El Imperio nunca descansa, siempre está al acecho

¿Qué haremos para salir de Chávez, Dios mío!

He aquí la receta del Diablo

Los escenarios para ahogar a la revolución bolivariana están planteados. Esta decisión imperial no es un hecho aislado ni nuevo, sino que forma parte de un plan global de agresiones que fue diseñado hace mucho tiempo. En efecto, este plan ya venía siendo “redondeado” antes de la elección del propio Bush, pero su expresión concreta se fue materializando antes de que ocurrieran los atentados del 11 de septiembre.

Ese plan, que fue bautizado con el nombre de “Matriz de Ataque Mundial” [1], tenía como objetivo central recuperar para los Estados Unidos el protagonismo en el mundo, ante el evidente declive del Imperio, vistas las expresiones que se venían presentando y que ponían en peligro los intereses de los Estados Unidos. Como la crisis energética era inevitable, se imponía la “contención” de aquellos gobiernos que políticamente eran hostiles a los Estados Unidos, y que coincidencialmente tenían el control de una porción muy considerable de la producción petrolera, y lo más grave, sobre cuantiosas reservas hidrocarburíferas. En esa geografía del horror se encontraban 3 países: Irak, Irán y Venezuela.

Ya sabemos lo que pasó con Irak: se aseguró que había armas de destrucción masiva, que existían cohetes intercontinentales tan poderosos que podían atacar al Reino Unido, que Saddam Hussein tenía planes bélicos contra todos sus vecinos, que había un arsenal de armas bacteriológicas, que Osama bin Laden tenía mucha influencia en el gobierno irakí. Ninguna de estas acusaciones fueron probadas, ni antes ni después de la invasión, pero sirvieron de pretexto para la agresión. Con la invasión a Irak se consumó uno de los objetivos: la agresión militar

Actualmente los Estados Unidos libran guerras abiertas en Irak y Afganistán. Están planeando incursiones aéreas sobre ciertas zonas de Pakistán que son limítrofes con Afganistán. Están apoyando al gobierno de Somalia en su lucha con la guerrilla musulmana y al de Israel y el Líbano contra los combatientes de Hamas y Hezbolá. En todas estas guerras el prestigio estadounidense ha sido seriamente puesto en duda ante los resultados catastróficos que han tenido, sobretodo en Irak y Líbano.

En este particular, y según lo apuntan expertos, entre ellos el investigador canadiense Michel Chossudovsky [2] este escenario no estaría planteado en lo inmediato para Venezuela, pues una invasión resultaría en un fiasco superior al de Irak, con repercusiones internacionales incalculables y con perspectivas del encarecimiento del petróleo a niveles insospechados. En palabras del presidente Chávez: “Nosotros queremos ayudar al pueblo de Estados Unidos, ahora si se vienen contra nosotros los acorazados, las orlas de combatientes inteligentes, como llaman, las bombas, los marines y todo esto, pues, olvídense del petróleo. No habrá petróleo ni para Venezuela ni para el continente ni para nadie. El barril pudiera llegar a 200 dólares facilito, de un día para otro”.

En lo inmediato se vislumbra, otra forma de la guerra que es la económica, porque ya tienen la experiencia del fracaso estruendoso del golpe de estado del 2002. El profesor Chossudovsky, ha asegurado que así como los Estados Unidos propiciaron “… la caída de las economías de los llamados tigres asiáticos (Japón, Tailandia e Indonesia), la potencia norteamericana lo intentará con Venezuela a través de la especulación con la moneda [por lo que] propuso seguir el ejemplo de Malasia, que fue el único país que resistió los ataques financieros ejerciendo el control de cambio […] El conocimiento del mercado cambiario internacional, tanto de las experiencias de Argentina y Brasil, es fundamental para no replicar los errores. Había cierta ilusión de estabilidad cambiaria.”

Como una fuga descontrolada de divisas nos haría vulnerables ante el Imperio, el profesor Michel Chossudovsky recomienda “… mantener el control de cambio". […] la guerra es otra manera que tiene EEUU de imponer el neoliberalismo, [aunque] el estadounidense es un "capitalismo loco".

La guerra mediática continúa, no ha cesado. Se ha informado recientemente que “El gobierno estadounidense de George W. Bush pidió al Congreso dinero para que la emisora de radio y televisión oficial Voz de América "mejore sus transmisiones de noticias" hacia Venezuela, con cuyo gobierno está enzarzado en una fuerte controversia política y diplomática. La medida responde al parecer a las transmisiones de Telesur, una cadena de televisión internacional del Estado venezolano en sociedad con Argentina, Cuba y Uruguay, que intenta constituirse en una réplica regional de la señal árabe Al Jazeera, a fin de brindar "un punto de vista del Sur sobre los problemas latinoamericanos"[3]. Seguidamente se ha denunciado el financiamiento de viajes de periodistas a los Estados Unidos patrocinados por el gobierno estadounidense, con el claro propósito de inducir a crear una matriz de opinión adversa al proceso de cambios que vive nuestro país. En este campo ha sido notorio el fracaso de la derecha venezolana, sumisa y fiel al imperio, cuyos resultados están a la vista. El daño mayor se ha causado en el ámbito internacional, donde las cadenas de televisión, agencias de prensa y demás medios, están firmemente controlados por el aparato de propaganda de los Estados Unidos.

El cuarto campo de acción es el diplomático. A pesar de la gran influencia que tiene la potencia económica más temible que jamás haya existido, en las confrontaciones abiertas que nuestro país ha tenido con el Imperio, los resultados han sido interesantes: Los Estados Unidos no pudieron imponer su candidato (Guatemala) como representante no permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde Venezuela jugó un papel histórico, y allí finalmente se acordó el candidato de un tercer país (Panamá), desbaratándose así todas las operaciones imperiales que quedaron al descubierto en la escena internacional. La segunda confrontación fue en Mar del Plata, cuando fue derrotada abiertamente la propuesta del ALCA, la cual fue definitivamente enterrada ante el rechazo de los países del Mercosur.

Todos los intentos de aislar diplomáticamente a Venezuela en América Latina y en el mundo, han terminado en estruendosos fracasos. La prueba más evidente ha sido la visita del presidente Chávez a Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador.

Notas

[1] Para mayores informaciones sobre las implicaciones en Venezuela de esta “teoría” de “Matriz de Ataque Mundial”, pueden consultar las siguientes publicaciones:

a. “La evidencia está en los documentos: la CIA estuvo involucrada en el golpe de Estado contra el presidente Chávez”

http://www.venezuelafoia.info/evaespanol.html

b. Soberanía: “Fracaso del operativo en Venezuela”

http://www.soberania.org/Articulos/articulo_015.htm

[2] Michel Chossudovsky: "EEUU atacará finanzas de Venezuela"

http://www.aporrea.org/actualidad/n99162.html

[3] IPS: “Tambores de guerra, pero por ondas”. Humberto Márquez

http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=36575

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Omar Montilla


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