Las irregularidades electorales en Venezuela y la ilegitimidad de Maduro y su gobierno

Antes de entrar en materia es importante precisar tres puntos para poder avanzar en el desarrollo del tema que vamos a abordar.

Primero que nada, Nicolás Maduro es el presidente en funciones. Es el presidente legalmente hablando, no tenemos otro. Maduro es quien dirige el poder ejecutivo para bien o para mal -en realidad para mal- al menos nominalmente. Ahora bien, una cosa es "legal" y otra "legitimo". El carácter de legal -valga la redundancia- se lo embiste la "legalidad", y la "legalidad" en este país es lo que quiera la cúpula del alto gobierno madurista. A diferencia de la "legalidad", la Legitimidad la da el respeto, el afecto y el apoyo Popular, y eso no lo tiene ni Maduro ni nadie de la cúpula que controla todas las instituciones del gobierno.

Otro punto -tal vez el más importante- es que en Venezuela con nuestro sistema electoral, si usted tiene la mayoría de votantes a su favor y usted tienen testigos que cuiden esos votos en todas las mesas, usted va a ganar así le hagan lo que sea para evitar que gane. Si usted tiene testigos que al final del proceso electoral realicen la auditoria, contando los votos contenidos en las cajas, con los que arroja las máquinas y tiene su sala de totalización que le sume todos los votos, a usted no tienen como robarle unas elecciones. Sin embargo, el proceso electoral no es solo votar y ya, sino que tiene todo un antes y después, en los que el gobierno de Maduro -tal como veremos a continuación- viola todas las normativas posibles, pero además de eso ha contado con una oposición que en lugar de tratar de blindar esos flancos, le entregó el escenario electoral al gobierno, llamando permanentemente a la abstención y al desconocimiento de toda forma de elección.

El tercer y último punto preliminar, es la realidad concreta: por muchas "victorias" electorales que el CNE le anuncie a Maduro con bombos y platillos, basta salir a la calle para notar la realidad. Hace años, estando Chávez presente, bastaba que el CNE anunciara los resultados para que inmediatamente pueblos, caseríos y grandes ciudades explotaran de algarabía y se viviera todo un ambiente festivo. En el presente, cada vez que el CNE anuncia las "victorias" electorales de Maduro las calles parecen cementerios, y ni qué decir del sentimiento de apatía, resignación e impotencia que se percibe al día siguiente. En el pasado usted llegaba a hablar mal de Chávez en un autobús y la gente lo mandaba a callar, en la actualidad no existe esquina de Venezuela en la que no haya alguien insultando a Maduro y su equipo de gobierno. Es el tema general en el metro, en la cola, en la bomba de gasolina, en el mercado, en la parada de bus y en donde sea: la queja sobre la situación económica y el consecuente rechazo a Maduro y todo lo se le vincule. Quien viva en una urbanización de alta posición social tal vez no note mucho la diferencia porque en ese tipo de lugares la oposición siempre fue mayoría, pero cualquiera que viva en una zona popular de Venezuela ha visto la gran diferencia, y sabe muy bien lo que describo. La ilegitimidad de Maduro se respira apenas se camina por cualquier de calle de este país.

Una ilegitimidad que se sostiene en procesos electorales arreglados, con todas las condiciones a favor para que el partido de gobierno gane. Maduro no gana elecciones porque tiene mayoría de apoyo popular, Maduro gana elecciones porque tiene toda una maquinaria institucional que, de la manera que sea, le proporciona el voto de la mayoría de quienes votan, y eso es algo muy distinto a contar con apoyo mayoritario del Pueblo. Para comprender esto de manera más clara, pasemos revista a las irregularidades electorales cometidas por el gobierno de Maduro en los últimos años:

1- Las fechas: Las elecciones tienen un periodo para realizarse que está establecido en la Constitución. Luego de la derrota en las parlamentarias del 2015 venían las elecciones de gobernadores, pero no las hicieron. El gobierno buscaba tiempo porque sabía que si las hacía en ese momento iba a perder, necesitaban tiempo para inventar alguna manera de darle la vuelta, esa fórmula la encontraron luego con la elección de la pseudo-constituyente. Cuando el gobierno vio que gracias a factores como la abstención ganaba, adelantaron las presidenciales, es decir, el gobierno atrasó y adelantó procesos electorales según le convenía, eso es violentar la Constitución que establece periodos para cada elección. Si alguien cree que adelantaron las presidenciales porque "la oposición lo pidió" o es sumamente ingenuo o se hace el tonto ante lo evidente. Ahora, gracias a la alta abstención las presidenciales, el gobierno impulsa elecciones parlamentarias a sabiendas de que la apatía de la mayoría por los procesos electorales le asegura la victoria al partido de gobierno, saben que en estas condiciones ganan con la minoría que tienen, al menos por ahora.

