21 de abril: extrema derecha sale a las calles colombianas

Con todas las garantías, que ellos mismos negaron en el pasado (2019,2020,2021), cuando violentaron, de múltiples maneras, las manifestaciones populares, saldrán mañana 21 de abril a las calles los grupos de la extrema derecha colombiana lideradas por las facciones más radicales del sector reaccionario que representa el uribismo.

El presidente Petro ha dicho: bienvenida la protesta, el Poder constituyente está en curso para alcanzar el cambio.

La Revista Semana -el Agipro del fascismo colombiano-, está indicando que esta movilización podría ser la marcha más grande de la historia del país, olvidando lo que fue la explosión popular del 2021; agregando que sus efectos políticos serán contundentes como anunciando el "golpe de estado" que han agenciado por meses utilizando varias vías de la ilegalidad.

Evocando otras movilizaciones del pasado, los agitadores de la ultraderecha ligados a los mandos uribistas, tratan de edulcorar los objetivos políticos golpistas de la "marcha de las camisas grises", para resaltar que las de este domingo serán movilizaciones sin color político, pues van a concurrir otras tendencias de "centro" que harán de idiotas útiles de la manipulación mediática de las bandas del fascismo paramilitar (urabeños), encargados de financiar y orquestar este aquelarre de típica factura mussoliniana y hitleriana.

Los agitadores de este evento, (entre quienes se destacan el ex general Zapateiro) como no podría ser de otra manera, han recurrido a toda suerte de falsas noticias y de mensajes mentirosos para exacerbar las emocionalidades y rabias de la gente y ponerlas en contra del gobierno del presidente Petro y sus políticas de cambio del modelo neoliberal en la salud, las pensiones, el régimen laboral y la propiedad de la tierra.

Estos ultras han perfilado un cuadro de caos con supuestos riesgos de un apagón energético, el desarrollo de la Paz total, la inseguridad (transferida por ellos) y el caos en los servicios de salud, para indicar que estamos al borde del abismo e ingresando a un descomunal cataclismo social, económico y político.

Los organizadores de estos desfiles han focalizados sus ataques en el proceso y el poder constituyente planteado por el presidente Petro como la ruta de salida al actual bloqueo institucional apalancado desde distintos espacios gubernamentales: Senado, Consejo Electoral, Fiscales delegados ante la Corte Suprema de Justicia, CSJ, el Consejo de Estado, la Procuraduría y la Defensoría.

En la marcha estarán reconocidos agentes del neoliberalismo como el ex ministro de Salud Alejandro Gaviria; Rudolf Hommes, principal artífice del modelo neoliberal y del libre mercado como Ministro de Hacienda de Cesar Gaviria en 1994; y Juan Manuel Galán, hermano del alcalde de Bogotá y cómplice de corruptelas del ex candidato presidencial Rodolfo Hernández, condenado por el robo de un programa de saneamiento ambiental en Bucaramanga cuando fue alcalde de esa ciudad.

Quienes controlan la organización de los eventos de este domingo hacen cálculos delirantes y se plantean la caída del gobierno del Pacto histórico. Tacan burro. No tienen autoridad moral. Su mundo es el de la mentira, la violencia, la corrupción, el racismo y el machismo.

Quienes han manejado y destruido el país por siglos son unas verdaderas lacras políticas a los que se les ven las costuras por todos lados. Podrán sacar a las calles a las clases medias arribistas, a las redes del clientelismo y a las roscas de contratistas llenas de pánico porque se les acabo la teta del Estado que han aprovechado para acumular gigantescas fortunas.

El pueblo está atento con el liderazgo del presidente Petro y prepara el próximo 1 de mayo con grandes movilizaciones para consolidar el poder constituyente y el proceso de transformaciones más profundos que permitan barrer el modelo neoliberal aún vivo en varios enclaves como el poder legislativo, el de la salud (EPS), los fondos de pensiones, la explotación laboral y la poderosa inteligencia militar uribista que hace su agosto manipulando en los medios para anarquizar la Paz total con informes fraudulentos y engañosos.

Los desfiles de este 21 de abril lo que están visibilizando es la profunda disputa política que en la actual transición confronta al bloque progresista de izquierda con la ultraderecha neonazi, que tiene profundas raíces históricas desde la expedición de la constitución de 1886, la hegemonía conservadora, la acción de los Leopardos en los años 30 del siglo pasado, el Estatuto de Seguridad, la teoría de la seguridad nacional y el régimen de Uribe Vélez.

Como toda la ultraderecha neofascista del resto del planeta, la colombiana está recurriendo a nuevos métodos, nuevas narrativas y nuevos modos de manipulación para engañar y canalizar a las clases medias y a sectores sociales degradados y despolitizados, en función de los intereses plutocráticos y reaccionarios de las poderosas roscas oligárquicas que mantienen el control absoluto del Estado.

El gobierno, el pacto Histórico, el bloque popular no puede cruzarse de brazos frente a esta arremetida antisocial; es necesario profundizar la movilización con todos los sectores del campo popular y democrático.

El gobierno debe profundizar su tarea de reformas que ya da importantes resultados como el que se acaba de conocer de disminución radical de los índices de pobreza.

Así, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reveló el 19 de abril de 2024 que la pobreza multidimensional en Colombia, indicador que evalúa la calidad de vida de los hogares, presentó una notable disminución en 2023. Según las cifras oficiales, el índice se situó en el 12,1%, lo que representa el porcentaje de hogares viviendo bajo condiciones de pobreza multidimensional.

Cifra que supone una reducción de 0,8 puntos porcentuales en comparación con 2022, que marcó no solo un cambio estadísticamente significativo, sino también estableció un nuevo récord a la baja en la historia del país en términos de este tipo de pobreza. La disminución de la pobreza multidimensional es un indicativo de avances en la mejora de las condiciones de vida de la población colombiana, como reflejo de la buena gestión del gobierno del presidente Petro.

El Dane reportó que el índice de pobreza multidimensional alcanzó el 8,3% en las principales áreas urbanas del país, en contraste con un 25,1% en las zonas rurales y dispersas, evidenciando la persistente desigualdad territorial.

Sin embargo, es notable que en estas últimas áreas se observó una disminución del indicador en 2,2%, una reducción considerada estadísticamente significativa.

En términos concretos, el Dane señaló que actualmente 6,27 millones de personas en el país se encuentran en situación de pobreza multidimensional, lo que implica que aproximadamente 338.000 personas salieron de dicha condición de pobreza entre 2022 y 2023. Desglosando estos números por tipos de áreas, se encuentra que en las cabeceras urbanas hay 3,33 millones de personas afectadas, mientras que en regiones rurales y dispersas la cifra es de 2,93 millones, un reto para entidades como el DPS, los Ministerios de la igualdad, el de Salud, el de Agricultura y para las alcaldías municipales.



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Horacio Duque

Politólogo e historiador.

 horacioduquegiraldo@gmail.com      @horacio_DG

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