Afganistán: la distopia norteamericana

La sociedad norteamericana, probablemente, se estará preguntando sobre la decisión de Estado de aquel presidente que señaló a Afganistán como el "mal de todos los males" tanto para la "seguridad nacional de los EEUU de Norteamérica" como para mantener la permanencia del sistema capitalista estadounidense que imperaba, en aquellos momentos, en la globalidad de los sistemas de gobernanza que pululaban en ésta maltratada "nave planetaria" donde residimos los "seres creados" como "seres sociales" en sus funciones como "seres históricos" sin bagajes.

En ese orden de ideas, seguramente, la misma pregunta se la harían los pobladores soviéticos, en aquellos momentos de la existencia de la URSS, cuando su gobierno tomaría la decisión, inteligente y paulatina, de comenzar la retirada de sus tropas y "herramientas bélicas", también de Afganistán; aquellos soldados y combatientes, en años posteriores, comenzarían a aparecer por las calles de la capital de la República Popular China adquiriendo bienes de consumo para ofrecerlos para su venta en las calles de Moscú para poder lograr su propia subsistencia; eran los tiempos de la Glasnost y la Perestroika y en China aquel proceso político de "reforma y apertura".

Pero podríamos ir más lejos en los tiempos históricos cuando el denominado como Imperio británico se vio en la necesidad de "tomar las de Villadiego" de Afganistán, regresarse bien a Londres o trasladarse a su colonizada India transformada en Virreinato. Cosas europeas que están siempre aspirando de subyugar a los pueblos ajenos. ¿Cómo afectó a la corona británica el "come back home" de sus tropas derrotadas? Entonces ¿Dejaban de ser aliens para transformarse en foreigners?

En resumen pareciera que los pobladores de Afganistán son "mata imperios como a un poder mundial" con lo cual nos tenemos, necesariamente, que preguntar porqué esas objetivas realidades, en sus diferentes tres tiempos históricos, una sociedad tan particular en una geografía tan especial reacciona tan telúricamente adversando a "ajenos instalados" que han osado colocar la "planta insolente del extranjero" en sus históricas estepas y valles con lo cual nos lleva a preguntarnos qué tiene de especial tal país del Asia Central que es tan añorado por "cortes europeas y su espejo americano".

Pero entremos en algunos temas escabrosos que están íntimamente relacionados con los procesos históricos por los que ha atravesado la sociedad afgana en diferentes momentos de su existencia a lo que nos lleva a preguntarnos desde cual momento histórico comienza la existencia de Afganistán como un espacio de naciones del centro-asiático junto a una vecindad tan compleja: Irán, Rusia, China, Paquistán y las cercanías relativas pero históricas con la India.

Cabe preguntarnos porqué del interés de Estado de Turquía como inquirirnos sí Afganistán ha tenido importancia histórica por ser tránsito de huestes migrantes desde la oriental Siberia hasta la populoso India que nos lleva a exponer una anécdota personal en esos nuestros avatares cuando visitamos, siendo invitados, a la histórica ciudad china de Xi´an, capital de la provincia de Shaanxi, puerta de entrada histórica por donde las culturas a su occidente entraban e influían, parcialmente, sobre la propia cultura china desde aquellos momentos de la dinastía Tang.

Durante nuestra conversa con el Imán de Xi´an entramos en conocimiento de la importancia de las exportaciones desde Turquía de productos ovinos, entre otros, vía la región de Xinjiang (Sinkiang). Ello nos lleva a preguntarnos sí la existencia de Afganistán es importante e imprescindible para ese tan importante comercio histórico entre el Imperio Otomano, hoy Turquía, y la China histórica como destacar la importancia geoestratégica de la Región Autónoma de Xinjiang con sus pobladores uigures tan "bien defendidos por la Casa Blanca y Downing Street". En otras palabras, caben dos inquietudes sobre la razón de ser de la presencia de la OTAN en Afganistán como la importancia de la "cultura occidental" tanto por su llegada y presencia durante 20 años como por su intempestiva salida en estos tiempos de crisis profundas tanto por lo sistémico como por las crisis sociales en países capitalistas occidentales.

Pero todo no queda ahí; es decir, la lectura actual que percibimos en los escenarios geopolíticos afganos contiene diferentes variables a considerar. Tenemos el parque militar "dejado sin querer" por los norteamericanos cual ya está siendo contestado con preocupación por Rusia y China. Tenemos la realidad política dentro de Afganistán ante la real división religiosa entre dos contrincantes cuando ya los talibanes "se sentaron en la silla". Nos tropezamos con una población en desbandada donde Turquía declaró que no sería el país que "le sacaría las castañas del fuego" a la inoperante Comunidad Europea. Pero nos tropezamos con el tema de la producción de amapolas y, en consecuencia, la droga denominada, en su primera industrialización, como "opio". Por cierto ya los talibanes le comunicaron a los productores que "nanai de producir amapolas" lo que nos lleva a un serio problema y éste a una pregunta: ¿Cuánta amapola está cultivándose en Colombia, actualmente?

Premisa.

Se nos olvidaba. Mis disculpas. Creo recordar que el "Golden Triangle", Sudeste Asiático, entró en decadencia en la producción de "heroína" una vez los EEUU de Norteamérica fueran derrotados por el pueblo de Vietnam. Saquen sus propias conclusiones. ¿Habrá guerra en las cercanías?



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Miguel Ángel Del Pozo


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