Los dos mundos de Platón: el mundo real y el mundo ficticio

Platón fue un filósofo griego que vivió hace más de 400 años antes de Cristo. A Platón se le debe la creación del otro mundo al que llamó mundo de las ideas o mundo ficticio, opuesto al mundo verdadero o mundo de la Razón como él mismo lo llamó.

Así que para Platón existen dos mundos: *El Mundo de las ideas y El Mundo de la Razón.*
En el mundo de las ideas o mundo ficticio "habitan" los fantasmas, espíritus, dioses y demonios entre tantos otros que sólo existen como ideas en la mente o cabeza de muchas personas.

En el mundo de la Razón o mundo real, habita todo lo que corresponde a la realidad, y por supuesto que El Mundo ficticio no entra en El Mundo de la Razón ni el mundo de la Razón tiene nada que buscar en el mundo ficticio. El mundo real es objetivo y tangible mientras que el mundo ficticio es subjetivo e intangible.

Hay gente que vive soñando y volando entre las nubes del mundo ficticio que está en sus cabezas y no en el mundo real donde pisan. El mundo real es agresivo y peligroso, en él hay que cuidarse mucho porque en menos de un segundo se puede perder la vida y no hay repetición ni marcha atrás (Basta ver la agresividad y ferocidad de la naturaleza en el mundo salvaje donde a los animalitos inocentes no los salva nadie).

En el mundo ficticio, que es el mundo de las ideas en la cabeza de muchas personas, no existe la muerte, nadie muere y todo es maravilloso, allí está lo mágico, lo místico, lo mitológico, los sueños y las creencias; y esas creencias son las que "cuidan y salvan" a mucha gente de los peligros o sueños pero del mundo ficticio.

En el mundo real está la realidad y por supuesto no hay nada ficticio; hay que cuidarse a sí mismos porque el mundo real no es un mundo de sueños. Aquí no los cuida ni los salva nadie que no sea real.

Eso es lo malo de la gente cuando vive en dos mundos, el ficticio de las creencias y el real de la realidad, pero viven más en el mundo de su cabeza el ficticio; tanto es así que piden "vivir" eternamente en su mundo ficticio para cuando mueran, pero la realidad es que están muertos en el mundo real y el mundo ficticio sólo existía en sus cabezas.

Mucha gente que reta al peligro piensa que sus creencias de su mundo ficticio, los pueden salvar de los peligros del mundo real. Entonces oran o piden para que sus creencias del mundo ficticio, que está en sus cabezas, intercedan en el mundo real y los salve de los peligros de la realidad, pero en el mundo de la realidad el mundo ficticio no existe porque sólo fue un invento de Platón.

trincheraideologica@gmail.com



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