Vientos de la sabana

Fábrica de guerras

Con la perplejidad del caso, el gobierno de Estados Unidos se ha institucionalizado como una verdadera máquina del mal para destruir pueblos y la humanidad en general. Obama fue sólo una pantomima que ofreció en su primera campaña regresar sus tropas del medio oriente y lo que ha hecho es aumentarla y destrozar a Libia y parte de Siria. Todo fue una trampa, toda una mentira y con ese “tumbao” de” negrito Fullero” ha declarado a Venezuela como enemigo de la seguridad interna de la potencia bélica más grande que haya conocido jamás la historia humana.

Terminada la guerra fría en el 89, con la apertura a los mercados del bloque soviético y apareciendo las condiciones para un mundo de paz, Estados Unidos no cesó de sumar inversiones en la industria militar. Más misiles, más aviones supersónicos de alto combate, mayor sofisticación de armamentos de guerra y flotas de portaaviones de combate, sólo condujo a genocidios y amedrentamientos a gran parte de países con menos posibilidades.

Así planificó la masacre en Afganistán, Irak, Libia y Siria. Toda una barbarie de quien se presenta como policía del mundo y con su hegemonía del mal, sólo ataca, con mil pretextos, a países petroleros a los cuales saquea con las transnacionales de los combustibles y recursos energéticos. Un abuso en las narices del mundo, que han venido justificando con estúpidas excusas por sus medios de comunicación y sus industrias del entretenimiento que han adormecido, en cierto punto, las conciencias colectivas de muchos que han preferido tristemente ponerse del lado de estos forajidos y asesinos que han enlutado millones de familias y dejado a la orfandad a millones de niños.

El imperio norteamericano con su ya agotado discurso de democracia y de respeto de los derechos humanos ha torcido realidades y asume una injerencia destructiva a los países que desean la autodeterminación y alzan los estandartes de la soberanía. Allí está Venezuela desde la llegada del comandante Hugo Chávez. Toda una acechanza, un permanente asedio contra las políticas revolucionarias y dónde sus títeres apátridas se prestan para seguirle el jueguito de violencia a esta “fábrica de guerras”, que poco le importaría intentar sabotear este proceso emancipador que hoy vivimos todas y todos.

Bien raro que la oposición maltrecha no haya participado en el simulacro. Allí sus constantes contradicciones y su poca autonomía sino obediencia a sus amos norteamericanos. Tanto que despotrican del CNE y no fueron a probar el comportamiento electoral en todas sus fases. No acudieron a los centros nucleados de votaciones, no movilizaron a sus votantes y no asistieron sus testigos. Tanto que hablaron que no iban a haber elecciones y son ellos los que no acuden a poyar una jornada que es el preámbulo de la gran fiesta democrática del 06 de diciembre. Hablan, insultan, denuncian, critica, chillan y hasta ya están cantando fraude. Su comportamiento ya es cansón, ya es reiterativo y sus mismos seguidores han desertados de sus filas para sumarse a las fuerzas revolucionarias bolivarianas y chavistas, porque se han dado cuenta que la única propuesta nacida de las pasiones más soterradas de esta iracunda oposición es la destrucción de la patria, para ellos la guerra económica y sus secuelas, es la mejor arma política. Ya todo el mundo sabe que los líderes opositores, ante la carencia de un proyecto de patria, se goza con las colas, el acaparamiento, el bachaqueo y la especulación, lo de ellos es crear el malestar familiar y social. Pero también de esta forma van abonando el terreno para que sus amos pudiesen tener las nefastas consideraciones de hacer de Venezuela un escenario de violencia generalizada.

El CNE demostró una vez más su honestidad, eficiencia y servicio a voluntad del pueblo venezolano. Las fuerzas del Psuv y el Gran Polo patriótico hicieron el trabajo organizativo de ensayo y se continúa trabajando duro cada día, cada noche, en las calles de la patria, en las casas de la patria, no sólo para obtener una victoria perfecta sino para seguir en la construcción de la paz en esta mora de todas y todos los venezolanos.



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Geovanni Peña

Diputado a la Asamblea Nacional. Militante del PSUV.

 santanajerez@hotmail.com

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