Paciencia, paciencia y desarme general

No se trata de una paciencia enchinchorrada. Aun cuando el enemigo deje ver su debilidad, por lo demás inocultable ante los ojos del mundo, hasta el punto de demostrar su cobardía al utilizar a niños, niñas y unas cuantas e ingenuas damas como brigada de choque. Además, al chinchorro de la paciencia le llega su fin cuando la calma toca los limites del miedo (Alfredo Maneiro).

Por nuestra parte, antes de entrar en materia, no podemos dejar que pase desapercibido - ya que seria un traspié - el que una medida de tal magnitud, como lo es el de llevar a cabo un desarme general de la población civil con miras a preservar la paz, va a provocar otro zafarrancho inconexo por parte de la oposición recalcitrante. La experiencia RCTV dejo ver la pauta golpista, ahora embanderada por Globovisión, de donde resurgen los llamados para la enarbolacion de nuestra bandera invertida, con el asta de cabilla en una mano y el peñonazo en la otra, como “abre boca” del fusil, grafosíntesis adeca de cuando los romuleros utilizaban la cabilla y la gavilla contra la clase obrera.

También debemos estar claros en cuanto a que el enemigo del norte, que actualmente dirige el gobierno belicista enquistado en la Casa Blanca, se está valiendo de los traidores que estuvieron mucho tiempo escudriñando en la izquierda venezolana. Algunos de ellos hicieron poses ante las cámaras, fusil de utilería en el hombro y bajo las frondosidades de El Junquito, mientras que los perseguidos por Rómulo Betancourt tuvimos que subir a las montañas de Oriente, Falcón y Lara. Sin olvidar, por supuesto, a los traidores de Cantaura y Yumare que hoy en día andan matando campesinos y revolucionarios de las ciudades, aliados ellos con los paramilitares, de los que tenemos una casta numerosa infiltrada y bien armada en los barrios populares y, con mucha prepotencia, validos de los grandes capitales, en la economía informal.

Tampoco podemos olvidar que el enemigo Nº 1 de nuestro Presidente Chávez (y esto que lo sepa todo el mundo) como lo es el nazi – fascista González González, quien tuvo el tupé de enróstrarle a Tarek William Saab, hoy gobernador de Anzoátegui, en sesión indagatoria de la Asamblea Nacional que, “si hubieras caído en mis manos, no estarías aquí…”, entra y sale por el Zulia cada vez que quiere. De aquí una pregunta: ¿No será posible que en esas entradas, el que se jacta de habérsele escapado a Chávez, se traiga una navajita de contrabando?. No olvidemos que, por estos contornos, hay muchos “jíbaros de la fuca” distribuyendo armas a los mercenarios y a los cautivos por ignorancia.

Por nuestra parte, en artículo del 28-04-2007 (que no sabemos si los ministros Carreño y Baduel leyeron), alertamos e hicimos la sugerencia “Por un desarme general”. Hoy, cuando en apariencia se hace más evidente el porte ilícito de armas; cuando ya excede de lo convencional a las armas de guerra en manos de los golpitas y paramilitares, el Gobierno revolucionario y el pueblo, a través de los Consejos Comunales y de La Reserva, debemos ampliar la inteligencia de manera de detectar el escondite. Esto como un aporte al mantenimiento de la paz entre los venezolanos. Y, por su lado, los cuerpos policiales y el ejercito, mediante un exhaustivo procedimiento de inteligencia y cacheo (las leyes los sustentan) están en el deber de desarmar a los ilegales, aunque para ello sea necesario también desarmar al resto de la población civil.

Otro alerta. Ya hablamos de los paramilitares que circulan por ahí. Entonces es pertinente no perder de vista las rejas por donde se fugaron Carlos Ortega y los Farias. Ya que para que estos ganaran de nuevo las calles de Miami hubo muchos dólares. Todavía los hay como para volver a abrir otras verjas de par en par, asalto mediante para sacar a los paracos, que aun siguen detenidos en Ramo Verde. No se descarta que el Mossad, hasta ahora menos frontal que la CIA, esté maniobrando por una fuga masiva. Ojo pelao, Presidente Chávez. No para que Ud. solo esté a la expectativa. Seguramente los demás socialistas que lo acompañan estarán alertas pues, de lo contrario ese contingente de paracos, hoy presos pero con apoyo de calle, puede forzar las rejas de las demás cárceles para incorporar a su maldita causa a otros presos que no confíen en su propio porvenir. El ejemplo se los dio la pantalla de televisión cuando RCTV proyectaba las fugas masivas después de las masacres carcelarias, propiciadas por los que desprecian la vida de los seres humanos tras las rejas, a quienes los malvados de la cuarta república enjaularon junto con los que reinciden, para así contribuir con la degradación que también es utilizable por el sicariato.


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Pedro Méndez


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