Otra agresión contra los pueblos de América Latina

Las bases militares del imperio en Colombia

“Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la libertad.”
Simón Bolívar


El 5 de agosto de 1.829 el Libertador, Simón Bolívar realizó esta proclama; Bolívar señalaba así la política expansionista, intervencionista y guerrerista que ha caracterizado a los EE.UU. desde que alcanzó su independencia del colonialismo británico en el año de 1.776.

Ya en aquella época el “imperio” se planteó como objetivo principal, la conquista y el dominio de todo el continente americano. Fue Simón Bolívar precisamente el que desenmascaró las pretensiones anexionistas de los Estados Unidos quienes se opusieron ferozmente a la independencia de Cuba y Puerto Rico. Las administraciones de EE.UU. se han creído con el derecho histórico de entrometerse en los asuntos de las naciones latinoamericanas, por medio de la agresión militar directa y el chantaje económico contando para ello con la colaboración de las oligarquías de los países de América Latina. Después de la muerte de Bolívar llegaron los lacayos, oligarcas y pitiyanquis entregaron nuestras tierras y riquezas naturales. Ahora nuevamente se levanta América.

Vemos en este ejemplo de lo que son capaces los imperios. La Isla Diego García: Es una prisión secreta que se levanta en tierras que fueron robadas a los habitantes originarios del lugar. De su pista de vuelo despegaron los bombarderos de los EUA, para invadir Camboya, Afganistán e Irak, a fuego, crímenes e impiedad; para controlar el Oriente Medio y... hay más, ya se verá. La isla Diego García es un embrión de la muerte. Es la cueva que eligieron los bárbaros –con la excusa de un supuesto terrorismo– para torturar mejor. Es un verdadero tesoro para Norteamérica y el Reino Unido. Es la base militar más importante que el Imperio tiene para vigilar el mundo y, junto a sus pares, las bases de Guam y Ascensión, son claves para el invasor. Es un sitio ideal para acoger misiles de ojiva nuclear, aunque estén prohibidos por los tratados internacionales. Pero, ¿acaso esto importa a los bárbaros? América Latina no puede permitir que las bases militares de Colombia se conviertan en otro Guantánamo o una Isla Diego García.

El Imperio está instalando tres bases nuevas en Colombia. El paramilitar Álvaro Uribe eligió este momento para denunciar que Venezuela regala armas suecas a las FARC y también presentó un video que muestra a un jefe de la guerrilla que asegura haber contribuido a financiar la campaña electoral de Correa. Lo que es cierto, sin embargo, documentado por la BBC de Gran Bretaña, es que hay instructores israelíes entrenando a las tropas colombianas –es decir que hay en marcha una preparación de guerra. Israel es el único Estado que ha reconocido al gobierno de facto de Honduras; ahora, se dice, lo haría Colombia. En Panamá, el flamante Presidente de derecha anunció desde su asunción, que se daba el objetivo de producir un viraje ideológico en América Latina. Es todo un plan para frenar el avance progresistas y los cambios políticos de los pueblos latinoamericanos.

Las bases militares yanqui en Colombia no nos pueden extrañar, no es el caso Uribe Vélez el Caín de América que ha traicionado a sus hermanos para congraciarse con el Imperio Yanqui, estas bases serán transformadas en plataformas del Comando Sur del Ejército de los Estados Unidos hacia Suramérica. Tenemos que recordar que el presidente de Colombia fue el único presidente latinoamericano que apoyo la invasión gringa a Irak. Están cediendo el Comando Aéreo de Combate 1(CACOM1) conocida como la Base Capitán Germán Olano o Palanquero, en Cundinamarca, este es el principal aeropuerto militar de Colombia y conocido también como la casa del avión caza (aviones Mirage 5 y Kfir. CACOM 2, llamada Base Aérea Capitán Luis Fernando Gómez Niño cercana a la ciudad de Villavicencio. Esta cuenta con aviones: Bronco OV-10, Fantasma TAC-47 and Tucano T-27. Por todas son tres bases Malambo, Palanquero y Apiay (Atlántico), si vemos el mapa colombiano ninguna de estas tres bases esta en el Pacifico.

