Sharp, Helvey, Ackerman, Otpor-Canvas: sedición marca USA

Venezuela: ¿Golpe suave? (Parte III de III)

En esta tercera y última entrega de tres artículos sobre Venezuela y el “golpe” que asedia su proceso de transformación revolucionaria, me ocuparé de Gene Sharp, de su “lucha no violenta”, como dice que le gusta llamar a su remedo de acción política. De sus discípulos que, junto a él, han hecho de la “no violencia” precisamente lo contrario: una estrategia para la violencia y la destrucción con financiamiento de las instituciones para la sedición y el terror como la Agencia Internacional para el desarrollo de los EEUU (USAID), la Fundación para el Desarrollo de la Democracia (NED), el Instituto Internacional Republicano (IRI), el Instituto Internacional Demócrata (NDI), Freedom House, y también del Congreso de los Estados Unidos a través del “Instituto de Estados Unidos para la Paz” (USIP). Me ocuparé igualmente de OTPOR (Resistencia) una ONG surgida en Serbia a fines del siglo pasado y “alma mater” de otras ONG directamente vinculadas con los procesos sediciosos de las llamadas “revoluciones de colores”, la “primavera árabe” y las “manos blancas” que operan actualmente en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina. 

Sostengo que la “no-violencia” es una estrategia de acción violenta y militar funcional a la injerencia y el derrocamiento de gobiernos constituidos que son, de algún modo, opuestos a los intereses geopolíticos y económicos de los EEUU y de la UE. Una estrategia funcional y útil para producir “Golpes de Estado” que conduzcan al establecimiento de “Estados fallidos” o “Estados desmembrados” en manos de “gobiernos de transición”, o electos en procesos fraudulentos, políticamente controlados por sus fuerzas armadas que a su vez responden ante el respectivo Comando Combatiente (COCOM) del Pentágono norteamericano y de la OTAN (que no es igual pero es lo mismo), y económicamente entregados a la voracidad del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM). Serbia, Georgia, Ucrania, Kirguistán, Egipto, Libia, Honduras, México, Guatemala, Colombia, por ejemplo.  

Sostengo, además, que la “no violencia” se ha convertido en un lucrativo negocio para los “Institutos”, las ONG, los “centros” que manejan Sharp, sus discípulos y adláteres en diferentes partes del mundo. Estos realizan campañas, capacitaciones, entrenamientos, montan y manipulan movimientos juveniles, publican libros, manuales, juegos interactivos simulando situaciones de guerra y de resistencia, “air softs”, hacen documentales, películas, videos, audios y fabrican toda la parafernalia propagandística siguiendo los moldes del sionismo israelita-norteamericano y del nazismo europeo. 

¿Quién es Gene Sharp?

Sharp es un diletante de la política norteamericana al que le ha ido muy bien con el negocio de la “lucha no violenta”. No precisamente por su originalidad o novedad (la veintena de sus manuales son reiterativos y aburridos), sino por la elección de sus mentores y patrocinadores. Los primeros, vinculados con las “doctrinas” que han hecho de la política un ejercicio perverso: Gandhi, por su sentido de la política como moral religiosa; Einstein, por su defensa de un solo poder mundial en manos de EEUU (tal vez por judío y nacionalizado estadounidense); Dalai Lama por su sedición separatista como avanzada para la balcanización de China; y George Kennan, por su anticomunismo y su siembra terrorista. Este personaje fue quien prologó en 1986 la segunda edición del libro de Sharp Cómo Hacer que Europa sea Inconquistable. Apodado como “Mr. X”, Kennan fue autor del “Telegrama largo” sobre la “política agresiva de Stalin” y de la tesis de la “Contención” como política de largo plazo de Estados Unidos con la Unión Soviética. Tesis que sustentó la llamada Guerra Fría y que dio origen a la doctrina del “Dominó” introducida por la dupla Eisenhower-Dulles y aplicada en Viet Nam, en Chile, en Nicaragua, en El Salvador en los 70’ y que apareció reeditada a partir del “11 de septiembre” por Bush, en el contexto de su lucha contra los países del “eje del mal”. 

