Otras maravillas

Del 4F de 1992 hasta esta fecha han sucedido muchas cosas. La situación de hoy es muy distinta, el tiempo apenas asoma el verdadero país que teníamos antes de la intentona y el que  tenemos ahora. Muchas cosas han mejorado pero nuestro gran mal persiste, siendo este el verdadero cáncer de la república; que no es otro que nosotros, ¡si nosotros! y nuestra pequeña y extraordinaria forma de negarnos a nosotros mismo como individuos y como nación.

Nuestra nación lucha contra una gran sombra que no es más que una monstruosa injusticia, la mayor impunidad del mundo y la más triste indiferencia a nuestros verdaderos problemas. Vivimos en una gran nación de grandes soledades, donde nadie escucha o por lo menos nos hacemos los sordos. Venezuela grita y su grito es más que el de libertad ya que éste tan solo pide   que la veamos a ella y  ésta,  con la esperanza  que alguna vez en la vida sus hijos se volteen a verla  y no sigan creyendo que somos como un gran barco que puede cargar todos los problemas de América para que al final nos hundamos por la misma causa que se hundió el Titanic por chocar contra un iceberg, que no es más que el propio hielo de nuestra indiferencia, pensar lo que no somos y creer que podemos dar precisamente  lo que nos falta a nosotros mismo. Son muy pocos en nuestra nación que piensan en los otros venezolanos y nadie escucha; tan solo vamos por la vida repitiendo una fábula de pensar que somos lo que no somos.

El 4F fue importante ya que despertamos de un gran letargo, hemos caminado somnolientos  y  aún al parecer,  nos falta un largo camino que no es otro de aceptar nuestra venezolanidad, con nuestros auténticos héroes, con nuestros recursos, con nuestra gente que es más que un voto en una urna electoral; que es más que roja, amarilla o azul. A veces pienso que al negar a Páez hemos negado nuestra "vuelvan caras" a una nación, que es más grande, más hermosa y más rica que sus pobres hijos.

Sin duda alguna, si han habido suficientes motivos para celebrar esta fecha, ya que las cosas pasan siempre para un mejor momento. Ese ¡por ahora!, sigue estando presente todavía. No hemos triunfado ya que hemos avanzando  por unos vericuetos llenos de celadas y lo peor que no son del imperio más bien de nosotros que nos quedan muchas maravillas de la cuarta república sobretodo la indolencia, la corrupción  y la impunidad. 
 

  carlosvicentetorrealba@hotmail.com 



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Carlos Vicente Torrealba

Escritor / Über maestro en Filosofía / Entrenador de Vida / MTC

 carlosvicentetorrealba@gmail.com      @cartorrealba

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