España: hallado mural con grabados de hace 3000 años en una cueva de Cataluña

Grabado hallado de hace 3000 años en una cueva  en España

Grabado hallado de hace 3000 años en una cueva en España

17 de marzo de 2023.- Una particular visión de la tierra y del universo de los pobladores del sur de Europa de hace entre 3.000 y 5.000 años. Con un sorprendente nivel de conservación gracias a que han permanecido durante todo este tiempo ocultos en el interior de una cueva subterránea a las afueras de un pueblo de apenas 40 habitantes, La Febró (Baix Camp), en un paraje natural de las Montañas de Prades en Cataluña, España.

Entre el centenar de grabados sobre la roca hay representadas diferentes figuras de cuadrúpedos, zigzags, trazos lineales o círculos. También hay líneas que imitan soles y estrellas. Destacan una serie de bóvidos y équidos. También existe una composición que recuerda a un ídolo oculado. La cosmovisión que tenían aquellas primeras sociedades agrícolas y ganaderas.

“Es el hallazgo más importante relacionado con los pueblos agricultores y pastores de Europa; entramos dentro de una cosmovisión y una forma de entender el mundo y la vida diferente de la que tenían los pueblos cazadores, es una nueva forma de entender las cosas”, destaca Ramon Viñas, experto en arte rupestre prehistórico, dedicado a la arqueología y el comportamiento simbólico, colaborador del IPHES.

Una de las singularidades del mural es que está hecho exclusivamente con la técnica del grabado, ya sea mediante una herramienta de piedra y madera en el caso de los detalles, como directamente con los dedos. El hallazgo, de gran valor, lo ha hecho público hoy el Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES). Según los expertos, se trata de una composición relacionada con la cosmovisión de las sociedades agricultoras y ganaderas de las Montañas de Prades, en el interior del Camp de Tarragona, durante el calcolítico-bronce (hace unos 5.000-3.000 años).

"Está entre las mejores composiciones de arte esquemático y abstracto subterráneo postpaleolítico de la cuenca mediterránea. Se trata de un conjunto de arte rupestre excepcional, único en Catalunya, tanto por su singularidad como por el excelente estado de conservación, que entra en el podio de las pocas representaciones de arte esquemático subterráneo", destaca el IPHES. El trabajo que se realizará ahora en el yacimiento, donde se cree que podría haber personas enterradas, según explica Ramon Viñas (IPHES), servirá para estudiar cómo fue el final de los cazadores recolectores y la llegada de los primeros agricultores-ganaderos en esta zona del noreste de la Península Ibérica.

El enorme mural, una especie de retablo rupestre, no estará abierto a las visitas del público. Se ha cerrado el acceso con una puerta y se garantizará su buena conservación con medidores de la temperatura y la humedad. Su ubicación, remota, era inaccesible hasta que los espeleólogos abrieron paso al intuir que había una sala escondida en un extremo de una cueva subterránea de unos 500 metros de longitud. Su localización, inadvertida hasta ahora, ha servido para conservar el centenar de grabados simbólicos como si se hubiera detenido el tiempo durante más de 3.000 años.

Los grabados, repartidos en un mural de ocho metros de largo, se han hallado en el interior de una sala oval de 90 metros cuadrados. Es una muestra de arte rupestre excepcional porque los expertos sostienen que la sala se convirtió a la práctica en un lugar simbólico donde recordar a los difuntos. Los hicieron los pobladores de estas montañas de Prades, en el pospaleolítico, en el proceso de neolitización.


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