Entre los patrocinadores de Sharp y de su “Instituto Albert Einstein” incubado en la universidad de Harvard, están no sólo el Congreso y el Departamento de Defensa, sino también todas las instituciones para la sedición y el terror que he citado al inicio. También la CIA y la DEA (no por casualidad su libro de la Dictadura a la Democracia apareció en Birmania y hoy este “Estado fallido” es el segundo mayor proveedor de heroína de los EEUU). Según el propio Sharp, “a las subvenciones de sus patrocinadores sólo tuvo acceso indirectamente”.

Su discípulo Robert Helvey

Coronel del ejército norteamericano, agregado militar del gobierno  estadounidense, encargado de la formación de agregados militares de embajadas, Helvey confiesa haber conocido a Sharp cuando trataba de encontrar luces que lo iluminaran respecto de lo que había visto en Birmania durante su permanencia como agregado militar de los EEUU. Lo cierto es que Helvey, de común acuerdo con su maestro, instrumentalizó las veleidades de la “no violencia” en una estrategia para la balcanización de los Estados de la ex-Unión Soviética en Euroasia, a fines de los 90’ y comienzos del presente siglo. La “no violencia” asumió un contenido de acción de guerra. Dice Helvey al respecto: “los principios de la guerra que se aplican a una lucha militar tienen una enorme superposición en la lucha estratégica no violenta…La movilización para derrocar un régimen es una guerra y las guerras sólo se puede combatir con éxito derrotando a su oponente, sacándolo del poder, si lo que quieres es ir a la democracia”.

Enviado por el Instituto “Internacional Republicano” (IRI) en el 2000, Helvey dirigió seminarios de estrategia no violenta a estudiantes del grupo OTPOR en Serbia y estuvo directamente vinculado con la “revolución Bulldozer” en Serbia (2000), la Revolución Rosa de Georgia (2003), la Revolución Naranja de Ucrania (2004) y la Revolución de los Tulipanes de Kirguistán (2005). En cada una de éstas se manipularon los movimientos espontáneos de base estudiantil convirtiéndolos en ONGs administradoras de recursos para la sedición provenientes del IRI, NED, USAID. De esta forma OTPOR, KMARA, PORA y KELKEL en Serbia, Georgia, Ucrania y Kirguistán, respectivamente, pasaron a manejar el movimiento estudiantil y popular y los recursos otorgados por las instituciones de la sedición y el terror norteamericano.

Para Helvey, “los estudiantes muy a menudo están en el lado de la oposición, así que de lo que se trata es de reforzar esto y conseguir que sean aún más agresivos de lo que normalmente son… Los estudiantes históricamente han estado siempre en la vanguardia del cambio social”. Lo que Helvey no dice es que al convertir los movimientos estudiantiles en instancias de manejo de recursos (como una ONG), sin preguntarse sobre la naturaleza de las instituciones que los proporcionan y los propósitos que esconden, el movimiento se prostituye y hace de la violencia un fin en sí mismo.

Peter Ackerman

Helvey no es el único discípulo e instrumentalizador de las veleidades de Sharp. Lo es también Peter Ackerman, Presidente Fundador del “Centro Internacional para el Conflicto No Violento” (ICNC, por sus siglas en inglés).  Institución norteamericana dedicada a formar y entrenar gente para luchar por los derechos, la libertad, la justicia, la autodeterminación y los gobiernos responsables, mediante el uso de la resistencia civil, incluyendo tácticas como huelgas, boicots, protestas y desobediencia civil. Su sede está en Washington, DC y cuenta con asesores y asociados de África, Asia, Europa, Oriente Medio, Oceanía, EEUU y América latina” (http://www.nonviolent-conflict.org).

