Fin de la historia de la democracia y su capitalismo clásico

1.-Fin del Keynesianismo y la socialdemocracia

La exposición de Monedero se inicia con el análisis de la crisis financiera del capitalismo de la primera década del año 2000 y sus consecuencias sobre la vetusta democracia clásica basada en el patrón del industrialismo y el viejo Contrato Social reformado en el contexto de la crisis de los años 20 del capitalismo norteamericano de los EE.UU mediante El New Deal de Roosbelt a principio del siglo XX, --sustentando a su vez en la las políticas keynesiana de expansión del Estado--; con ello desemboca el fin de la economía clásica liberal, el fin de la Reforma Social-Demócrata de Keynes.

El fin del Keynesianismo en la era imperialista, el fin de la influencia social del Estado del bienestar, del Estado sobre el mercado, fin de la expansión del gasto público, de las negociaciones sindicales, el debilitamiento de la clase obrera y sus políticas economicistas, del reacomodo, del mejoramiento social gradual a tono con un discurso reinvidicativísta de la democracia, de allí que lejos de salvar el capitalismo a corto plazo, la amenaza continúa, se asoma la estanflación que obligara al Gobierno a sacrificar la sociedad técnicamente hablando, optando por la reducción del gasto social en detrimento de los derechos sociales, políticos, económicos y humanos, en pocas palabras, sacrificando la calidad de la democracia, el freno de la inflación a costa de la desaceleración crecimiento económico desatándose con el ello, la profundización de la crisis general del capitalismo y su globalización como fin del contracto social de postguerra, fin de la política clásica.

Desde este contexto anterior muere el contrato social clásico, el modelo liberal de democracia, aquel basado en el equilibrio de los poderes públicos, los poderes representativos, se profundiza una crisis institucional y con ella todo el modo de vida social, el Estado de bienestar social se quiebra, no hay certidumbre política ni económica ni social, la democracia está en crisis, no hay vitalidad, insurge la contrarevolución neoliberal, una anti revolución antikeynesina, un modelo experimental monetarista, de "ensayo y error", de economía política monetarista, signada por el fracaso reales en sus variables fruto de sus contradicciones endógenas de clases.

Esas contradicciones; han generado una situación social de graves problemas sociales y ambientales, está amenazada la vida de la especie humana a escala planetaria, su precarización del nivel de vida, incluso laboral, bajos salarios, devaluación monetaria del poder adquisitivo, la agresión del dólar, la guerra económica de clase contra los beneficios sociales, el ascenso social, acentuándose la desigualdad social, la polarización social, todo degenerando en un clima de temor al futuro, la incertidumbre social, el miedo a la difícil existencia, "el miedo de vivir muriendo", a renunciar a la felicidad social confrontando un Estado represor, en consecuencia la deslegitimación política de las autoridades por parte del pueblo.

2.-La muerte del Estado, la democracia y la política

Surge en consiguiente un debate, el uso del terror de Estado para sustentar el poder en una "democracia restringida", limitada en sus derechos sociales y humanos, sometida a racionalización de las políticas de Estado, profundizando un modelo de desarrollo de extrema derechización, conservadurista, neoglobalista, invocando la elevación de la ganancia extraordinaria, mediante la desregulación monetaria, financiera, económica y política aparte de la ruptura con las bases jurídicas y filosóficas del liberalismo clásico, en concreto con las categorías formales de igualdad, libertad, fraternidad y propiedad, colocando la sociedad en extrema situación antropológica, biológica y social erigiendo una nueva doctrina, la del libre mercado, la de la superioridad de un modelo donde lo privado predomina sobre lo público, la dictadura del mercado sobre el Estado y la sociedad, lo económico sobre lo social, dando prioridad a la empresa privada en las políticas del desarrollo económico.

Aquí cambia la visión de la sociedad, también su visión política como económica, estamos hablando del desmantelamiento del Estad-Nación, del Estado de bienestar social, de reducción de las pensiones y extensión de la vida laboral, de la ralentización de los salarios, su devaluación y depreciación, de la disminución del empleo, su precarización, de recortes social de los presupuestos públicos, de la educación, de la salud, de viviendas, de disminución de la burocracia, la aplicabilidad de un modelo de vida social extremadamente competitivo, desigual, enemigo de las libertades públicas, centrado en la libertad privada.

El disfrute de la democracia solo existe para los mas aptos, para quienes han logrado posicionarse en el mercado, mientras que los descontentos, los marginados si se atreven a protestar dicho orden conservador, tradicional de desarrollo desigual, son estigmatizados, criminalizados, calificados como enemigos de la democracia burguesa, la democracia de clase. Solo así, el orden legal es legitimado ante todos como un orden natural racionalizado por técnicos y profesionales al servicio de la clase del poder que coloca al Estado al servicio de una clase gerencial tecnocrática de allí el uso represivo del Poder del Estado y la ciencia.

