La sencillez revolucionaria engaña

La revolución de Jesús después de una corta rebelión, de un inmenso trabajo y de mucha ilusión nacida de la fe, nos lego un importante conjunto de experiencias con el decidido propósito de mejorar la vida de los pueblos en todos sus aspectos buscando la igualdad de oportunidades para dignificar a la gente.

Las revoluciones forman parte importante en la vida de los pueblos en todos los continentes. La revolución continua con su labor que no termina, intenta llegar a esos países explotados y olvidados donde la revolución les traerá importantes alternativas para mejorar si nivel de vida, intentando construir el socialismo científico que no ha pasado de su etapa experimental. El socialismo del siglo XXI se ve fuertemente impulsado por la evolución de las revoluciones armadas a las pacificas, gracias a Venezuela.

Para hablar de la revolución de un país hay que hablar de su proceso, de su personalidad, y si algo se puede decir de la revolución venezolana, es que tiene una personalidad acusada: El golpe al presidente Chávez en el 2002, 3 años mas para salir de la crisis económica producto del paro petrolero y del manejo alegre de la IV Republica, la lucha diaria contra la desestabilización, las acusaciones constantes, intentos de magnicidios, desinformación mediática por parte de una coalición de medios con alcance mundial. A pesar de todo ello, la revolución chavista o bolivariana continua.

Considerando el desequilibrio norte-sur, pobreza, hambre, contaminación, discriminación, analfabetismo, y que, las condiciones se agravan cada vez mas, en este contexto, la revolución venezolana comprende que la mera acumulación de bienes y servicios en la mayoría no basta, considerando las sociedades que han pasado por el superdesarrollo.

Hay que analizar el proceso de cambio que se desarrolla en Venezuela, por ser el mas adelantado de la región, el de mayor convicción, y porque en base a los errores esta creciendo para medir su equilibrio. Hay que preguntarle ¿Qué dice de si misma y como esta participando con el mundo? Estas respuestas ayudaran para establecer un equilibrio revolucionario en una sociedad marcada por el materialismo del siglo XX.

El proceso de una revolución es una cuestión moral, no solo un asunto político y económico, lo que hay que resolver no solo son cuestiones técnicas, el enfoque así dado produce un desorden ideológico, opciones morales mal hechas, relegadas a un segundo plano por la filosofía materialista.

Los obstáculos principales de nuestra revolución para su evolución al socialismo no son técnicos son morales, hay que hacer notar el grave obstáculo en el desarrollo de la conciencia del cambio en el mundo. Conocer esa cerrazón mejorara la revolución y evitara que el socialismo del siglo XXI se construya sobre las bases del materialismo. Solo medimos y experimentamos, y ese es un conocimiento valido, el único seguro de


Nuestro proceso y, aun cuando no es una conclusión obligada es lo único demostrable, pero no es real, porque no todos los fenómenos son fenómenos materiales.

Materialismo revolucionario, parece una contradicción, pero esta impulsado por la evolución desde abajo, la masa creció con la educación eso es innegable, igual se notan síntomas en la salud preventiva, todo esto suma en la escala de mejoramiento del pueblo a pesar de las leyes materiales en nuestra cultura revolucionaria tomada del marxismo, porque el marxismo nació del materialismo científico. El libro de Darwin ayudo en la elaboración de su filosofía para la propiedad común que, con éxito asombro a todo el mundo, ante la explotación que comenzó en épocas primitivas que luego se perfecciono con la tecnología en la industrialización.

Los excedentes industriales y los residuos de consumo son una obsesión moderna, hasta hoy solo sabemos medir el progreso en BPPD (barriles de petróleo por día) por eso confundimos la política revolucionaria con la economía, generamos problemas que no sabemos medir, los problemas de la degradación humana surgidos por la destrucción de los ámbitos de convivencia colectiva: sectarismo, marginación, drogas, individualismo, el crecimiento desigual de las ciudades, el deterioro de la unidad familiar, son problemas humanos que no pueden ser solo resueltos con elementos económicos sino éticos o políticos.

El fuerte crecimiento materialista en nuestra cultura instrumentado con estatus social, como inversión seguida del capital desarrolla una mentalidad enrarecida para el cambio difundiendo un creciente escepticismo en el proceso revolucionario, ayudados por la difusión del revolucionario idealista, sin escrúpulos, ateo y místico, que propaga los medios de comunicación y la cultura contra el modelo burgués, ilustrado, adinerado, egocéntrico, eficaz en su trabajo, ejemplo de vivir mejor, son pugnas constantes en nuestra política y cultura.

Desde el punto de vista cultural hay nuevos conocimientos, nuevas preocupaciones y nuevos intereses en cada participación electoral se acerca el misterio, y es preocupante, porque el burocratismo, la ineficiencia, restan puntos al socialismo, dan lugar a una creciente convicción revolucionaria teórica que no acaba de penetrar en el proletariado, y llega cada vez peor a los que dirigen el gobierno en el plano interno.

Para la política externa, hay un mejor conocimiento de lo que implica la globalización aun con nuestros “amigos” para las realidades regionales, sabemos que cada país tiene un interés distinto y por otro lado, que están inmersos en mayor proporción con su mejor socio comercial haciendo capitalismo, restando a la integración como bloque, destruyendo la unidad y amistad para frenar al ALBA en Sudamérica.

Es verdad, existe perplejidad y optimismo en el mundo por la revolución bolivariana basada en el petróleo y en la convicción de que enseñamos no de forma autoritaria, sino que buscamos una solución justa de los diferentes problemas en el mundo así como esta. Y, la cuestión esta, en que nosotros no conocemos bien la verdad, pero queremos que el resto de naciones la encuentren y la hagan suya. Pero, esto plantea otro problema.

En los temas sociales Venezuela tiene seguridad porque están construyendo su proyecto socialista aceptada por la mayoría en las elecciones, en cambio, los temas del mundo son, por su propia naturaleza opinables ¿se puede decir algo definitivo sobre la proyección de la sociedad, la economía o la política? Es muy difícil, porque es un problema de método tremendo.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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