Nuevas formas de dirección socialista

Después de los fracasos del socialismo perdurable en el mundo, y por considerarlo como paso al comunismo, se hace necesario otra dirección para el socialismo, y solo sirve cuando la fuerza del estado se coloca con frecuencia al servicio de la educación, de lo económico y de la salud. Pero esa misma dirección es inefectiva para el desarrollo científico del socialismo moderno.

Se promueve la integración social, por medio de gobiernos locales que manipulan la cultura, infiltran los consejos comunales y los batallones del PSUV, ejerciendo presión de dirección sobre conjuntos en apariencias fuertemente unidos y con un sentido de pertenencia para un gran sistema social. Está comprobado que las universidades no son sinónimo de progreso en la educación, que las clínicas y hospitales tampoco han servido para el mejoramiento de la salud pública. Y que los partidos … tienen que integrarse a la base del pueblo, son signos de fracaso acumulado. En las sociedades socialistas del siglo XX – XIX – XVIII, el estado y el partido imponen fuerzas de participación colectiva, organizan el tiempo libre, que no es tal, manipulan los precios y la economía, desarrollan la educación y la salud, retienen parte de los recursos del PIB y centralizan su gestión. Esto ha dado resultado solo en el hermano pueblo de Cuba, por ser una isla y por estar sometida a embargo económico. En Rusia y China ya ustedes ven, son sociedades de capital, en la región Brasil es otro imperio sostenido por la banca mundial, Chile, Uruguay, son socialismos indiferentes a la pobreza regional, este tipo de socialismo no puede seguir en el siglo XXI, si realmente queremos ser independientes del consumismo y de la opresión del capital, del imperio norteamericano, si queremos no contribuir a la contaminación ambiental, y si realmente, por vez primera, queremos darle la importancia al ser humano, necesitamos nuevas formas de dirección.

Absorbidos por la herencia de un pasado que no es lejano, ya que siempre lo traemos al presente, la acumulación de poder, la rigidez que esto conlleva, se traduce en una perdida de convicción para una ineficiencia social. Venezuela y la región, están lejos de ser una sociedad industrial, y así se deberían quedar, ya que el desdesarrollo será una prioridad a mitad de siglo. En este redescubrir tenemos que aprender a desconfiar de la historia y sus formas de dirección, las personas en las sociedades, las instituciones, la economía siempre capitalista en sus valores morales, la naturaleza política de poder, son extremadamente variables, debido al desarrollo tecnológico y a la información, no al desarrollo mental del pueblo, influyen grandemente para la inestabilidad política y económica a nivel mundial. Esto ha llevado que desde hace algunas décadas, la sociedad haya construido modos de autocontrol y de intervención social últimamente acentuadas por la violencia generalizada. Las discrepancias políticas, la vida social de las clases, evidencia el control que cada uno quiere sostener, en su respectivo sector. Autocontrol, de ambas sociedades reflejadas en la abstención electoral, cada vez en aumento, especialmente en la juventud que heredan la inconformidad de los adultos, nos indica que es necesario la reingeniería socialista que renumanice al pueblo (s).

Hoy el mundo promueve la solución al problema de la humanidad, la pobreza, la falta de vivienda, la insalubridad, nada de esto tendrá sentido si persiste la contaminación de la biosfera. A más desarrollo mas consumo, mas poder, y ,mas burocracia, esto nos ha enseñado la historia hasta hoy. Las revoluciones siguen asumiendo la dirección piramidal, aun cuando hacemos los traspasos de poder, estos necesitan la organización de arriba abajo, es por la falta con anterioridad, de discusiones, reconversiones, para adoptar direcciones horizontales o paralelas. La irracionalidad de querer el poder, no prevé la importancia científica del desarrollo mental y tecnológico que tiene la juventud, así carezca de experiencia, puede ganarla, maneja la tecnología y están más susceptibles al cambio, por el humanismo.

Superar la dependencia, debería ser la máxima aspiración del desarrollo industrial, para frenar la naturaleza del poder económico, que no permite diferenciar a una clase dirigente revolucionaria. Ya no existe diferencia económica entre la izquierda y derecha, hay similitudes en la economía política, las decisiones son 100% políticas asi se equivocan o acierten. en el factor de desarrollo o en una forma de producción para el sistema, a la vez que indispensable al desarrollo del conocimiento y de la producción son estos los que constituyen los conflictos en lo interno de la organización gubernamental. Es verdad que el conocimiento científico tiene sus propios intereses económicos, que no concuerdan muchas veces con la dirección, entonces la nueva dirección consiste en buscar la mejor transacción posible que beneficie al pueblo. Es aquí en donde los gobiernos revolucionarios o socialistas, adoptan las políticas de dirección del pasado:, direcciones, coordinaciones niveles jerárquicos, categorías de personal, son conjuntos autónomos en interés y objetivos, lo que origina las disputas con otros conjuntos también autónomos en sus objetivos, esto significa mas burocratismo para el pueblo. Estos conjuntos, se quieren transformar, en clase dirigente, se definen por el poder de gestión, distinguiendo al Presidente cuya acción está en el interior de la dirección, por otra parte están los directores, coordinadores, jefes de oficinas, jefes de asesores, jefe de despacho, jefe general, jefe de ayudantes, jefes, jefes y mas jefes, todos actúan como jefes sin serlo, nadie quiere ser pueblo, son los que forman, ellos solos la clase dominante, otra de miles, que hacen pedazos el socialismo, los unos con mentalidad privada y los otros con mentalidad casi colectiva, esta es una marca tecnocratita de toda revolución, que toma prestado modelos de dirección. Por eso es, que la capacitación, instrucción, programación, presentan las mismas características generales de estos fulanos, grave error revolucionario, cuya superficialidad y vanidad quedan de manifiesto en los sistemas revolucionarios. Problema dedicado este, la nueva dirección debe distinguir el poder económico y político, es absurdo, que el conocimiento científico, técnico, el desarrollo industrial y mental ,y la dirección, puedan elaborarse desde una misma oficina, por poderosa que sea.

La nueva dirección socialista, debe promover el desarrollo mental de la persona, la conciencia ecológica, el freno industrial, el conocimiento y la educación, no se puede estudiar economía social, sin saber sobre política socialista, hay que reconocer la conexión de principios éticos, para la diversidad de conexiones en una misma sociedad, hay que alejar el provecho personal y abolir la educación privada y el poder militar tiene que dejar de ser una casta apartada del pueblo, para su distribución en el.

rcpuma061@yahoo.com





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Raúl Crespo


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