Ackerman se autodefine como  “una de las principales autoridades del mundo en materia de conflictos sin violencia”. Es co-autor, con su socio y cofundador del ICNC, Jack Duvall, de dos libros que llama “seminales” sobre la resistencia no violenta: Una fuerza más poderosa: un siglo de conflictos no violentos (2001) y Estrategia no violenta de conflictos: La dinámica del poder popular en el siglo XX (1994). Ambos se venden a través de internet en http://www.amazon.com/

La soberbia le viene a Ackerman de su pertenencia al “Consejo de Relaciones Exteriores” de los EEUU (CFR por sus siglas en inglés), del que ha sido uno de sus directivos. Y esto no es poca cosa si se tiene en cuenta que el CFR es la instancia a través del cual las élites del poder imperial no sólo digitan presidentes en EEUU y en el mundo y secretarios generales de la ONU, sino que deciden los destinos del planeta (Ver artículos al respecto en www.alizorojo.com o consultar La educación en América latina: enfoque desde la institucionalidad del orden mundial capitalista Cap I en la misma dirección web). 

Recordemos aquí que el CFR y el “Instituto Real de Asuntos Internacionales” (RIIA, por sus iniciales en inglés), son engendros del “Instituto anglo-estadounidense de asuntos exteriores”, aprobado por los “lideres” de la economía británica y norteamericana al final de la I Guerra Mundial (Alfred Milner, JP Morgan Jr, J.D. Rockefeller, A. Carnegie, Lazard Frères, NL Rotschild). En la década de los 50’ del siglo pasado el CFR así como su homólogo británico, el RIIA, decidieron adoptar una fisonomía más encubierta. Así quedaron constituidas la Conferencia de Bilderberg o “Club de Bilderberg” y la “Casa de Chatham”, respectivamente. Como los “miembros” del CFR, del Club de Bilderberg, de la Trilateral, de la CIA, de Carnegie, de la Rand Corporation, y de los demás think tanks del poder imperial se intercambian, Ackermann y su ICNC no son sólo “alfiles” en el ajedrez de la sedición mundial.

Ackerman ha presidido, entre el 2005-2009, el Consejo de Administración de Freedom House uno de los mayores think tanks para la sedición y el terror. Establecida en 1941, su historia está signada por su intervencionismo en los países de la ex Unión Soviética, África, Asia y América latina y el Caribe. Su pretexto central fue la lucha contra el comunismo hasta el fin de la Guerra Fría y hoy lo es el terrorismo y las dictaduras. Aportó al Plan Marshall, lideró la conformación de la Alianza del Atlántico Norte y la constitución de la OTAN. Apoya todas las agresiones que esta fuerza bélica multinacional ha realizado y realiza en diferentes partes del mundo a través del financiamiento de “compañías” de mercenarios (como en Irak, Afganistán, Libia y actualmente en Siria). Desde los 60 ha mantenido un permanente asedio a la revolución cubana y a sus dirigentes, pretextando la defensa de los derechos humanos. En la década de los 80 envió misiones para apoyar candidatos de derecha y “fuerzas democráticas de centro”, en contra de los movimientos de liberación en Nicaragua y El Salvador. Después de la autodestrucción de las torres gemelas, Freedom House amplió su intervencionismo en Asia Central y Oriente Medio. Igual en Ucrania, Polonia, Hungría, Bosnia, Serbia, Jordania, México a través de oficinas in situ y del trabajo directo con grupos locales a favor del intervencionismo norteamericano. Durante la presidencia de Ackermann, Freedom House publicó dos estudios que dan cuenta de su injerencia en los asuntos internos de otros países: Derechos de la Mujer en el Medio Oriente y África del Norte, y Cómo se gana la libertad, donde se identifican las tácticas y las fuerzas que más han contribuido a las llamadas “transiciones democráticas” en los últimos tres decenios. A través del “Centro para la Libertad Religiosa”, Freedom House ha publicado igualmente un estudio, sobre “el Islam radical”. Trabaja directamente con grupos de derecha que identifica como “reformistas democráticos” en sus propios países. Se arroga el derecho de ser un “catalizador” para la libertad mediante el fortalecimiento de la sociedad civil, la promoción de un gobierno abierto, la defensa de los derechos humanos, y el flujo sesgado de información e ideas. Su intervencionismo se apoya en problemáticas sensibles de la sociedad como son: justicia, corrupción, trata, desarrollo de la sociedad civil, gobernabilidad democrática, elecciones, libertad en Internet, desarrollo de liderazgo, libertad religiosa, estado de derecho, derechos humanos, libertad de los medios, tortura,  derechos de la mujer. No diré más por razones de espacio, pero los puntos de encuentro entre Freedom House y el ICNC de Ackerman, y el IAE de Sharp, no fueron ni son mera casualidad.