2- La "validación" de partidos: Durante el Gobierno de Chávez y hasta en la IV república, si usted quería registrar un partido sencillamente recogía unas firmas, las entregaba en el CNE y ya. En este momento no, en este momento exigen una cantidad de requisitos que casi nadie puede cumplir, y de paso exoneran a quien el CNE quiera, por ejemplo, en su momento AD y Copei fueron "validados" por el CNE pero Redes que es un partido revolucionario fue ilegalizado, al PCV y PPT por poco los ilegalizan, y peor todavía con otros partidos identificados con el Proceso Revolucionario como Marea Socialista, al que jamás le dejaron siquiera registrarse. Toda esa tramoya sucia que el gobierno hace, validando o invalidando partidos a conveniencia es una característica típica de una dictadura. Lo correcto en Democracia es que quien desee pueda organizarse y registrar el partido que quiera, nadie puede cercenar el derecho del Pueblo a organizarse y registrarse para participar en procesos electorales, un gobierno que hace eso se coloca abiertamente fuera de lo que representa un régimen democrático, un gobierno que hace eso es una Dictadura.

3- El desconocimiento discrecional de las sustituciones: Las sustituciones de candidatos están contempladas en la ley y tienen un tiempo establecido para eso. Pero el CNE sustituye a quien quiere y a quien no quiere no lo sustituye. Por ejemplo, en las elecciones de alcaldes el nombre del candidato Eduardo Samán no apareció nunca en el tarjetón en Caracas pese a que el PPT y PCV solicitaron la sustitución del nombre dentro de los lapsos establecidos, todo por tratarse de un candidato Chavista pero que iba contra la candidata del gobierno Erika Farías, a quien si le hicieron cambio de tarjeta, dado que apareció en la tarjeta del MEP que fue el primer partido que postuló a Samán. El uso de las sustituciones a conveniencia para perjudicar o beneficiar a un candidato en función de los intereses del gobierno es un delito electoral.

4- Las migraciones: Con la excusa que sea el CNE ha "migrado" votantes en los centros que le convenga al gobierno y a sus candidatos. Por ejemplo, en las elecciones para gobernadores, en Miranda "migraron" a más de 500 mil votantes, con la excusa de que pudiese haber "guarimbas" que no hubo, ni estaban convocadas por nadie, y cuando los votantes escribían al CNE para saber dónde votaban, este les mandaba mensajes con el nombre de Héctor Rodríguez. Vale desatacar que las "migraciones" se realizaron solamente en centros en los que Héctor Rodríguez podía perder, zonas de clase media y clase media alta, y reubicaban a esa gente en los sitios más inhóspitos o zonas de alta peligrosidad, sin dar información clara sobre eso. Cualquiera se puede reír porque se perjudicó a los grandes partidos de oposición, pero una victoria que se forja de esa manera es algo deplorable para cualquiera que crea que la voluntad del Pueblo debe ser respetada.

5- El carnet de Maduro: El uso de un carnet como instrumento de control social y electoral es un hecho gravísimo que no se puede aceptar en un país que aspire a vivir en democracia. Aberrante son las mesas del Psuv, colocadas fuera de los centros de votación ante la mirada apacible de la GN, en dichas mesas se verifica que quienes tienen el carnet de Maduro votan por el candidato o candidata del Psuv, y por ende puede seguir disfrutando de alguna política social, o poder seguir optando a dicha política. Si el CNE tuviese un mínimo de respeto por la institucionalidad y por el funcionamiento de la democracia en Venezuela jamás permitiría el uso de carnet como instrumento de coacción en el marco de un proceso electoral, y mucho menos a un presidente-candidato ofreciendo dinero a quien vote, lo cual es un evidente acto de coacción a votar por su candidatura. Quien quiera caerse a coba y decir que esto no ocurre puede hacerlo si quiere, pero esto no es un "fake" generado en algún portal de derecha, esto ha sido un hecho público y notorio en los procesos electorales más recientes.

