Haiti, país que cometió la osadía de ser el primero en liberarse del yugo esclavista, pareciera ser que debe pagar eternamente por esta gesta. Es uno de los países más pobres del mundo; la corrupción se da en todas las esferas, mucho mas en lo político y lo militar, ligados al narcotráfico. Es decir, no habrían las líneas suficientes para enunciar todos los hechos negativos que han transcurrido en su historia reciente.
Hace poco mas de un año fue devastado por un terremoto. Las ayudas internacionales se han esfumado. Amén de las gigantescas secuelas ocasionadas por este fenomeno natural, son los afectados por el cólera, que ha causado ya mas de 3.600 muertes. Este tuvo su primer brote en el río Artibonite, en la base nepalí de los cascos azules (ONU), en la cercana ciudad de Mirebalais (Haiti).
En su historia contemporánea nos encontramos con un personaje siniestro , que dió comienzo a una de las dictaduras mas crueles y sanguinarias, de las cuales se tenga conocimiento: la de Francois Duvalier, mejor conocido como “Papa Doc”, quien desde 1957 ejerció el poder con mano dura y creo un tenebroso grupo de asesinos llamado los tonton macutes, quienes cometieron los más atroces crímenes, en 1971 fallece y asume el poder Jean Claude Duvalier “Baby Doc”, quien en 1986 debe abandonar el país debido a una ola de protestas. Durante 15 años continuó con el legado de su padre, garrote, tortura, asesinato y sumir en la miseria al pueblo haitiano. Totalizando más de 60.000 personas asesinadas, y torturadas, que tiene a su haber conjuntamente con su padre, producto de la dictadura que instauraron durante 54 años.
Hoy asistimos a una realidad dura y cruel: una nación destruida, sin gobierno y en medio de la desolación y el abandono. Un proceso electoral viciado y con muchos cuestionamientos, además de la ocupación militar estadounidense, vergonzosa por cierto y condenable desde todo punto de vista. Su ubicación geoestratégica la hace un bocado apetecido por el imperio del norte, que en cierta manera desplaza el colonialismo francés en decadencia, toma posesión de la isla y lo mas triste, con el silencio complice de las Naciones Unidas.
Su función – la de los marines – es la de poner “en orden las cosas y reinstaurar la democracia”. Como los haitianos no han podido elegir un nuevo presidente, entra en acción el ajedrez político y empieza el movimiento de sus fichas claves: regresó despúes de 25 años de” exilio” en Paris, el dictador con nueva cara. Veinte y cinco ( 25) años son suficientes para que las nuevas generaciones no lo identifiquen con el pasado, un nuevo redentor “ Baby Doc”. Esa es la pieza para el recambio y la garantía de una ”nueva nación democrática”. Obviamente bajo la tutela del imperio, bajo la sombra de la ocupación y sobre miles de muertos causados por el terremoto.
Sin embargo, los voceros de la Casa Blanca dicen estar ”sorprendidos” por el “inesperado” regreso del baby. ¿Cree usted amigo lector que los gringos son fáciles de sorprender?.
http://colarebo.wordpress.com/2011/01/19/24198/