Unidad, lucha, batalla y victoria no es una consigna

Estos cuatro preceptos vertidos por el comandante eterno en medio de los avatares que le ofrecía la vida, fueron de modo alguno una señal a futuro de lo que podría ocurrir tras su desaparición física, en el fondo de su corazón intuimos la absoluta preocupación por lo que dejaba como legado y sobremanera la manera que pudiera ser entendido el mensaje.

Estas cuatro palabras no fueron tomadas al azar, cada una representa una etapa, un período, una característica particular que en conjunto representan digamos, el modus operandi, de la revolución bolivariana, como mensaje significan lo que la tautología de cada una expresa, ahora bien, estas palabras en manos de un revolucionario de verdad, representan un mandato de obligatorio cumplimiento. Comencemos de atrás hacia adelante, por lo que sería la derrota definitiva del enemigo que no es otro que el imperialismo, así es, la Victoria luego de batallar en el terreno que se ofrezca donde los instrumentos manejados conjuntamente con la paciencia, destreza, sabiduría y contacto con la realidad es lo que representa realmente la verdadera lucha donde la identificación del enemigo es vital para avanzar, esta lucha es de todos y todos los días, inclusive luego de cada victoria y la manera de alcanzarlo es a través entre otras muchas razones de la Unidad.

La unidad ni la lucha, son temas fáciles de abordar y ejecutar, la presencia de errores, omisiones, ventajas y desventajas, debilidades y fortalezas, deben ser parte activa y militante de la concreción de la Unidad deseada. Corregir y seguir, seguir y avanzar, eso sí, sin caer en provocaciones ni perder tiempo en esterilidades que nos alejen del camino correcto. Todos sabemos que la profundización del proceso bolivariano camino al socialismo no está a la vuelta de la esquina, como de ninguna manera se construye con decretos ni leyes, y acá lo que hace la diferencia es que en la medida que la lucha se desarrolle, la generación de conciencia se cultive, de manera particular la conciencia de clase, sin ello, no habrá futuro seguro ni trascendente.

La conciencia de clase, significa en primer lugar, como ejemplo, que un profesional por más estudios que tenga, adquiera el visor orientado hacia el protagonismo de los excluidos de siempre, esto quiere decir que la lucha en primer lugar pertenece a la clase obrera, que esta la haga propia y ejerza la dirección apropiada en la generación de la conciencia de clase, experiencias hay suficientes en cuanto a la lucha revolucionaria en manos de los pequeños burgueses o en todo caso, en Venezuela por la clase media profesional.

En estos momentos de definiciones importantes, es bueno destacar la necesidad de acelerar la lucha en el seno de las organizaciones revolucionarias y movimientos sociales y en donde los partidos de la revolución, desde el Psuv hasta los más pequeños, mantengan la consigna de luchar bajo todas las circunstancias y compromisos, las agrupaciones del Gran Polo Patriótico deben hacer lo propio y conducente.



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Rafael Febles

Economista. Msc. Seguridad Social. U.C.V.. Militante revolucionario. Locutor. Articulista Correo del Orinoco. Poeta y escritor de la revolución bolivariana

 rafaelfebles@yahoo.com      @rafael_febles

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