La LOE es una síntesis de la Constitución Nacional

Luego del comienzo de clases el martes 16 de septiembre, quedó evidenciada nuevamente la incoherencia política del sector oposicionista, quien desató una polémica para evitar la aprobación y aplicación de la Ley Orgánica de Educación (LOE).

Ante la debilidad de sus argumentos optaron –siempre con la mentira por delante- aceptar el llamado a clases que hicieran las autoridades educativas.

Cuando no puedan concretar sus amenazas de saboteo mediante las guarimbas, empezarán a reconocer sus bondades, pues esta Ley no es más que una síntesis de la Constitución Nacional, que ellos hoy -paradójica y contradictoriamente- defienden.

Nadie –solo los politiqueros e ignorantes- puede negar que la misma, no es más que una síntesis de la CN que en nada la contradice; al contrario la refuerza, la democratiza y socializa aun más.

Haciendo analogía con la CN, el Artículo 3 de la LOE referido a los “Principios y valores de la educación”, establece que “La Ley tiene como principios la educación, la democracia participativa y protagónica, la responsabilidad social, la formación para la independencia, la defensa de la soberanía, el fortalecimiento de la identidad nacional, la lealtad a la patria e integración” (…).

Este artículo (3) de la LOE es una síntesis de los artículos 1 al 9 de los Principios Fundamentales de la CN. Veamos un ejemplo en el Art. 3 de la CN: “El Estado tiene como fines la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta. La educación y el trabajo son los procesos para alcanzar dichos fines” (…).

Más allá de esta consideración general está el artículo 14 de la LOE referido a la Educación. Al respecto la LOE expresa que “La educación es un derecho humano y un deber social fundamental concebida como un proceso de formación integral, gratuita, laica, inclusiva y de calidad (…); mientras en la CN se refleja en los artículos 102, 103 y 104 en el Capitulo VI De los derechos culturales y educativos”, que “La educación es un derecho humano y un deber social, es democrática, gratuita y obligatoria…es un servicio público y está fundamentada en el respeto a todas las corrientes del pensamiento... El Estado, con la participación de las familias y la sociedad, promoverá el proceso de educación ciudadana (…).

La LOE es un instrumento legal respetuoso de la condición humana y otorga un consideración especial a la educación de la familia venezolana, tal como se expone en la CN.

Su correspondencia con la CN se refleja igualmente en los artículos referidos al Estado Docente (Art. 6); a la Educación laica (7); Educación y medios de comunicación (9); Prohibición de incitación al odio (10), Soberanía nacional (11), Las Familias (17) y la Educación universitaria (32).

En cuanto a la Familia (Art.17), dice que estas “tienen el deber, el derecho y la responsabilidad en la formación de principios, valores, creencias, actitudes y hábitos en los niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos, adultas, para cultivar respeto, amor, honestidad, tolerancia... Las familias, la escuela, la sociedad y el Estado son corresponsables en el proceso de educación integral de sus integrantes” (...).

Estos principios consagrados en la CN en su Art. 75 “De los derechos sociales y de las familias” en nada atentan contra las familias ni las creencias y prácticas religiosas de las personas como lo hacen ver de manera deshonesta, -hasta la jerarquía de la Iglesia Católica- los opositores a ultranza al gobierno.

Solo hay que cotejar ambos instrumentos legales y se notará la inconsistencia de los argumentos esgrimidos por la oposición.

Comentario especial merece el Art. 7 sobre la Educación laica que la oposición a querido satanizar al decir que el gobierno “sacará a Dios de las aulas”, según palabras del Cardenal Jorge Urosa Sabino. Al respecto la Ley reza: “Las familias tienen el derecho y la responsabilidad de la educación religiosa de sus hijos e hijas de acuerdo a sus convicciones y de conformidad con la libertad religiosa prevista en la Constitución (…).

El ministro de Educación Universitaria Luis Acuña en un foro realizado en la CANTV, señaló que el Estado laico ha estado presente en todas las leyes de la educación venezolana. Y es laico porque el Estado docente en su condición rector de la educación no se involucra en la educación religiosa de los hijos.

“Eso se lo dejamos a la familia, a los padres, fuera del currículo y del horario de clases”.

Hay que decir que esta Ley es armónica por su profunda equidad social y por lo tanto es profundamente humanista; ya que toda acción o creación cultural que enaltezca la dignidad humana -sin distingo ni exclusión alguna- tiene esa noble cualidad, la cual solo caracteriza a un gobierno como el que lideriza el presidente Hugo Chávez.


Periodista
ojue51@gmail.com


Esta nota ha sido leída aproximadamente 8226 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter