingeniero, agricultor, músico y resiliente. Zurdo de corazón. Militante de las causas justas de la humanidad, crítico y autocrítico. Movimiento Por la Democracia.

 sergiocmb@gmail.com      @SSanchezVz

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