6- Las campañas relámpago: Para obtener una serie de victorias electorales, el madurismo inventó una nueva modalidad de elecciones que era lanzarlas de repente, y con lapso para hacer campaña de tan solo unos días. ¿De cuándo acá una campaña presidencial dura solo unos días? Una campaña electoral normalmente dura meses. Pero el gobierno de Maduro las pone de tan solo unos días, agarrando a todo el mundo fuera de base, así hicieron con las elecciones de la ANC, así hicieron con las de gobernadores, así hicieron con las de alcaldes y así hicieron con las presidenciales. Obviamente cada vez que el CNE anunciaba el cronograma, ya el gobierno tenía elegidos a todos sus candidatos. Una trampa de dimensiones aberrantes, que no permite a nadie distinto al gobierno elegir de manera adecuada a sus candidatos ni tampoco dar a conocer su programa y sus propuestas.

7- Las inhabilitaciones: Tanto de la derecha, como de algunos que han militado en el Proceso Revolucionario, como el caso de Rodríguez Torres (estuvo con Chávez el 4 de febrero) o la negra María Antonia Muñoz (no le aceptaron la candidatura a la gobernación sin darle explicaciones) el hecho es que todos los candidatos que tienen alguna posibilidad de sacar un importante número de votos están "inhabilitados" o no les aceptan la candidatura. Es decir que aquí no solo se ilegalizan partidos sino que también se inhabilitan candidatos, con semejantes elecciones es imposible perder. Entre las elecciones que se hacen en el gobierno de Maduro y las que organizaba el Dictador Marcos Pérez Jiménez no hay mucha diferencia.

8- El acceso a los medios de comunicación: Solo los candidatos del gobierno de Maduro, y los permisados por este (los de AD por ejemplo) tienen luz verde para salir en los grandes medios de comunicación. Lo vivimos con Eduardo Samán en su candidatura por la alcaldía del municipio libertador: a Samán casi todos los canales de TV le llamaron para cancelar entrevistas que estaban pautadas, incluyendo medios privados como Globlovisión, y el único canal que lo entrevistó fue Vive tv, un canal del estado y botaron a los responsables. De igual manera lo hemos visto en estas "elecciones" con la censura aplicada por el gobierno contra la APR. Solo permiten salir en tv a candidatos de partidos que el gobierno mire con buenos ojos. Si en estas elecciones el gobierno ha promovido y autorizado el circo de los "debates" de candidatos en medios de comunicación es porque no existen candidatos verdaderamente antagónicos al gobierno, todos los partidos inscritos en esta elección ya fueron intervenidos por el gobierno o tienen una relación cordial con este. Repito lo escrito antes: Entre esto y las elecciones que organizaba Pérez Jiménez no hay mucha diferencia.

9- Abuso de Poder: Ellos hacen lo que quieren sin importar nada, irrespetan la ley que sea y no hay instancia a la cual acudir. Algunos ejemplos: Erika Farías era gobernadora del estado Cojedes, según las leyes de nuestro país para optar a una candidatura en otro lugar hay que haber vivido años en dicho lugar, pero eso poco le importó al CNE que para colmo de irregularidades le cambió la dirección de residencia a Farías para que fuese candidata en Caracas. En cambio al candidato Samán, candidato Chavista pero no del partido de gobierno, el CNE le borró su nombre en el tarjetón, dejando el nombre de otras personas en la tarjeta de los partidos que lo postularon, y nunca dieron explicación alguna de porque hacían semejante marramucia. Lo que hizo el CNE, cambiándole de manera ilegal la dirección del domicilio a Erika Farías es un delito electoral, solo por este delito todos los rectores han debido ser destituidos e investigados, ni que decir que la elección de Erika Farías en términos legales es nula de toda nulidad, sin este país hubiese Estado de Derecho la señora Farías no sería la alcaldesa de Caracas. Caso similar ocurrió con el dirigente revolucionario Ángel Prado en el estado Lara, que ganó una alcaldía siendo candidato por el PPT y el CNE le dio los votos de la tarjeta del PPT al candidato del partido de gobierno, que fue a quien declararon ganador, ignorando por completo los reclamos del partido PPT y la voluntad del Pueblo.

