Ta barato dame dos – Ta híper caro dame lo que tengas

Respetables lectoras y lectores, les cuento que para finales de la década de los setenta (1.974 – 1979), el primer período gubernamental del Presidente Carlos Andrés Pérez, el Valor del bolívar con respecto al dólar fue de 4,30 Bs por dólar; con una bonanza en los precios del barril de petróleo que osciló entre 12 $ y 32 $ respectivamente.

En ese tiempo buena parte de la clase media venezolana, que tradicionalmente ha sido parasitaria, consumista, ostentosa y derrochadora; permanentemente viajaba a Miami con el fin de adquirir mercancía u objetos a precios realmente económicos o el objeto de revenderlos en el mercado nacional a precios especulativos, cuando llegaba a los almacenes de Miami y preguntaba por el costo del producto, generalmente le parecía muy barato, en consecuencia exclamaba “Ta barato dame dos”, pues al comprar el mayor número de mercancía, lograba consumir el máximo de los dólares que lograba adquirir en la banca nacional, ya que dicha divisa no estaba controlada por el Estado venezolano.

En consecuencia, la clase social pudiente lograba obtener el mayor número de divisas, para luego al llegar de nuevo al país obtener una riqueza fácil al revender dicha mercancía a un altísimo costo bien fuese en bolívares o en dólares, de esa forma lograron estafar al Fisco Nacional o la Hacienda Pública, generando con esa anti patriótica actitud, una gigantesca fuga de divisas, que aunada a las fraudulentas transacciones realizadas por funcionarios públicos con alto poder político, en alianza con el sector privado de la economía, provocaron una gigantesca e impagable deuda externa, al desfalcar las reservas monetarias del Banco Central de Venezuela.

Evidentemente que la renta petrolera daba para que los venezolanos y las venezolanas económicamente pudientes derrocharan a placer inmensas fortunas; pues de todos es bien conocido que las empresas transnacionales del petróleo, el hierro, el oro y otras materias primas de gran valor en el mercado internacional; esos empresarios propietarios accionistas eran de EUA y europeos, en alianza con la oligarquía vende patria venezolana, crearon gremios tales como: VENANCHAN, FEDECAMARAS, FEDEINDUSTRIAS, FEDECOMERCIO Y FEDEAGRO, el cual con el visto bueno de las organizaciones políticas derechistas, Acción Democrática y COPEY, se encargaron de saquear las riquezas de nuestra nación y el con ello el extremo empobrecimiento de los sectores sociales económicamente débil, el cual fue vilmente explotado en el ámbito productivo de bienes y servicios.

Fue tal el desfalco a nuestra patria venezolana en el gobierno de (CAP), cuya economía se regía por los lineamientos impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que el gobierno presidido por el Dr. Luis Herrera Campins (COPEY), desde (1979 – 1984), recibe a un país arruinado económicamente al punto que cuando el Dr. Herrera Campins asume el poder, al pronunciar su discurso en el Congreso de la República manifestó “RECIBO A UN PAIS HIPOTECADO”.

Para lograr medianamente equilibrar la balanza de pago, tanto en la deuda pública interna y externa que alcanzó el astronómico costo de 37.000,00 millones de dólares, ello lo indujo a tomar una medida político económica catastrófica para la economía nacional, al devaluar el bolívar con respecto al dólar en un 75%, pasando de 4,30 $ a 7,30 $, situación política económica que se denominó “SEPTIEMBRE NEGRO”; a partir de esos acontecimientos históricos nuestra patria venezolana inicia su hasta ahora imparable su gigantesca carrera inflacionaria, que desafortunadamente el proceso revolucionario socialista a pesar de los esfuerzos realizados para lograr profundos cambios económicos, no ha logrado detenerla.

A pesar de que el valor del barril de petróleo alcanzó su máximo histórico en este período gubernamental revolucionario venezolano el cual osciló entre 100 a 115$ promedio, todo ello generado por la muy soberana, audaz y real nacionalización de la industria petrolera, el rescate y procesamiento del petróleo pesado, para elevar las reservas probadas y certificadas en 513 millones de barriles según PDVSA, pasando a ser el primer país del mundo con tan gigantesca reserva petrolera, evaluar el bolívar en una paridad cambiaria de 2,30 – 4,30 y 6,30 Bs. por dólar; nuestro país hoy día está gravemente afectado por una híper inflación económica, generada por una “GUERRA ECONÓMICA” causada por múltiples factores carácter especulativos con el costo inflacionado del dólar permuta (Mercado negro) a través de la web, inducidos por el poder fáctico oligárquico nacional e internacional quienes aprovechando el estricto control cambiario de divisas y la corrupción de importantes funcionarios de la desaparecida CADIVI, buena parte de dicha guerra disparada desde el fallecimiento del Cmdt. Supremo y gigante Ex presidente de la República Hugo Rafael Chávez Frías, quién en sus 14 años de gobierno, hábilmente controló la variable inflacionaria aplicando acertadas políticas económicas y productivas, elevando sustancialmente el PIB y fortaleciendo significativamente el ingreso per cápita de todos los venezolanos y venezolanas, eliminando sustancialmente la catastrófica deuda externa heredada de la IV República, repatriando el total de las reservas de oro propiedad de nación y controlando a través de la OPEC la producción diaria del barril de petróleo; demás de crear varios organismos multilaterales para la integración económica y política de Latinoamérica y el caribe.

Pero desafortunadamente el pueblo económicamente débil y la clase media venezolana que se desempeña en labores económicas comerciales y de producción de manufacturas, bienes y servicio, aprovechando el exceso de liquides monetaria y la debilidad del Estado venezolano en materia jurídica sancionatoria ha caído en la trampa de la distorsión económica impuesta por los factores oligárquicos especulativos usureros; por tanto es auto víctima del acaparamiento y la híper especulación comercial, al punto que por una histórica conducta de tendencia consumista, en buena parte de la población y otra víctima por múltiples causas, de la artificial escasez de los productos, asombrosamente cuando logra conseguir el producto que necesita para su subsistencia, le sugiere al o la inescrupuloso(a) comerciante al momento de adquirir los productos, Ta híper caro dame lo que tengas.
El pueblo víctima de esta anti patriótica “Guerra económica” espera con anhelo que el Presidente Nicolás Maduro por fin, sea asertivo con las anunciadas ocho medidas económicas que recientemente ha anunciado y que no se conviertan en una demagogia más de las ya se está acostumbrando; amanecerá y veremos.



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Freddy Marcial Ramos


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