Aunque disimulen el Imperio posee tres bases militares en Colombia, abierta y encubierta, dos están en el Departamento de Caquetá y otra en el Departamento de Meta, en la ciudad de Villavicencio, unidades de aviación, llamada «inteligencia técnica» del Pentágono. Cuentan con decenas de expertos y asesores militares norteamericanos que viven en Colombia que, aparentemente, han comenzado a crecer en número y en equipos técnicos y armamento.

El Plan Colombia a sangre y fuego logro controlar y despojar las zonas de guerra que fueron controlada por la Guerrilla por mucho tiempo, estas tierras con las más ricas en materia prima, con la aplicación del plan Colombia en su primera fase se busco y logró despojar de sus pequeñas fincas a miles de campesinos que terminaron tortuosamente viviendo el desplazamiento, el ejercito junto con los paramilitares uso el asesinato, la desaparición y la tortura como mecanismos para llegar a su anhelado fin: el control de una vasta extensión de zonas productivas sin presencia de insurgencia para suplir las necesidades de el capitalismo, que no se quiere dejar ahogar y en éste momento se vuelca a la producción de agro combustibles. El gobierno de Colombia ofreció 6 millones de hectáreas ubicadas en los departamentos del: Meta, Vichada, Guaviare, Casanare, Cauca y Valle del Cauca a las transnacionales inglesas que tienen el negocio de la agro industria.

Sin constantes las agresiones del Imperio contra el pueblo venezolano; con el tema del narcotráfico, con el tema de la Farc y la ayuda militar pretenden agredir nuestra soberanía y la autodeterminación de los pueblos, son constante las agresiones de voceros del gobierno colombiano, el anterior ministro de la defensa diariamente inventaba una inverosímil historia; El Imperio bajo la justificación de la lucha contra el narcotráfico, como el fantasma del comunismo en los años ochenta hoy el monstruo aterrador del terrorismo y el narcotráfico son la justificación para perpetuar su ayuda ó más bien para consolidar su dominación. Estas bases tienen otra razón, es para controlar y agredir los pueblos de Suramérica que han tomado el camino de la independencia y soberanía, como es el caso de Venezuela, Ecuador y Bolivia. Es que la geografía y la política nos explican de forma terminante, la esquina de América Latina en la que está ubicada Colombia es estratégica para el control territorial pues permite la intervención en el Pacifico y en el Atlántico. Además ante ese vuelco progresista y revolucionario de Venezuela y Ecuador, preocupan bastante a los intereses norteamericanos, tiemblan y tiemblan cuando se comienzan a nacionalizar sus propiedades producto del robo y la explotación. Uribe ayuda a matar los procesos de los pueblos hermanos, como un Caín que permite el uso militar de su territorio para intimidar (entrenando a ejércitos, paramilitares colombianos y grupos contrarrevolucionarios para el ataque a Venezuela, Bolivia y Ecuador) a pueblos que están transformando su estado para ahora sí hacer efectiva esa segunda y real independencia: la independencia económica, social, y política.

Las bases de Palanquero, Apiay y Malambo serán usadas por Estados Unidos. Y esto naturalmente las convierte en parte de la red de vigilancia y eventual intervención que Washington mantiene en el hemisferio y que incluye las bases de Guantánamo, Palmerola (Honduras), Aruba, Curazao y Salvador, además de 17 estaciones de radar, una de seguimientos de misiles y otras instalaciones militares en Antigua, Bahamas y Perú.
Los documentos oficiales del Pentágono dejan en claro que los propósitos de su presencia en Centro y Sur América son tres: interdicción del flujo de narcóticos; control de migraciones ilegales y acceso a los “recursos estratégicos, petróleo en primer lugar”.

América Latina se prepara para rechazar esa nueva ofensiva militar que Estados Unidos pretende montar en el hermano territorio colombiano con el objetivo neocolonizador de dominación total y absoluta y bajo el desgastado pretexto de la lucha contra el ’narcotráfico’ y el ’terrorismo internacional’. Toda la América Latina unida debemos organizar un día de protesta contra las bases gringas en nuestras tierras. Vamos a organizarnos a nivel continental, para decirle NO al yanqui invasor.

jlrlinares@gmail.com


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Juan Linares

Ex-parlamentario regional. Especialista en Crisis. Temas Preferido: Ecología, Política Internacional y Laboral. Militante de Marea Socialista en el estado Bolívar.

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