En síntesis

Gral. Pérez Arcay es incoherente en sus apreciaciones

No pretendemos desmeritar su rol en la construcción de la nueva doctrina militar de las FANB, pero seriamos poco objetivo, si eximiéramos de críticas constructivas su juicio de valoración acerca de la crisis que mantiene en jaque mate la vigencia del ciclo chavista. Entrevistado por Oscar Schemel, conductor del espacio de televisión que se trasmite cada domingo a las 7:30 pm por Globovision, Pérez Arcay descubre el agua tibia cuando de manera determinista y con verdades a media, sostiene que la crisis de liderazgo es la única causal que mantiene a Venezuela como barco a la deriva. Igualmente, queremos pensar que fue por una de esas extrañas motivaciones que a veces mezclan optimismo y masoquismo, que Pérez Arcay distorsiona la historia cuando sobrevalora a Chávez, pretendiendo presentárnoslo como una especie de nuevo Cristo que vino esta vez a resucitar a Bolívar.

En otra parte de su entrevista, Pérez Arcay se desparrama en cultos a la personalidad, llegando a los extremos de decir que "tuvo que haber venido Hugo Chávez para sacar a Venezuela de las fauces del Imperio". ¿Y acaso hemos dejado de enviar petróleo a los EEUU? ¿O es una mentira de los marxista-leninista, cuando nos dicen que lo económico es lo que determina lo político? Quizás con algo de ingenuidad, uno a veces se pregunta: ¿Sera que Chávez no era de carne y hueso, y lo enviaron los dioses para que nos planteara un diagrama difícil de entender?

Sera pues que se repite la trillada historia de esos cesares mesiánicos que como encantadores de serpientes embochinchan a la gente con cantos de sirena; y después dejan a los pueblos viendo bien lejos. Fue así, como a finales del siglo XIX, la llamada Revolución Liberal Restauradora de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, pudo engolosinar a los venezolanos ofreciendo "nuevos hombres, nuevos ideales y nuevos procedimientos", para enfrentar la crisis que habían dejado los liberales amarrillos durante su larga hegemonía. Pero esa historia de frustraciones no ceso con el quiebre de los andinos en el poder. El 18 de octubre de 1945, un triunvirato de Tenientes-Coroneles y adecos ansiosos de poder, derrocaron al Presidente Isaías Medina Angarita. Y como ya es historia muy conocida, a la final resulto peor el remedio que la enfermedad, pues los adecos en solo tres años no dejaron hueso sano en la administración pública.

Ojalas que su avanzada edad no sea impedimento, para que Pérez Arcay entienda que en política los errores se pagan muy caros, y que por los vientos que soplan, aquel el 6 de diciembre de 1998 será otra frustración como lo fue el llamado espíritu del 23 de enero de 1958.

 

 


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Freddy Elías Kamel Eljuri

Presidente del Instituto Municipal de Patrimonio Histórico de la Alcaldía Bolivariana del Municipio Miranda del estado Falcón. Vicepresidente de la academia de Historia del Estado Falcón. Escritor. Productor radial.

 kameleljuri@gmail.com

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