Así pues; ha muerto la política, "el ejercicio democrático de la ciudadanía", el fin de la democracia, la participación del ciudadano en la democracia, limitado en sus derechos sociales, económicos y políticos, para dar paso a la pospolítica, a la posdemocracia, un régimen tecnocrático orientado por la economía neoclásica basado en "reglas técnicas" de optimización de variables económicas ajustadas por organismos supranacionales, al servicio de la globalización del capitalismo transnacional, El FMI, BM, OMC, UE, entre otros quienes propiciaban el desmantelamiento del Estado Nación o bien la subordinación de estos a los órganos transnacionales de allí el ensañamiento y el ejercicio de la violencia, el asedio, la criminalización así como el uso del terror contra los países que defienden la soberanía e independencia nacional, la autonomía y la democracia así como contra aquellos que defienden la diversidad en los distintos movimientos sociales.

En el marco de la estigmatización del papel del Estado, de satanización de las políticas sociales, surgen "las nuevas reglas técnicas" de la llamada "nueva generación de relevo", donde la gestión pública es evaluada como ineficiente e ineficaz, el estado es pésimo gerenciando los recursos públicos, despilfarra, no brinda calidad de servicios, las políticas sociales son vistas como dádivas sociales, fomentadoras de holgazanes, parasitarios, dependientes, insostenibles, reproductora de vicios sociales, corrupción, burocracia improductiva entre otros elementos de la cultura estatista.

3.-La Contrarevolución neoliberal en el caso venezolano

Por ejemplo; en el caso venezolano de la educación pública desde primaria hasta la universitaria, no cuentan con infraestructura adecuada, mantenimiento necesario, salarios dignos, instrumentos didácticos, laboratorios, muchas veces, la educación es excesivamente teórica, no se cuenta con los medios prácticos de de apoyo para impatirla, podemos decir que repetimos el pasado colonial, reproducimos la misma critica pedagógica, los vicios de la educación tradicional, la crisis de la educación en el capitalismo, aquí la revolución bolivariana no ha podido dar un "salto educativo", no ha podido hacer cumplir el Curriculum Bolivariano en el nivel de educación media en muchas escuelas asi mismo pasa con la Reforma Universitaria, una nueva Ley Universitaria que no termina de concretarse por la conflictividad política.

Otro tanto podemos decir respecto de la salud, sus subsistemas pese a los avances de la revolución bolivariana tanto la educación como la salud, presentan retrocesos, el Gobierno Bolivariano si bien ha reformado el subsistema de salud, no así ha podido darle un vuelco radical en la atención del servicio, el despilfarro de los insumos, la mala administración de los medicamentos hasta escasear, no sin mencionar, que vivimos una situación de bloqueos financieros y económicos que limita las compras de los insumos de salud, los equipos e implementos, apuntando además a la situación de dependencia de los fármacos de transnacionales farmacéutica del capitalismo mundial que se ven trastornado en el comercio.

Y que podemos decir de los servicios públicos de agua y electricidad, si bien habíamos logrado alcanzar una alta cobertura tanto en la educación, la salud a nivel de inclusión social, también asi fue con la distribución de agua potable, así como en la atención del servicio eléctricos a millones de hogares, lamentablemente a causa de un Shock Eléctrico, el saboteo político y la contrarevolución ahora ni electricidad, ni redes telefónicas, ni redes de internets, ni agua regular tenemos, vivimos racionamiento de seis y ocho horas, se ha trastornado la vida cotidiana, todo el modo de vida, ni se diga la vida estudiantil, investigativa, ya no se puede planificar, tener certidumbre en el mañana, nos levantamos agobiados, cansados, unos hablan de zombies, por las largas horas sin poder dormir, recuperarnos del cansancio

Al respecto citemos a Monedero en contratación con los hechos anteriores, la visión técnica del Programa Neoliberal que tiene acerca del capitalismo de Estado, de la socialdemocracia o bien del Estado de bienestar: el mantenimiento del sistema de pensiones es insostenible y reclama planes privados; la educación pública, además de un dispendio, es de mala calidad y quita libertad a las familias; la sanidad universal no solamente es un gasto absurdo y anquilosado sino que construye una burocracia enemiga de la libertad y la eficiencia; los que protestan ante los recortes son terroristas y enemigos de la democracia". Estos argumentos irrebatibles al parecer, no son simple argumentos vacíos, pese a los esfuerzos de la revolución bolivariana de saldar la deuda social heredada del neoliberalismo de las décadas de los 80 y 90 del siglo XX, resulta que ahora hemos retrocedido, las causas no simplemente las podemos hallar en el papel jugado por la contrarrevolución y sus adláteres, también a la incapacidad de los líderes y el poder popular de transformar el Estado, realizar a la par de la revolución política, una revolución económica y social.