10- Nombramiento de directivas de partidos: Al mejor estilo de una dictadura, ahora el gobierno ya no solo ilegaliza partidos, sino que ya interviene directamente a través del Tribunal Supremo de Justicia y nombra directivas títeres en los partidos que vienen siendo de oposición, tal como ya lo hizo con los partidos Primero Justicia, Acción Democrática en el mes de junio y Voluntad Popular en el mes de julio. Establezcamos este punto de manera clara: todos los partidos políticos de Venezuela que han obtenido más de 200.000 votos en elecciones en los últimos 7 años, todos ya sean de Izquierda o de derecha, todos fueron intervenidos por el gobierno a través del TSJ y se les nombró directivas títeres serviles al gobierno. Solo un partido hasta ahora no fue intervenido, se trata del PCV, que por los vientos que soplan en cualquier momento pueden ir por ellos, todos los demás partidos con importante nivel de votos obtenidos: PPT, REDES, TUPAMARO, AD, COPEI, VP y PJ todos fueron intervenidos por el gobierno o inhabilitados: si esto no es una dictadura que alguien explique que es.

11- Eliminación del voto directo para los Pueblos indígenas: Si usted lee las noticias y se ha enterado de las protestas y enfrentamientos que se han venido desarrollando por parte de diversas etnias indígenas contra fuerzas oficiales del estado, no debe extrañarse de esta decisión. Otro gran logro de Chávez y el Proceso Revolucionario, que había sido la inclusión del voto directo para los Pueblos indígenas, el gobierno de Maduro lo echa a la basura y establece que ahora los Pueblos indígenas elegirán a sus representantes en asambleas abiertas, bajo tutela de los representantes de las instituciones del estado. Otro disparo a la democracia, otra muestra de lo que el gobierno de Maduro hace con los derechos del Pueblo.

12- Incremento del número de cargos a elegir: Violentando lo establecido en nuestra constitución en el artículo 198, el CNE incrementa el número de cargos a elegir en las venideras elecciones parlamentarias de 167 a 277. Más cargos a repartir y así quedan todos contentos, el problema es que ni el CNE ni el TSJ están facultados para pasar por encima de la Constitución, pero claro, para que se respete la Constitución debe haber Estado de Derecho, y como nos lo muestra todo lo que hemos observado en este escrito, tal cosa brilla por su ausencia en nuestro país.

13- Detenciones irregulares contra cualquier candidato o candidata que no sea del partido de gobierno: En Venezuela los únicos candidatos y candidatas que pueden hacer campaña tranquilos son los del gobierno, cualquier otro, del partido que sea, en cualquier momento puede ser víctima de atropello por parte de los cuerpos de seguridad, sin explicación alguna.

14- Nombramiento irregular del CNE: Este punto es crucial, y para ahorrar líneas ni siquiera voy a profundizar, solo basta recordar que este año el gobierno tenía una rendija para tratar de restituir la credibilidad en el sistema electoral, esa rendija era el nombramiento del CNE. Se suponía que debía surgir de un acuerdo nacional, pero haciendo todo lo contrario el gobierno nombró al CNE a plumazo limpio a través del TSJ, se nombró un CNE que a todas luces queda al servicio absoluto del gobierno, y esto se hace con toda la intención de destruir aún más la credibilidad en el sistema electoral, porque el gobierno sabe que la abstención le favorece, el gobierno sabe que mientras menos gente vote mejor para ellos porque con la minoría que movilizan con su maquinaria institucional les basta para arrasar.

Por si lo anterior fuera poco, no se puede olvidar los conocidos episodios de la elección de la Asamblea Nacional, en la que la oposición radical obtuvo una victoria tan grande que le sirvió para ganar la mayoría absoluta y el gobierno desconoció el resultado valiéndose de artimañas jurídicas, como declarar a la AN en "desacato" por una supuesta irregularidad en el estado Amazonas, pero luego el CNE nunca convocó elecciones en dicho estado para resolver el "desacato", por el contrario al mejor estilo de la dictadura de Pinochet entraron militares empujando diputados en la sede del Poder Legislativo. O como lo acontecido con el intento de Referéndum del 2016, en el que el CNE hizo gala de un extraño nivel de ineficiencia, buscando siempre cualquier excusa para retardar los procesos, y dejando correr siempre hasta el máximo los lapsos establecidos en la ley. Vale recordar que ese mismo CNE que tardó una eternidad en verificar firmas para ese referéndum que nunca pudo ser, fue el mismo CNE que el año anterior, "verificó" 10 millones de firmas en 24 horas, cuando a Maduro se le ocurrió la brillante idea de recoger firmas para llevárselas Barack Obama, entonces presidente de Estados Unidos. Entendamos esto para que no se malinterprete: quien escribe estas líneas tiene una posición clara y publica contra los partidos políticos que constituyen esa oposición radical, pero en una Democracia existen reglas y si uno quiere que se respeten los derechos tiene que respetarlos también: no se puede decir que se combate a quienes en el pasado fueron pésimos gobiernos bajo el paradigma de que el "fin justifica los medios" si esos medios te van a convertir en algo mucho peor que aquello contra lo que tenías que luchar. Reírse de que el CNE evitara a toda costa un referéndum que es un derecho del Pueblo, consagrado en la Constitución, reírse de unos militares entrando a empujones a una Asamblea Nacional cuando esos diputados habían sido elegidos por el Pueblo, es algo que no se puede hacer cuando se habla en defensa de los derechos democráticos ¿Qué pensaríamos nosotros si en Venezuela se llega a montar un gobierno de los grandes partidos de oposición e hiciera todas esas artimañas? ¿Qué van a decir los que ahorita vienen aplaudiendo todo esto?