York-Zimmerman Inc

Otra de las instituciones vinculadas a la “no violencia” es la “productora independiente de documentales” York-Zimmerman Inc, del cineasta y orador Steve York y la documentalista Miriam Zimmerman. Ambos reúnen una trayectoria de sedición y servilismo al lado del coronel Helvey y del ICNC de Ackerman y Duvall. Y/Z se presenta como una productora independiente con sede en Washington, DC reconocida con premios por su defensa de la fe, la justicia y la revolución. Sus documentales se discuten en salas de estar, aulas, centros comunitarios y lugares de trabajo. Han sido traducidos a más de una docena de idiomas y abrazados por los ciudadanos que luchan por sus derechos en todas partes, desde los EE.UU. a Afganistán, Argelia, Bielorrusia, China, Cuba, Siria, Venezuela, Yemen y Zimbabwe (http://www.yorkzim.com).

OTPOR y CANVAS: sedición y corrupción

Uno de los grupos que puso en práctica la instrumentalización político-militar de las tesis de Sharp-Helvey-Ackerman para el derrocamiento de gobiernos fue OTPOR (Resistencia) surgido en Serbia en el seno del Partido Demócrata (PD) de ese país, durante la lucha por el derrocamiento de Slobodan Milósevic. Luego OTPOR se separó del PD sin llegar nunca al divorcio. Una vez derrocado Milósevic, en el 2000, OTPOR decide ir solo a las elecciones. Su fracaso fue estrepitoso (2 % de los votos), debido a las denuncias sobre las oscuras vinculaciones de sus dirigentes con OTI-USAID, la NED y el IRI, Freedom House. Estas vinculaciones y los financiamientos habidos de por medio, han sido documentados y acreditados por los propios representantes de esas instituciones y se pueden revisar en internet y a través de la investigación del periodista Roger Cohen publicado en el New York Times.

En 2004, Srda Popovic y Slobodan Dinovic, dos de los máximos dirigentes de OTPOR, convencidos del lucrativo negocio que resultaría exportar su imagen e historia convertidas en ideología para la conspiración a nivel internacional con financiamiento norteamericano, crean el “Centro para la Acción y la Estrategia No Violenta Aplicada” (CANVAS, por sus siglas en inglés), conocida también como LONA.

En el 2006 esos dos ex-OTPOR más Andrej Milivolevic, otro ex-dirigente, publican Lucha no violenta: Los 50 puntos cruciales, “gracias al apoyo económico del “Instituto Norteamericano para la Paz”, cuyos fondos provienen del Congreso Norteamericano. La traducción y adaptaciones las realizó el “Centro Internacional para el Conflicto No Violento” (ICNC) de Ackerman, quien para entonces ya manejaba los fondos de Freedom House. El libro aparece en Belgrado-Serbia, ese mismo año. Se convierte en la “Biblia” de los movimientos conspirativos, sediciosos y de terror en los países árabes (“Primavera árabe”) y en América latina (“Manos Blancas”), tanto o más que los libros y manuales de Gene Sharp, Helvey, y Ackerman. Y es que a diferencia de éstos, el libro de CANVAS/LONA reúne las cualidades de un contenido didáctico incitador y una diagramación ágil, articulando imágenes, íconos, citas, casos, ejemplos con orientaciones que facilitan la absorción de un contenido ideologizado que predispone a la acción.

El libro ha introducido y sustentado el trabajo de LONA con activistas de más de 100 países, incluyendo Palestina, Arabia saudita, Omán, Sudán, Yemén, Irak, Zimbabwe, Birmania, Somalia, Marruecos  Sahara Occidental, Papúa Occidental, Eritrea, Bielorrusia, Azerbaiyán,  Tonga, Ucrania, Georgia, Túnez, Egipto, Libia, Siria, Irán, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina.

En todos estos países, y en los que faltan y se agregan cada hora que pasa, CANVAS está asegurando la reproducción de una mentalidad fundamentalista y sectaria asentada en la destrucción de la cultura, el terror y la muerte, los magnicidios, y la desinstitucionalización social y política que “abre brecha” a regímenes de transición para consolidar “Estados fallidos”.

