Estados Unidos y la crisis política latinoamericana y caribeña

La crisis política en Latinoamérica y el Caribe que se viene avizorando desde antes de la Pandemia, tiene preocupados al Departamento de Estado, pues se han producido eventos que están fuera de su control y ponen en peligro el dominio que Estados Unidos tiene sobre la región.

En Suramérica, alguno de los gobiernos aliados de Washington comienza a enfrentar severas crisis en su sistema político, económico y social, que se ha agravado por la Pandemia que ataca al Universo y que ha revelado la esencia del cruel sistema neoliberal.

La muy clara desaprobación del presidente Jair Bolsonaro en Brasil y su eventual derrota ante un pronosticado triunfo de Lula da Silva, en las elecciones del próximo año, es lo que hoy están aportando las encuestas que le dan un 58% de aprobación a Lula, frente un 25% a Bolsonaro, si es que antes no tiene que abandonar la presidencia por la amenaza de un juicio político por corrupción.

La victoria del profesor Pedro Castillo, no es una buena noticia para la oligarquía corrupta peruana y por tanto tampoco para los Estados Unidos, su compromiso de convocar a una Constituyente, de acuerdo a su compromiso, cambiara el rumbo de este país andino, según analistas políticos y académicos peruanos.

Si aún hoy, no se ha proclamado a Pedro Castillo como Presidente, es porque sigue dependiendo de la repuesta a la maniobra golpista de su oponente Keiko Fujimori, que acusa de fraude la elección de Castillo. En este momento esa nación está sumida en una gran incertidumbre y que destino le deparará a Perú. Una crisis que no favorece a los intereses de EE.UU. y los mantiene expectante.

En Chile, luego de las grandes protestas del año 19, que dejó cerca de medio centenar de muertos y unos 200 jóvenes, atacados violentamente por los carabineros que perdieron la vista, agravó la crisis y colocó al presidente Sebastián Piñera en la más baja aprobación y repudio como mandatario y el clamor popular pidiéndole la renuncia.

La elección de la académica Elisa Loncon como presidenta de la Convención Constituyente de origen mapuche y a un prestigioso abogado constitucionalista como vicepresidente, lo que indica que no será posible una manipulación de la derecha y podrán lograr una Carta Magna realmente democrática, después de casi 50 años de una constitución dictatorial pinochetista. Esta nueva Constitución abrirá la posibilidad que, en las elecciones de fin de año se respete al candidato electo, al margen de su militancia, lo digo porque las encuestas hoy, apuntan la favorabilidad del candidato comunista Daniel Jadue.

Si bien es perceptible el nerviosismo en los sectores de poder y en el gobierno de Estados Unidos, por el cambio que puede venir en Suramérica, la principal preocupación actual es la crisis en Colombia, su principal aliado y gobierno subalterno cuya pertenencia a la OTAN le resulta estratégico a los Estados Unidos para el sostenimiento de su poder e influencia global.

Colombia tiene una gran significación para Washington, el gobierno de Bogotá es el instrumento básico para su política intervencionista en la región, fue precisamente para esa política de dominación que se planeó y ejecutó el Plan Colombia. En la actualidad Venezuela es el primer objetivo estratégico de Washington y por eso temen que la gravísima crisis interna que tiene el gobierno colombiano, pueda perder tan útil aliado en sus planes agresivos, contra el gobierno del presidente Nicolas Maduro.

Cuando los graves estallidos sociales llevaban ya más de 80 días en Colombia, que ha bañado en sangre al país, y que se conozcan públicamente 84 manifestantes asesinados a manos de la policía y sus aliados los paramilitares, más de 375 desaparecidos, de los cuales ya han aparecido 15 cadáveres descuartizados y para infundir el terror el cadáver del joven Santiago Ochoa, cuya cabeza cercenada apareció en un costal y sus cuerpos destrozados aparte.

Sobre lo que ha sucedió y viene sucediendo en Colombia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, luego de su visita a Colombia, se pronunció de manera contundente y condenó al gobierno de Iván Duque de violación a los Derechos Humanos, lo interesante de esto es que el señor Luis Almagro, no se ha pronunciado. Tampoco Michel Bachelet y mucho menos el gobierno de los Estados Unidos, que no ha pedido la intervención humanitaria en Colombia y que evidentemente sí es un Estado Fallido.

Además de lo sucedido durante este estallido social. Hispantv, reveló que, con el respaldo de 300 ONG defensora de Derechos Humanos, elevaron a la ONU una denuncia, que sintéticamente expresa que, del 28 enero al 28 de junio de este año, se han producido 46 masacres, 175 asesinados de ellos 90 son líderes sociales, miles de detenciones y 7,400 desplazados de sus tierras, todo con graves violaciones a sus derechos ciudadanos y constitucionales.

En ese escenario, llegó a Colombia el 20 de junio, el jefe del Comando Sur, Almirante Craig Faller, extraña visita que no tuvo mucha publicidad, más bien ocultada. El alto jefe militar llega cinco días después del atentado con un carro bomba dentro de la brigada 30 del ejército colombiano, ubicada en la frontera colombo-venezolana, en Cúcuta, quien a pedido del gobierno colombiano estuvo a cargo junto al FBI de investigar dicho atentado achacado al ELN, pero sin prueba alguna y negado por su comandancia. Por otra parte, la sospechosa ocurrencia de que el explosivo del Carro bomba, era Pentrita que produce INDUMIL (Industria militar colombiana) y no necesita detonante resulta muy sorprendente y sospechoso.