Ventajismo, triquiñuelas, trampa y abusos de poder. Bajo tales parámetros se realizaron las elecciones en las que fue "re-electo" Nicolás Maduro, unas elecciones en las que el gobierno eligió a su contrincante, en la que los aspirantes que podían tener opción fueron "inhabilitados" o se los llevaron presos. Al igual que las otras elecciones se utilizó un carnet como mecanismo de presión electoral, con uso de mesas del partido de gobierno para "censar" en las afueras de los centros, con ofertas públicas de "bonos" de dinero por parte del propio Presidente-candidato. Y al mejor estilo de una dictadura, con partidos "autorizados" y partidos ilegalizados, y al igual que las otras contiendas con tan solo unos días de campaña y con formato relámpago de lanzamiento de elecciones de un día para otro. Lo mismo aplica para los gobernadores y alcaldes en funciones, todos electos en procesos altamente viciados, todos carentes de legitimidad. Toda una cadena sucesiva de triquiñuelas que han contribuido a destruir la credibilidad en el sistema electoral, lo cual favorece al gobierno, que con una minoría le basta para ganar.

- La elección de la Constituyente: la gran estocada contra la Democracia venezolana.

Realmente son tantas las irregularidades aquí que sale un artículo completo sobre eso. Pero más allá de eso, es necesario comprender la importancia estratégica que la elección de la ANC tuvo para el gobierno de Nicolás Maduro, por ello vamos a desarrollar este punto de manera más extensa.

La ANC fue un factor clave para hacerse con el control político del país, y constituye el cruce de la línea que separa una democracia funcional de un régimen despótico.

El primer delito electoral cometido por el CNE con la pseudo elección de la ANC fue violentar el artículo 63 de nuestra Constitución Bolivariana, que establece la representación proporcional. En todas las elecciones que cualquiera recuerde en Venezuela, la cantidad cargos a elegir por estado y municipio dependió siempre de la cantidad de votantes que hubiese en cada uno de estos. De esta manera, los estados y municipios con mayor densidad poblacional siempre elijen más cargos en la votación. Pero viniendo de las elecciones parlamentarias, y sabiendo que perdía por paliza en todas las grandes ciudades, el gobierno de Maduro, a través del CNE, de manera inédita cambió las reglas del juego, y asignó los cargos a elegir por "municipio" sin tomar en cuenta la densidad poblacional. Bajo tales parámetros se eligió 1 por constituyentista por municipio y dos si ese municipio era capital de estado. Esto fue hecho para invertir la balanza poniendo la mayor cantidad de cargos a elegir en zonas rurales en las que el gobierno podía ejercer mayor influencia en la votación. De esa forma el Dtto. Capital con 1.638.451 de votantes solo eligió 7 "constituyentes" mientras que el estado Amazonas con 102.448 votantes -16 veces menos- eligió 8 "constituyentes". De igual manera en cada estado, un municipio como San Juan de Capistran, en el estado Anzoátegui, con solo 7.092 votantes eligió 1 constituyentista, mientas que el municipio Sotillo del mismo estado, con 172.059 votantes -24 veces más- eligió también un solo constituyentista.

No conformes con eso, también de manera inédita, crearon algo llamado el "voto sectorial", en el que se votaría por "sector", es decir, "trabajadores", "estudiantes", etc, y no por ubicación geográfica. Demás está decir que el "voto sectorial" es ilegal, por cuanto contraviene la legislación electoral de nuestro país. Pero lo peor, es que quien asignó el "sector" en el que se podía postular era el propio CNE, es decir, que ni siquiera es que usted podía postularse donde usted considerara.

