Mi experiencia con misión cultura

Soy uno de tantos que vio en las misiones educativas la oportunidad de proseguir sus estudios formales, como tantos compatriotas vi en la Misión Cultura la ideal para cumplir un sueño y alcanzando mis objetivos rendir tributos a quienes no les alcanzo la vida, aquellos niños poetas, cantores, pintores que como bien lo decía Miguel Otero Silva;

por los niños poetas,

por los niños pintores,

por los niños artistas

que nacen en las chozas de mi tierra

y se quedan mirando los barrancos

para toda la vida.

Y realmente la Misión Cultura reforzó mis convicciones revolucionarias en el infinito poder del pueblo trabajador, lleno mis alforjas de herramientas para poder escudriñar, facilitar o provocar que de ese pueblo, brote con más ímpetu los saberes urgentes, requeridos para ir de escalón en escalón, alcanzando la utopía de nuestros Libertadores.

La experiencia en los ambientes con los activadores, en la interacción comunitaria y el desarrollo del contenido programático fue satisfactoria, sentí la revolución como un hecho tangible, y no como una entelequia, o una figura metafórica para añorar un paraíso, no era eso, realmente en Misión Cultura palpe, abrase y pude digerir una revolución.

Ahora paso a la otra experiencia, a mi relación con el aparato, con la estructura, con la organización que gerencia esta misión; ¡camaradas! Que terrible ha sido, y no lo digo como testigo de procedimientos desagradables, lo señalo como protagonista, como víctima de una maquina que muele, se traga y excreta los sueños crecidos en los ambientes de estudio. Les pasó a contar; Me incorporé hace cuatro años o algo mas como activador en la Misión Cultura en Maturín, como lo señale anteriormente la experiencia en el ambiente fue muy buena, meses después de inscribirme, entusiasme a mi esposa para que también lo hiciera y coopere con ella para que se anivelara y poder tener la dicha de graduarnos juntos.

Ya para mayo del 2009 habíamos terminado los ejes y los proyectos en la comunidad. Después de unos meses agotadores tanto de esfuerzos como de recursos monetarios el imprimir, firmar, devolver y volver a corregir actas (esto a nivel del estado), volver a sacar fotos extraviadas, exámenes foniátricos, psiquiátricos, rechazar título de bachiller en fondo negro por no estar autenticado, ir a la zona educativa de mi estado natal (Anzoátegui) y autenticar titulo, después de todo eso vino el deshago por el trabajo cumplido.

A los pocos meses vino la alegría, el momento de gloria; el 11 de diciembre seria el acto de graduación ( la misma fecha de nuestro cumpleaños de casados), de allí vinieron los preparativos del acto con los ciento y tantos activadores del estado Monagas.

Ya cuando faltaba poco, me llego la otra noticia; que yo no podía graduarme porque tenía que reparar 26 actas de evaluación de los ejes, 38 ejes, es los necesarios, yo aborde 43 y todas las actas ( las mías como la de mi esposa) eran un solo formato que se diferenciaban en las notas, y por ser parte de un equipo cuando a mi esposa la evaluaban y los demás integrantes del ambiente le firmaban sus actas, igual hacían conmigo; lo asombroso es que me bajaron de la posibilidad de graduarme el 11 de diciembre del 2009 porque según ( nunca se me informo claramente ) había inconsistencia con unas firmas, en pocas palabras que eran falsas, para digerirlo tuve que pensar que los compatriotas que firmaron el mismo día cuando se evaluaba a mi esposa y a mí, esos compatriotas estamparon firmas distintas, y también tengo que pensar que los analistas en Caracas por no tener las fotocopia de la cedula de los firmantes para decidir cual firma era autentica lo sometieron a la ruleta “de tin marín, de do pingüe cucara macara titere fue…”.

Inmediatamente me dirigí a la Misión Cultura Caracas a través de las direcciones electrónicas de registros y Secretaria en la cual exponía mi caso y manifestándole que se me diera una respuesta realmente argumentada. Se me respondió el 26 de noviembre textualmente así

Estimado camarada:

La próxima semana estaremos enviandole respuesta por escrito sobre su situación y la solicitud realizada a través de la presente, la misma llegará a la oficina estadal.

Sin otro particular.

Coordinación de Secretaria
Total que me quede como el Coronel Buendía, esperando la carta. No pude graduarme en diciembre y mi esposa en solidaridad no fue al acto de su graduación.

Después de unos meses, no sólo repare las 26 actas sino que elaboré las 43 con cuatro copias cada una, firmada por todos mis compañeros de ambiente, y una declaración de ellos dando fe de que sus firmas eran autenticas, las envié no sin antes, mandar un nuevo mensaje a la Coordinación de Secretaria y entre otras cosas decía; “Yo asumo mis responsabilidades en cuanto entregar esos recaudos pero creo y estoy convencido que de surgir un nuevo contratiempo otros deberán asumir sus responsabilidades”.


Cuando entregue los recaudos se me informo que la graduación seria para marzo 2010 recientemente se me informa para junio o julio y hoy se me llama; que la copia del título en fondo negro no está autenticado; o sea que en julio del año pasado mi esposa y yo fuimos a Barcelona hicimos autenticar las dos copias en fondo negro de nuestros títulos de bachiller y hoy 20 de mayo la copia del mío autenticada no aparece y me dicen que hasta el martes tengo chance, sino esperare graduarme en Septiembre.

Que fácil decir; te falta esto o lo otro, mandarnos como en un juego de ludo, a la salida, a volver a transitar un camino recorrido y no asumir que fueron ellos que lo botaron que es su negligencia.
¡Camaradas! Mi primera reacción ante este irrespeto fue decir como “Mano e’ Piedra Duran en aquel histórico combate “no más, no más”, dedicarme a mis hijos nada más y olvidarme de todo; pero algo me atajó, y es la palabra comprometida, no puedo cansarme, porque todos los días aliento a la gente en las comunidades donde trabajo que no se cansen, que perseveren por lo tanto estoy obligado a seguir. Por eso esta crítica no es par el desanimo, es para la pelea; estoy convencido que esto que se me hace lo hace el enemigo político, lo hace la reacción, este sabotaje es de la contra y lo ejecuta por dos vías:

1. Los pocos militantes escuálidos infiltrados en los aparatos del estado.

2. Los muchos militantes de la revolución infiltrados y educados por la superestructura ideológica burguesa que a larga no son militantes de la revolución sino agentes del capitalismo; gente que la responsabilidad que ocupan, por sobre todas las cosas tiene un valor de cambio, “el sueldo”, conocedores de puentes, días feriados, 15 y ultimo, ignorantes de que están allí para viabilizar los procesos en función del público, del pueblo y no para obstruir; inventores de normas para estar más descansados y no para dar mayores soluciones, como la típica de . “lunes, martes y miércoles se atiende público y son tantos números” y el que viene del otro extremo del país haciendo grandes sacrificio, y llega un jueves, se le dice: “Usted no ve el aviso, hoy no se atiene público”.

Esos son los saboteadores, lo agentes de la reacción, lo que llamamos burocratismo, están allí para crear desanimo, para desmoralizar, para hacer perder la fe en la revolución, yo soy una víctima más y en esta ocasión a través de Misión Cultura; pero se equivocaron conmigo los contra consientes y los inconscientes, porque digo como decía ante sus torturadores mi eterna guía y camarada Olga Luzardo “mientras más coñazos me dan más comunista soy”.

Patria socialista o muerte

Josehog13mail.com


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Jose H Ovalles


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