Me gustan las estudiantes

Desde la “Operación Peter Pan” hasta el ritornello de “Con mis hijos no se metan”, con reciclado pretexto –al lado de los curas de la CEV en compañía del mártir Nixón Moreno, en lenta procesión, afincados en el aparato mediático, marchan los mismos factores reaccionarios y fascistas de la mentada zoociedad civil- esta vez en contra a la aprobación de la reciente Ley Orgánica de Educación.

Bajo el siguiente contexto se complementan sus acciones: Honda crisis del sistema financiero internacional, y ante esa crisis los logros y avances de la integración latinoamericana (ALBA), legitimación de golpe de estado en Honduras, instalación de bases militares norteamericanas en Colombia para luchar contra el narcotráfico y el terrorismo -incluyendo a nuestro gobierno en tal acusación-, penetración de paramilitares en respaldo a sus planes conspirativos contra el gobierno nacional.

Ese prurito ante la nueva ley aprobada tiene sus nobles antecedentes en todo el tramado político dominante desde la época colonial hasta nuestros días. Para la iglesia católica, en perenne invocación a Dios y tanta injusticia cometida a su nombre, una de las estratégicas parcelas del poder terrenal acumulado, ha sido precisamente el de la educación, paradójicamente -por la identificación de su doctrina…- en desmedro de las clases más desposeídas.

En aquellas sociedades americanas del siglo XIX, lograda nuestra independencia política frente al imperio español, ante tanta ignorancia y desigualdad sembrada en la “clase inferior del pueblo”, Simón Rodríguez proponía una educación General, Popular, Social, para los nuevos hombres con quienes se construirían estas nuevas repúblicas lejos de los desvencijados modelos europeos, original como sus instituciones, de allí su singular “O inventamos o erramos”. Sin duda que Rodríguez fue una golondrina haciendo el verano. Ni siquiera las cartas que su discípulo Simón Bolívar –en ese momento entre los avatares del poder y la gloria- le otorgara, servirían de mucho ante la incomprensión del mariscal Sucre, en sus planes de educación popular en la naciente Bolivia.

Sembrado en el alma de todos los pueblos que amó, y con quienes al igual que Martí su suerte quiso echar, a través de los socialistas utópicos que bien conocía, los tiempos visionarios de aquel Robinson, hoy germinan en el presente socialismo del siglo del siglo XXI precisamente en el espíritu de nuestra Ley Orgánica de Educación.

He ahí el asunto medular de la presente LOE. Patéticas patadas de ahogado entre rebuznos del cura Ugalde, teocrática o autocráticamente elegido o reelegido como rector de la UCAB, exhortando a la defensa de la democracia y la constitución que desconocieron siempre –y aún todavía en su solicitud de referéndum abrogatorio- al lado de Cabeza ‘e Motor, los patiquines de las cagadas manos blancas, y el antediluviano Pompeyo Márquez farfullando que se nos va a lavar el cerebro a todos y que al igual que Chacumbele, por andar en tan malas compañías desde la coordinadora democrática hasta la reciclada mesa de la unidad con sus patas falsas , él mismito se mató la última neurona de dignidad que le quedaba.

Por estos vientos de socialismo que soplan, oportuno es honrar la memoria de los que nos antecedieron, a más de sesenta años de haber pronosticado la caída del socialismo nacionalista burocrático en la era de Stalin, muchos camaradas prevaricadores hoy se avergüenzan de haber vilipendiado a León Trotsky, creador del ejército rojo. La Internacional Comunista y sus tesis de pactos con las burguesías nacionales del mundo entero, retardaron o congelaron el proceso revolucionario iniciado por Lenin y Trotsky junto a los bolcheviques.

Así como en el referente histórico, en el libro Hechos de Los Apóstoles, se reivindica al comunismo primitivo de los primeros cristianos, el coco no es tan nuevo, también hay que reconocer que desde allí se gestaron los primeros traidores al cristianismo que negociarán, en el año 325 (D.C.) al lado de Constantino en el concilio de Nicea, las prebendas que confieren el poder y el estado, temprana radiografía de la iglesia de hoy; situación semejante a la de ciertos “comunistas”, ahora en la acera de enfrente, la más de las veces subsidiados con rublos de la URSS después convertidos a dólares, fervientes devotos del fin de la historia y de la ideología, que hoy hacen coro y plañidera ante la consolidación de la revolución Bolivariana y el poder popular más allá de nuestras fronteras, demostrando que no se es más comunista o cristiano por más siglas o etiquetas que se ostenten: Sólo por sus frutos los conoceréis.

Trotsky y su Revolución Permanente en la Formación del Hombre Nuevo, he ahí la gran reserva moral del Socialismo y la adherencia del Che Guevara a tal línea de pensamiento. Grandes teóricos y hombres de acción que hasta el último segundo de su vida lucharon por la libertad. Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos. ¿Cuál estudiante no siente orgullo de portar la imagen de sus rostros en su camiseta al pecho?

Aunque la LOE exprese lo contrario, con gran cinismo, aluden a la imposición de un pensamiento único, precisamente quienes impusieron el pensamiento único de la democracia burguesa; las mismas voces agoreras que hablan de politizar la educación, cosa en la cual –en sintonía con Freire y Prieto Figueroa- sí estamos de acuerdo con ellos, porque la educación es uno de los hechos políticos más trascendentes en una sociedad, y todos los estados que en el mundo hay proclaman su absoluto control sobre ella; en el caso nuestro para la educación liberadora, nunca más una mercancía al servicio del interés capitalista; son los mismos cacareos de los que se oponen al voto paritario para elegir las autoridades de la comunidad universitaria, hablando de dictadura sin ninguna vergüenza y respeto a la inteligencia de los demás; los monopolios de comunicación privada que ante la pertinencia educativa o pedagógica adversan la responsabilidad social; aquellos mismos que bajo el gobierno de Caldera, fueron cómplices o guardaron silencio, cuando tanques militares allanaron la Universidad Central; los que contemplaron enmudecidos el cierre de las escuelas técnicas para favorecer el modelo privatizador de la educación; estas discordantes voces son las mismas que pronto olvidaron la muerte, desaparición y represión de tantos estudiantes, a veces hasta por el simple hecho de protestar en contra del aumento del pasaje estudiantil; los acérrimos defensores del sistema de explotación capitalista, cipayos entreguistas de nuestra soberanía y riqueza petrolera al imperialismo internacional; en fin, los corifeos de la cuarta república, que como saldo nos legaron esta acumulada deuda social que con acciones y planes concretos hoy queremos revertir; amnésicos que subestiman al mismo pueblo heredero de la gloria que acompañó al Libertador y a Zamora en sus tiempos de revolución, y quien sabiamente selló su destino dándose un gobierno con una constitución ideológicamente Bolivariana (CRBV), dispuesto a defenderla como lo demostró el 13 de Abril de 2002.

En el alma de todos los venezolanos y la nueva cantera de estudiantes revolucionarios, leyéndola, estudiándola, discutiéndola punto a punto, está defender la presente ley, émulos de aquellos que un 12 de Febrero comandados por José Félix Ribas en la batalla de la Victoria juraron: ¡Entre vencer o morir necesario es vencer!

fredy.araque@gmail.com


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Freddy Araque


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