Con las elecciones de la ANC, el madurismo inició su exitosa estratagema de elecciones relámpago: convocar de día para otro, presentaron condiciones aberrantes como el voto sectorial -que mucha gente ni siquiera entendía- y dieron plazos mínimos de tiempo para que se inscribieran los candidatos. Ante semejante escenario cualquiera con 4 dedos frente sabía que el gobierno tenía todo favor para ganar, lo que se tradujo en que ninguna otra fuerza política inscribió candidatos y terminó siendo una elección interna del chavismo madurista.

Esa noche, el CNE anunció la absurda cifra de más de 8 millones de votantes, ante la mirada atónita de un país que ese día vio todos los centros electorales vacíos. Una cifra que cualquier ser pensante sabe, es imposible con la bajísima afluencia vista el día de la elección. Como siempre, haciendo gala de sus laboratorios mediáticos, el gobierno mostró fotos del Poliedro "lleno" tratando de generar la idea con esto de que mucha gente había votado, matrices comunicacionales que solo consume el sector madurista del Chavismo. Lo que el gobierno nunca explicó es que en el Poliedro caben 12 mil personas, y que ese lugar se habilitó para que votara gente todos los municipios de la Gran Caracas -excepto Libertador- incluyendo los municipios aledaños del estado Miranda, como los altos mirandinos, la suma total de votantes de todos estos municipios juntos sobrepasa el millón de votantes, millones de votantes que evidentemente nunca estuvieron en el Poliedro.

Ni que decir como traicionaron aquí los principios políticos impulsados por Chávez, que cuando convocó su Constituyente primero convocó al Pueblo para que decidiera si la quería, y una vez concluida la Constitución esta fue aprobada por el Pueblo en una votación abierta y trasparente, mientras los voceros de la ANC de Maduro se colocan así mismos el tiempo que deseen, y hasta dijeron varias veces que si llegaban a redactar una Constitución no era necesario que el Pueblo la aprobara.

El resultado de la elección de la ANC madurista era el único que podía haber bajo tales condiciones: una "constituyente" "originaria" en la que el Poder Originario brilló por su ausencia, y lo que quedaron fueron puros funcionarios del alto gobierno y sus empleados de confianza. Entre eso y las Constituyentes del Dictador Juan Vicente Gómez no hay ninguna diferencia, ese también hizo sus "Constituyentes" e igual que las de Maduro solo quedaban electos funcionarios públicos de su confianza.

Los resultados de la ANC nos reflejan el milagro electoral más sorprendente de la historia, posiblemente del planeta entero. Algo sin precedentes en ningún país: estamos hablando de que Chávez había ganado las presidenciales con 8.191.132 millones de votos, dejándole a Maduro más de 1 millón y medio votos de ventaja, ventaja que en tan solo diez días de campaña Maduro perdió en el 2013, para ganar la presidencia en un empate técnico, por apenas unos 200 mil votos, pero que después de eso vino la espiral inflacionaria que destruyó la vida del Pueblo, lo que se tradujo en una victoria electoral de la oposición en el 2015 por una ventaja de más de 2 millones de votos y una pérdida de más de 2 millones votos por parte del partido de gobierno que esta vez obtuvo 5.625.248 votos, que aún después de eso la situación económica empeoró mucho más, convirtiéndose en un escalofriante escenario de hiperinflación que se tradujo en hambre y miseria para el Pueblo, pero pese a eso, Maduro y su gobierno casi duplicaron su votación anterior, obteniendo 8.089.320 millones de votos, todo un milagro electoral. Este es el único gobierno en cuya gestión todo se pone literalmente mil veces peor y después de eso aumenta millones de votos la votación obtenida, y lo más asombroso es que esos millones de votos volvieron a desaparecer para la elección siguiente, que fueron las regionales del 2017, en las que el partido de gobierno "extrañamente" bajó otra vez a 5.814.903. Todo un fenómeno Maduro y sus extraños milagros electorales.

Pero tal vez sin haberlo planificado de esa manera, la ANC de Maduro logró un daño colateral, que se convirtió en el mayor de los objetivos que el gobierno de Maduro pudiera desear, algo que tal vez si lo hubieran planificado nunca les hubiese salido de manera tan perfecta: el fraude de la ANC convenció a la mayoría de la población que votar en Venezuela no tiene sentido, esa fue la gran victoria del madurismo con su ANC. El país vio todos los centros electorales vacíos, mientras el CNE anunciaba 8 millones de votos que no existieron, si acaso la mitad, pero al no haber partidos que se opusieran al gobierno en esa elección, las instituciones dan los números que quieran.