Podemos decir que se trata de legitimar un nuevo discurso político o pospolítico, en la que se sustituyen el Estado por el mercado, el gobierno por el mando de la empresa privada, el ciudadano social por el cliente individual, se minimiza la burocracia, se sustituye la eficacia social por la eficacia económica, la dirección política por la gerencia, la política por la economía, todo apunta a los extremos, a la competitividad y la productividad sin importar la atención social, las necesidades de las comunidades, las libertades en democracia. Desde aquí se inicia una nueva etapa histórica, de la democracia autoritaria, restringida, del régimen neoclásico capitalista y su contrarevolución neoliberal bajo la egida de la lógica de la empresa y el mercado.

El liderazgo bolivariano si bien supo contrarrestar el discurso neoliberal en las primeras décadas del siglo XXI mediante el papel jugado por las misiones y grandes misiones socialistas, redistribuidoras de la renta petrolera, así como el papel de las organizaciones populares en la profundización de la democracia representativa liberal, ahora participativa y protagónica, luego de la muerte de Chávez, su principal líder, se inicia una nueva etapa contrarrevolucionaria, de agotamiento de la vitalidad de la revolución socialista, su principal debilidad es la fragilidad ideológica, la falta de formación de cuadros, la creación de una generación de burócratas acorde con el socialismo, de empresarios socialistas, de gerentes socialistas, en pocas palabras de líderes políticos capaces de transformar el Estado y la sociedad.

Compartimos con Monedero que la principal debilidad ha sido las debilidades de "la gestión socialista y comunista en el siglo XX que empañan sus logros, y la derrota social de los valores propios de la emancipación (Monedero, 2011). A ello agregamos también las debilidades de gestión socialista de la revolución bolivariana, la dependencia científica tecnológica, del sistema financiero capitalista internacional, del comercio capitalista, de la producción capitalista mundial así como también del sistema monetario y el intercambio mundial.

4.-Alternativas frente a la crisis

¿Qué alternativas tenemos frente a la guerra imperialista, su guerra económica, su sistema de bloqueos comercial, financiero y monetario, su plan de desestabilización planetaria? No hay otras opciones que blindarnos a cada ataque, a cada agresión política y económica, responder con mas soberanía, mas participación popular, mas y mejor educación, mas y mejor espacios de la cultura, mas y mejor salud pública, mas felicidad social, mas bienestar social, este es el temor del imperio y sus sistema, ver que los pueblos tienen opción, de que otro mundo es posible, hay esperanza frente a la cultura de la muerte, de la explotación social, del vejamen, hay posibilidades sembrar dignidades, de crear lo humano, a todo esto el imperialismo teme, siente terror de que los pueblos hallen el camino de la realización de la esperanza, de que se puede vivir viviendo.

Esa alternativa está retroalimentada por las lecciones del pasado, de las lecciones del socialismo del siglo XX, de la misma revolución bolivariana del siglo XXI, de que el esfuerzo de empañar los logros de la revolución bolivariana es en vano, millones de pensionados reivindicados, millones en posesión de viviendas populares, millones incorporados a la salud y la educación, la defensa del empleo, la chamba de la juventud y del adulto mayor, esto y mucho mas crea un clima de resistencia frente a los embates de la desestabilización de la guerra de la contrarrevolución, frente a la guarimba y la conculcación de los derechos constitucionales, frente al shock eléctrico, la escasez de agua, el colapso del transporte y las estaciones de gasolina. Pese al miedo por esta situación el pueblo venezolano ha sido valiente en mirar la crisis de frente, tener paciencia y salir adelante.

Pese a que la contrarevolución neoliberal ha venido sistemáticamente desmoronando los logros de la revolución bolivariana, dislocando su modo de vida, "el vivir viviendo" mediante la guerra económica, mediática e incluso encubierta por medio de saboteos de los servicios públicos, agresiones diplomáticas, bloqueos comerciales y financieros además de tentativas de magnicidio, golpes políticos suaves, directos, llamados a la intervención internacional a los fines de concretar la desestabilización de la revolución, el pueblo ha demostrado aspirar a la paz, opta por el camino político y no la guerra.

Pese a "la lista de factores terroristas" que infunde perdida del sentido de la vida venezolano, tales como la quiebra del poder adquisitivo, la dolarización de la economía por acciones externas e internas contrarrevolucionaria, la agresión del dólar y la devaluación del bolívar, la fuga del circulante a países vecinos como Colombia con intención deliberada de secar del efectivo la economía, lo mismo ocurre con el transporte, a las acciones desestabilizadoras concurren bachaqueros contrabandistas de gasolina, buhoneros del sector informal cómplices de las mafias políticas colombianas obsesionada por arruinar la economía venezolana y subvertir su modo de vida que representa un peligro inusual y extraordinario para el imperio y sus periferia, el pueblo venezolano está consciente de los peligros y retos que lo asechan.



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Alexander Kórdan Acosta R.

Economista. Magíster en Gerencia de Servicios Administrativos. Doctor en Ciencias Estratégicas para el Desarrollo. Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV). Instructor de Cooperativismo Comunitario.

 kordankovki@gmail.com

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