Formación y entrenamiento

1. La formación y el entrenamiento que proporciona CANVAS/LONA funciona en respuesta a “solicitudes de asistencia” de grupos “insurgentes”, ONGs, gobiernos e instituciones inducidos por los organismos de asistencia internacional (BM, BID, USAID), la CIA, la DEA y por corporaciones transnacionales. De acuerdo con la magnitud de los propósitos que se tenga, CANVAS/LONA realiza “Análisis de la situación” orientados a proporcionar el entendimiento del conflicto y de las fuerzas concurrentes. Levantan una línea de base para prever los efectos e impactos en los sujetos y escenarios de la “lucha no violenta” y proceder a su planificación estratégica utilizando tácticas de guerra.

En el análisis sobre Venezuela en el 2010 se daba cuenta de los “potenciales aliados” de la oposición, citándose entre éstos a los partidos políticos opuestos a Chávez, los estudiantes,  los gremios, sindicatos y asociaciones profesionales: periodistas, médicos, ingenieros, abogados, la federación campesina, la federación venezolana de maestros, Fedecámaras, Fedenagas, los actores de entretenimiento y culturales, las comunidades de inmigrantes, las asociaciones de vecinos, los colegios Fe y Alegría, el Club Rotario, los jugadores de béisbol en los EE.UU., la FIFA, los ex trabajadores petroleros y ejecutivos, la Iglesia Católica, el profesorado universitario, entre otros. 

2. Otra modalidad de trabajo es la asesoría a movimientos en acción y la capacitación a líderes, previamente identificados y evaluados por ellos (como fue el caso de Henrique Capriles, Leopoldo López, Alexandra Belandria, Yon Goicochea, citados en el “Análisis de la situación de Venezuela-CANVAS- 2010”.

El entrenamiento puede ser in-situ, en los centros e instituciones de las universidades norteamericanas y de Europa con las que CANVAS tiene convenios: (a) El John F. Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, por donde se dice pasó Leopoldo López, y donde Srdja Popovic y Slobodan Djinovic (los dos del OTPOR) dan clases sobre la aplicación estratégica de la “Acción no violenta”, desde el 2011, integrando lectura, discusión y la elaboración de proyectos concretos. (b) El “Centro de Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard”. (c) El “Programa sobre Sanciones No Violentas y Supervivencia” (PONSACS, por sus siglas en inglés) creada por Sharp y adscrita al Centro de Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard. (d) Los "Proyectos OEA/Harvard” que reúne al “Centro de Asuntos Internacionales de la Universidad de Harvard” con la “Unidad para la Promoción de Democracia de la OEA”.

3. Otra modalidad son los viajes de “lideres” juveniles a Serbia, España, Italia, Polonia, Alemania, Noruega subvencionados por las instituciones ya mencionadas, la UE, la ONU, para recibir entrenamiento que luego es reproducido en sus lugares de origen a otros integrantes de grupos conspirativos (estudiantes de universidades, preferentemente católicas, y jóvenes “lumpen”) a los que se les instruye en tácticas del ataque y fuga, fabricar y usar de explosivos caseros, manejar armas de fuego, quemar vehículos, obstruir el tránsito peatonal y vehicular, destruir la propiedad privada, asaltar instituciones, sabotaje, generar caos y zozobra, intimidar, saquear centros comerciales, hacer propaganda activa, desarrollar el modelo ARC (actúa, recluta, capacita). En el caso de Venezuela esto está documentado en los blogs de los grupos conspirativos (http://otporvzla.blogspot.com/), por testimonios de quienes han sido entrenados, http://www.youtube.com/watch, por investigaciones de la abogada y periodista Eva Gorlinger.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 2662 veces.



Rubén Ramos Ruby

Sociólogo y educador peruano, postdoctorado en Filosofía, Política e Historia de las Ideas en América latina por la universidad del Zulia-Venezuela

 ruby_7872@yahoo.es

Visite el perfil de Rubén Ramos Alizorojo para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Rubén Ramos Alizorojo

Rubén Ramos Alizorojo

Más artículos de este autor