Estamos hablando de que, en los 14 años de gobierno de Chávez, nuestro país vivió una campaña comunicacional, por los grandes medios de oposición que existían para la época, que convenció a toda su masa electoral de que el Chavismo les ganaba haciendo trampa. Gracias al mega-fraude de la ANC, a ese 40% que siempre pensó que había trampa, se le sumó un alto porcentaje de votantes, muchos provenientes del Chavismo pero que ahora no creen en este gobierno. El resultado es una gran mayoría de la población que piensa que votar en Venezuela no tiene sentido, una percepción que se acrecentó con las marramucias electorales que el gobierno ejecutó en cada una de las elecciones que siguieron, las cuales ya mencionamos aquí, que fueron cometidas a la vista de todo el país, sin que nadie lo evitara.

Hoy el gobierno se presenta sobrado, convoca elecciones por aquí y por allá, habla de elecciones y elecciones, porque sabe que nadie vota, sabe que solo lo harán los votos del Psuv que son alrededor del 15% más algunas personas que les hacen votar por miedo bajo la coacción del carnet de Maduro.

Cualquiera que revise las cifras de todos los procesos electorales a partir de la ANC se da cuenta que muy a diferencia del Chavismo que obtenía votaciones mayoritarias en tiempos de Chávez, el madurismo no gana porque tenga mayoría, sino que gana porque la mayoría no está saliendo a votar. De ahí la repentina "valentía" electoral de un gobierno que antes retrasaba los procesos electorales pero en estas condiciones si desea elecciones, a sabiendas de que la mayoría no irá a votar.

- Ganadores y perdedores:

Los resultados de este show electoral son más que previsibles: el partido de gobierno va a obtener mayoría calificada para aprobar lo que quiera, y dejarán una cuota importante de diputados de esos partidos de "oposición" que tan cómodos le resultan al gobierno, estos obtendrán una cifra importante de diputados, lo suficientemente grande como para que el gobierno trate de vender que en nuestro país existe "pluralidad", pero garantizando siempre que el PSUV tenga todo el control de la nueva Asamblea.

Ante este escenario "electoral" forzado por el gobierno madurista, el primer gran perdedor es nuestro sistema democrático. Es evidente la apatía del Pueblo, la gran mayoría percibe estas elecciones como un circo del gobierno madurista, lo cual se confirmará aún más cuando anuncien los resultados.

La oposición radical sufre un duro golpe, pero no por nada que ocurra en Venezuela, sino por lo que significa para ellos la derrota de Trump en USA. Si la administración de Biden desconoce el fulano "gobierno interino" al diputado Guaidó se le acaba la fiesta.

Por su parte el gobierno va a recuperar el control de la Asamblea Nacional, pero su objetivo principal que era obtener legitimación internacional a través de la elección del Poder Legislativo no será posible, debido que muchos países desconocen estas elecciones. Para el gobierno de Maduro este punto era fundamental, debido a la presión de los inversionistas extranjeros que le piden un Poder Legislativo que legitime el dinero que están invirtiendo en Venezuela. El temor de estos inversionistas es que, ante la posibilidad de un cambio de gobierno, el dinero que han invertido aquí se pueda perder, dado que la entrega de nuestras riquezas que viene haciendo el gobierno de Maduro carecen de sustento legal, toda vez que en su mayoría se trata de ventas y convenios que no ha sido aprobados por el Poder Legislativo, tal como lo establece nuestra Constitución Bolivariana. La ANC sirvió para afianzar el poder político del gobierno a lo interno, incluso sustituyendo de facto labores del Poder Legislativo, pero para efectos internacionales la ANC no pudo cumplir esta tarea.

En relación a la Alianza Popular Revolucionaria la tienen bien difícil. El gobierno de Maduro, con su talante fascistoide, mientras promueve la división en sectores opositores, trata de sostener el absurdo de que tiene el control monolítico del Chavismo. Chávez era el Líder absoluto del Chavismo, a Maduro en cambio gran parte del Chavismo lo detesta, pero el gobierno no permite que este se organice de manera autónoma, por el contrario, el gobierno criminaliza cualquier intento de organización de un Chavismo no gubernamental. La APR es un intento importante, no obstante, el no haber roto de manera definitiva y tajante contra el gobierno Neo-Liberal de Maduro es difícil que se les perciba como una opción que pueda hacer frente al desastre del presente gobierno. A la APR le va a pesar mucho la censura y demás artimañas del madurismo.