En ocasión de estos hechos se descubre que en esa base militar hay una mini-base del US ARMY operando en la frontera, colombo-venezolana también objeto de la visita del Almirante Craif, en la zona Cúcuta y Catatumbo. Así como la extraña presencia del jefe del Comando Sur el pasado 21 de junio en Puerto Carreño, estratégico puerto fronterizo con Venezuela donde confluye el rio Arauca con el Orinoco. Una visita muy sospechosa que dio origen a que el presidente Nicolas Maduro, denuncié que desde Colombia se prepara una intervención militar a su país.

Días después de la visita del Almirante Craif, quien continuó viaje a Brasil, llega a Bogotá, el más alto funcionario de los Estados Unidos en materia de Inteligencia, el señor Williams Burns, máximo jefe de la CIA, para según el embajador colombiano en Washington, Francisco Santos, su viaje obedecía a una muy delicada misión y por eso él debía mantener absoluta reserva.

La visita de estos dos altos funcionarios estadounidense, se produce luego de la explosión de un carro bomba a la brigada 30 del ejército en Cúcuta y el supuesto atentado al helicóptero donde viajaba el presidente Duque y dos de sus ministros, un controvertido y oscuro episodio, que solo ha servido para decir que las armas usadas un FAL de origen belga y un AK 47 de origen ruso fue abandonado y que el FAL tenía la inscripción del ejército venezolano.

Para justificar la presencia del almirante Craif y del FBI a cargo de la investigación, el gobierno argumenta que es para mantener control sobre el tema del narcotráfico. Sin embargo, resulta insultante que sea el FBI el que investigue estos hechos, lo cual es una forma de ceder la soberanía del país y menospreciar o desconfiar de sus instituciones judiciales.

El argumento de que esa mini-unidad US ARMY dentro de la Base y en la frontera con Venezuela, es poco convincente porque es bien conocido que el flujo de narcotráfico se ubica hoy en la zona del pacifico por Buenaventura y Tumaco, como también es conocido que allí reinan los carteles de la droga. Hace mucho tiempo y fue públicamente conocido que la zona de Cúcuta, era utilizada por los narco-paramilitares que operaban bajo el mando de Salvatore Mancuso, y eso terminó cuando Mancuso fue extraditado a EE.UU.

Mientras, el supuesto atentado al helicóptero donde viajaba el presidente Duque, los impactos que debían producirse en el fuselaje, resultan que aparecen en la parte superior y con una abertura que contradice que fueran por disparos desde tierra. El otro elemento raro, pero con la intención de mesclar a Venezuela es que el fusil FAL desde hace más de 10 años fueron dados de baja y uso de las FANB, venezolanas.

En este escenario aparecen los actos de violencia en Caraca desarrollados por bandas paramilitares y de la delincuencia común, todo lo que apuntaba y apunta a crear un escenario de que en Venezuela existe inseguridad y falta de control del Estado y Gobierno de la situación interna en el país, lo cual es una gran falsedad. La denuncia del presidente Maduro que afirma, que esas acciones de los paramilitares están orientadas por el gobierno de Duque, la verifican los confesos tres jefes paramilitares colombianos, detenidos y que operaban en la llamada cota 905.

En cuanto a las acciones del paramilitarismo en territorio venezolano colombiano no solo operan en la zona fronteriza, también dentro de Venezuela, en coordinación con sectores de la oposición venezolana durante el gobierno de Uribe Vélez, (2002-2010) una de las tareas fundamentales que tuvieron los jefes paramilitares Salvatore Mancuso, Don Berna y Jorge 40 fue la de organizar y preparar paramilitares de nacionalidad venezolana, que cumplían instrucciones del gobierno de Uribe Vélez.

En este escenario se producen dos muy importantes acontecimientos que no puedo dejar de mencionar, el asesinato del presidente de Haití Jovenel Moîse y las violentas acciones y operación comunicacional del 11 de julio, contra Cuba, organizadas, dirigida y financiadas por el gobierno de los Estados Unidos, y sus agencias la CIA y USAI, en complicidad con la mafia cubana-americana de origen batistianas, convertidos en congresistas en Estados Unidos, y operadores directos de estos hechos. Pero este tema por su gran importancia lo abordaré en artículo aparte.

El asesinato del presidente de Haití fue ejecutado por un comando de mercenario integrado por 26 colombiano y 2 haitiano-americanos, en la madrugada del pasado 7 de julio, es una muestra de la alianza y complicidad del gobierno de Iván Duque, hoy no existen dudas, que los 26 detenidos son ex militares del ejército colombiano. De acuerdo a la periodista colombiana Olga Behar, la primera dama Martine Moîse, declaró que "quienes cometieron el asesinato de su esposo, son los que fueron capturados en Haití".

Ya es público y notorio y así lo dio a conocer la agencia AP, que estos mercenarios fueron contratados por una empresa de seguridad, propiedad de Antoninio "Tony" Intriago, jefe de la compañía mercenaria en La Florida radicada en Miami. El mencionado empresario, es a su vez un importante vinculo de Juan Guaidó, denunciado por Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, quien también estuvo vinculado a la operación Gedeón. También se ha conocido por la prensa e información del Jefe de la policía de Haití, que el plan de asesinato del presidente Moîse, se planifico y aprobó en República Dominicana.

Este apretado resumen tiene el interés de mostrar las razones porque el gobierno de los Estados Unidos se encuentra tan preocupado y nervioso por el casi seguro cambio socio económico de corte progresista en los próximos gobiernos de Suramérica. También, porque están conscientes de su grave situación económica interna y crisis financiera, que está provocando la devaluación dólar, frente a otras monedas lo que motiva que grandes potencias abandonan el uso del dólar como lo ha hecho Rusia.



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Tony López R.

Escritor y Analista Internacional

 jorgarcia726@gmail.com

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