Se puede decir que los grandes ganadores serían los representantes de los partidos de "oposición" autorizados por el gobierno, sobre todo ese tipo de "opositor" muy extraño, que cuando habla por tv dura toda la entrevista hablando mal de los otros opositores, pero al gobierno no lo toca ni con el pétalo de una rosa. Este tipo de dirigente, sabe que difícilmente obtendría algún cargo si la oposición completa hubiese participado, obnubilados por la posibilidad de obtener cargos en la AN acuden gustosos al circo electoral madurista.

En los partidos que no son gobierno, existe un importante sector de dirigentes que puede tener la intención sería de confrontar al gobierno madurista. Bajo la estrategia de que, una vez en la AN pueden comenzar a dar golpes certeros contra el Poder Ejecutivo. No tengo nada que cuestionar a quien desee votar este domingo y piense que votando puede provocar un cambio en el país, es su derecho y para mi es totalmente respetable, al igual de respetable la intención de llegar a la AN para enfrentar este desastre.

Pero difícil augurar éxito contra un gobierno que tal como ya hemos visto, ha destruido la institucionalidad y el Estado de Derecho en nuestro país, y no tiene ningún reparo en "inhabilitar", desconocer y meter preso a quien sea que le resulte incómodo.

- La salida electoral al desastre madurista

Contrariamente a lo que se pueda pensar, quien escribe estas líneas es un defensor del voto. Sin duda que la vía es el voto, pero tal como hemos podido ver, en Venezuela en estos momentos no existen condiciones para eso.

La diferencia entre una dictadura y una democracia no es que realicen elecciones. Las dictaduras también hacen elecciones, el dictador clero-fascista Marcos Pérez Jiménez hacia "elecciones", el dictador Juan Vicente Gómez también hacia elecciones, muy parecidas a las que hace Maduro. Lo que determina que un país viva en democracia o no, es el Estado de Derecho, y las condiciones en las que se realiza una elección, condiciones que en Venezuela fueron todas dinamitadas por el gobierno madurista.

En mi criterio, en lugar de asistir al matadero que tiene preparado el madurismo, los partidos políticos que no son gobierno se deberían plantar firmes contra el poder ejecutivo, exigiendo condiciones mínimas para una verdadera elección.

Si todos los partidos que no son gobierno rechazan la realización de cualquier proceso electoral hasta que se garanticen condiciones mínimas, pudiéramos estar en presencia de un verdadero rescate de la institucionalidad y la democracia, tarde o temprano tendrá que darse esa confluencia.

Una condición clave para un proceso electoral creíble en Venezuela es el nombramiento de un nuevo CNE, que sea designado mediante un consenso nacional, pero un consenso nacional de verdad, no de los que le gustan al gobierno, que son reuniones donde negocian el país a puerta cerrada, a espaldas del Pueblo. En un consenso nacional de verdad, deben participar los diversos sectores del país, como los académicos, estudiantes, trabajadores, incluyendo a todos los sectores políticos, con todos los partidos representativos de la oposición, pero incluyendo también las diversas corrientes del Chavismo y de la Izquierda, incluyendo tanto las que no apoyan al gobierno como las que lo adversan.

No se puede tocar el tema del presente proceso electoral, sin abordar la oferta realizada por el presidente Nicolás Maduro: con una oposición a la que le pasaron la guillotina, y una disidencia Chavista alternativa totalmente censurada y silenciada, Maduro envalentonado ofrece que si pierde ante la "oposición" entrega su cargo.

Si el presidente de la republica realmente desea hacer una apuesta democrática, que reitere su oferta de dejar el poder si pierde, pero que repita su oferta, posponiendo las elecciones para devolver las directivas a todos los partidos que fueron descabezados por el TSJ, promoviendo el nombramiento de un nuevo CNE de consenso nacional, permitiendo la inscripción de cualquier partido y candidato sin "inhabilitaciones" y repitiendo los debates, pero esta vez, garantizando la participación de todas las organizaciones políticas en pugna, y no solo los que le resultan funcionales al gobierno: adelante presidente, muestre el país si realmente tiene talante democrático, esperamos por usted.



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Ronald Muñoz

Comunicador y escritor.

 el_iniciado@yahoo.com      @ronaldmcaracas

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